Razer Wolverine Ultimate y Nari Ultimate, una pareja vibrante

Razer Wolverine Ultimate y Nari Ultimate, una pareja vibrante

Carlos Martínez

Hemos tenido la oportunidad de probar dos accesorios para Xbox fabricados por Razer muy interesantes. Hablamos del Wolverine Ultimate y los Nari Ultimate, un game pad y unos auriculares que juntos forman un equipo perfecto de complementos para los usuarios de Xbox. ¿Quieres saber qué nos han parecido? Sigue leyendo.

Razer Wolverine Ultimate, impresiones

Este mando de Razer es claramente una apuesta en forma de alternativa al Xbox Elite Controller. Estamos ante un controlador de excelente construcción que destaca por la incorporación de sticks intercambiables y seis botones extra con los que poder configurar macros y acciones rápidas.

Es como decimos un mando similar en funciones al Elite Controller, por los que aquellos que estén buscando un mando con funciones extra y un toque de personalización, deberían de echarle un ojo. Pero, aunque se parece al mando de Microsoft, este mando de Razer tiene cualidades que lo hacen diferente.

Por un lado, tenemos el tema del cable. El mando es cableado y no permite conectarlo de manera inalámbrica a la consola. ¿Por qué? Básicamente porque es un mando pensado para el jugador exigente que no quiere perder ni un milisegundo de tiempo de respuesta, por lo que el fabricante ha optado directamente a usar cable como medio de comunicación.

Teniendo en cuenta esta cualidad, podrás hacerte una idea de que el mando está pensado para gamers puro y duro, y esa intención la volvemos a encontrar en los botones de acción. Cuando probamos el mando por primera vez tuvimos una sensación muy extraña con los botones, ya que el recorrido de estos es extremadamente corto.

Al contrario de lo mandos de Microsoft que cuentan con botones con una pulsación profunda y pausada, el Wolverine Ultimate incluye unos switches de corto recorrido que ofrecer una pulsación muy rápida, con la que casi con dejar caer el dedo provocarás la pulsación. Es como decimos una sensación rara al principio si vienes de usar periféricos originales de Microsoft, pero con la que al final te acabas acostumbrando e incluso podrías llegar a depender de ella.

Los gatillos adiciones que se encuentran en la parte inferior serán de gran ayuda para aquellos que sepan aprovechar las macros y la personalización de los mismos, pero en caso de que no seas de utilizar ayudas extra podrían llegar a molestarte. Estos botones no se pueden retirar (como sí ocurre en el mando de Microsoft), y en determinadas ocasiones podrías pulsarlos por error mientras agarras el mando o simplemente cuando lo dejas sobre las piernas.

Algo que también hemos notado es que la goma antideslizante de la parte inferior agarra bastante bien la mano, aunque al igual que en el Elite, echamos en falta más zona adherente en la parte superior (algo que el nuevo Elite Controller 2 ya ofrece). Como siempre ocurre en cada producto de Razer, tendremos también a nuestra disposición un conjunto de luces LED que darán luz y color a nuestras partidas gracias a la tecnología Chroma. Es un detalle vistoso y llamativo de primeras, pero que obviamente no tiene repercusión en la experiencia de uso.

Teniendo en cuenta que su precio oficial es de 180 euros y que el nuevo Elite Controller 2 de Microsoft se puede encontrar ya en las tiendas por el mismo precio, puede que esta opción de Razer se quede un tanto por debajo. Sin embargo, a día de hoy es posible encontrarlo por 129 euros como ocurre en Amazon, precio con el que sí nos parece una opción interesante a tener en cuenta.

Razer Nari Ultimate

Y del mando pasamos a los auriculares. Estamos ante una versión especialmente diseñada para Xbox de un modelo que ya existía en el catálogo de Razer. Nos referimos a los Nari Ultimate, un modelo inalámbrico que presume de Hypersense de Razer, una tecnología desarrollada por la compañía LoFelt y que se encarga de ofrecer una experiencia háptica capaz de convertir la señal sonora en vibración.

El resultado es una vibración llamativa que podría funcionar entre el público gamer, sin embargo, nuestras pruebas nos han ofrecido resultados encontrados. Por un lado, llama la atención que los auriculares vibren al ritmo de lo que sucede en la pantalla, sin embargo, al final, se resume en algo así como llevar un subwoofer en la cabeza.

Es decir, todo sonido que salga por la consola será analizado por los auriculares para que se transforme en una vibración. La sensación es extraña y normalmente molesta, ya que no hay un compás establecido entre lo que sucede en la pantalla y lo que recibimos como vibración. Para que te hagas una idea, en un partido de FIFA 20 la vibración está activa constantemente con las voces de los comentaristas y los gritos del público. No esperes vibraciones puntuales por chutes, tiros al palo o cantos de gol.

Todo dependerá del juego al que juegues. En Celeste, por ejemplo, donde la música tiene tonos más agudos, la vibración si responde mejor a los saltos, golpes y efectos sonoros. Pero si pasamos a otro juego con sonidos más grabes, la vibración será excesiva y molesta.

Esta vibración constante se transforma en un martilleo sobre tu cabeza importante, y es algo que personalmente he notado especialmente molesto. Puede que para algunas personas pase desapercibido, pero en mi caso esa vibración me impide ver correctamente la imagen de la pantalla. ¿Has experimentado lo que se siente al estar cerca de un altavoz en un concierto? ¿Y dentro de un coche con un subwoofer gigantesco? Pues ese cacao cerebral es el que se nota con los Nari Ultimate cuando está vibrando constantemente. Al final, opté por desactivar la función, ya que, aunque se puede graduar en intensidad, no he obtenido grandes resultados con la experiencia háptica.

En cuanto a la calidad de sonido, los Nari Ultimate siguen en la línea de lo que Razer ofrece con su gama de auriculares. Suenan bien en líneas generales, aunque si prefieres bajos potentes y claros, los Astro A50 me siguen pareciendo mejor opción. Pero hay un detalle que hacen de estos Nari Ultimate unos auriculares muy cómodos para usar en Xbox One, y no es otro que la compatibilidad con la con la tecnología Xbox Wireless. Sólo tendrás que encenderlos, pulsar el botón de sincronización y hacer o mismo en la consola para que todo comience a funcionar. No habrá cables ni molestos adaptadores USB, algo que sin duda es un punto muy a favor y te ofrece completa libertad.

Ergonómicamente son muy cómodos, con almohadillas muy generosas tanto en tamaño como acolchamiento, algo que ayuda al aislamiento con el exterior, y es que, sin ser unos auriculares con cancelación de ruido, su diseño protege bastante bien del ruido exterior. Eso sí, echo en falta un poco más de presión que ofrezca mayor seguridad al llevarlos puestos, ya que un giro brusco (ya sabes lo frenéticas que pueden llegar a ser las partidas multijugador) hace que se muevan con bastante facilidad, y es que la presión que ejerce la diadema sobre la cabeza es bastante suave.

Algo que tampoco me ha gustado es que estos modelos están diseñados únicamente para ser usados en Xbox One o en un PC con el adaptador inalámbrico de Xbox, ya que no incluye ningún puerto de auriculares con el que poder conectarlos a una salida de audio analógica (cosa que sí ocurre en la versión para PC). Así que olvídate de utilizarlos con tu móvil u otro dispositivo.

 

En definitiva estamos ante unos auriculares muy completos con bastante valor como para colocarse en unos de los recomendados a usar en Xbox One, sin embargo, no nos parece que su principal atractivo, el de la tecnología de vibración, sea clave a la hora de recomendar su compra. Si buscas unos auriculares completamente inalámbricos para tu Xbox One con buen sonido, micrófono y toques gamer, estos Nari Ultimate serán una excelente opción.