Xiaomi Mi Band 4, análisis: no hay quien le haga sombra

Si algo sabe hacer muy bien Xiaomi es lanzar productos de muy buen rendimiento a precio de risa. Y la Mi Band 4 no iba a ser una excepción. Arrastrando la popularidad que ya tenían generaciones anteriores, este nuevo modelo mejora lo justo y necesario para que considerar su compra sea sin duda una buena idea. Continúa leyendo y te explico el por qué.

Mi Band 4: análisis de la pulsera de Xiaomi

Las pulseras de actividad se han convertido con el tiempo en un elemento muy popular y común, siendo fácil el ver a alguien por la calle con una banda que rápidamente identificas como un monitor de actividad. Y es que lejos de los relojes inteligentes, que cuentan con precios bastante más altos, las pulseras de actividad son asequibles y nos ofrecen información interesante y práctica para nuestro día a día.

Aún así dentro de este sector, el rango de precios y modelos también es variado: tenemos desde las pulseras de Samsung y Fibit, con una etiqueta más elevada, a las propuestas de muchas firmas chinas (algunas desconocidas) que también se han animado a lanzar su propuesta de bajo coste. En el punto medio (por ser ya una marca asiática realmente famosa) y con un precio muy atractivo se encuentran las Mi Band, unas pulseras de actividad de la firma Xiaomi que han sabido ir convenciendo cada vez a más gente hasta tal punto de que es posiblemente una de las pulseras de monitorización de referencia cuando se habla de este tipo de gadgets.

Xiaomi Mi Band 4

Con semejante contexto, no es de extrañar que la llegada de la Mi Band 4 haya estado rodeada de gran expectación. La Mi Band 3 funcionaba realmente bien y tenía un precio fantástico así que ¿cómo podía mejorarse el planteamiento sin que la ecuación se rompiera? La respuesta la encontramos en una cuarta generación que mantiene prácticamente casi todo lo bueno de la Mi Band 3 con pequeños ajustes y un precio casi invariable. ¿Quién da más?

Xiaomi Mi Band 4, análisis en vídeo

Qué es lo que más me gusta de la pulsera Mi Band 4

La Mi Band 3 era (y es) una propuesta bastante interesante por lo que Xiaomi lo tenía complicado para dar un salto notable y que no se disparara de precio. Los ajustes realizados creo que son más que justificados y suficientes para que la Mi Band 4 vuelva a ser un éxito. El principal cambio que vas a observar lo encontrarás en su pantalla: ahora la Mi Band 4 cuenta con un panel AMOLED de 0,98 pulgadas a todo color, que resalta bastante respecto a la pantalla OLED monocromo de 0,75″ de su antecesor.

Xiaomi Mi Band 4

El panel se ve increíblemente bien en exteriores, gracias también a un brillo bastante potente de 5 niveles. Tal es su solvencia, que el nivel 5 ni siquiera lo utilizo, alternando siempre entre el 3 o el 4 -el 3 es perfecto para interiores y el 4 podría hacerte falta si te mueves mucho en exteriores (práctica deportiva, por ejemplo) a plena luz del día. La sensibilidad es buena (excepto en situaciones muy puntuales como cuando está mojado, donde puedes encontrarte que no es taaan fina) y todo se mueve con bastante soltura, aunque es de esperar contando con una interfaz tan simple.

Y es que la Mi Band 4 es sencilla tanto en diseño como en planteamiento. Deslizando a la derecha o a la izquierda puedes controlar la música que reproduces en tu teléfono (me encanta que además de sincronizar con pistas locales, también sirva para música en streaming como Spotify) y hacia arriba o hacia abajo accedes a los menús con las diferentes opciones y funciones del reloj. Será ahí donde accedas a las secciones de Entrenamiento (correr al aire libre, cinta de correr, ciclismo, caminar, ejercicio y natación en piscina -recuerda que esta Mi Band 4 se sumerge hasta 50 metros), Ritmo cardíaco, Notificaciones, Tiempo, Estado (donde puedes ver de una sentada los pasos, distancia y las calorías consumidas del día) y Más (donde están las alarmas, el modo no molestar y más ajustes, entre otras opciones).

Xiaomi Mi Band 4

La monitorización del ritmo cardíaco es, sin duda, de las mejores funciones que tiene esta pulsera. Puedes elegir si quieres que la pulsera “lea” tus pulsaciones cada minuto, cada cinco, cada 10 o cada media hora y hasta pedir que te de un aviso si detecta que te pasas de una frecuencia determinada -sin estar practicando ningún deporte, claro. Es una opción que merma la batería, pero esta es tan extensa -un poco más abajo te hablaré de ella, descuida- que su consumo ni siquiera será un problema para ti.

Xiaomi Mi Band 4

Además del control del sueño, la pulsera también puede velar por tu descanso. Evidentemente este tipo de gadgets no sustituye (nunca) a material profesional, pero puede darte una buena idea de cómo descansas para intentar adoptar unos hábitos que mejoren tu sueño. A mí, personalmente, me tiene enganchada por completo, lo reconozco: cada mañana miro cómo he descansado, cuánto tiempo de sueño profundo he tenido y qué sensaciones físicas tengo relacionadas al tipo de descanso que he tenido. De verdad, es un vicio.

Xiaomi Mi Band 4

¿Y si todo es tan sencillo, desde dónde se manejan las opciones y configuración del reloj? Te estarás preguntando. Pues desde una aplicación propia llamada Mi Fit -no necesitas tener un teléfono Xiaomi para instalarla y usarla, tranquilo. A pesar de que su organización me parece un poco… caótica, una vez aprendes donde se encuentran todas las opciones de personalización y acceso a los datos, todo es fácil y llevadero.

Lo que más me gusta de la app es que tiene múltiples opciones, permitiendo personalizar bastante la pulsera. Además te ofrece bastante información, por ejemplo, de los entrenamiento, con gráficas, posicionamiento (sincroniza con el GPS del teléfono, ojo, la pulsera no tiene) y demás datos. Si te gusta llevar un control con detalle de tus entrenamientos, te gustará lo que vas a encontrar aquí -teniendo siempre en cuenta que esto no es un reloj deportivo especializado, no te confundas.

Xiaomi Mi Band 4

La personalización también está presente en la propia apariencia física de la pulsera. Como todo se concentra en la pastilla, puedes intercambiar las correas como quien cambia de calcetines -te sorprenderá la amplia oferta que existe para las Mi Band. Lo mejor de todo es que la pulseras de la Mi Band 3 valen para la 4, así que los que estén pensando en un cambio de generación, no tienen excusa.

Xiaomi Mi Band 4

Imposible hablar de las cosas que más me gustan de esta Mi Band sin hacer mención a la batería. El fabricante promete unos 20 días de autonomía de su dispositivo, pero ya te puedo adelantar que si no le das un uso demasiado intensivo la batería podría estirarse incluso más aún. En el vídeo que tienes un poco más arriba te cuento un caso práctico de uso para que te hagas una idea de sus posibilidades, pero aquí va otro: en 6 días de uso (partiendo de un carga al 100%), con monitorización de sueño continua, control de ritmo cardíaco cada 10 minutos, brillo en nivel 4, práctica deportiva dos días y recepción de notificaciones, la capacidad solo ha caído un 40%, por lo que me sigue quedando un 60% de batería en la Mi Band. De locos y de las mejores cosas de este aparato, sin lugar a dudas.

Qué es lo que menos me gusta de la Xiaomi Mi Band 4

Te he hablado de todas las maravillas de la Mi Band 4, pero el gadget personal de Xiaomi también tiene algunas consideraciones negativas, a mi juicio, que debes tener en cuenta.

La primera de ellas tiene que ver precisamente con su aplicación y es que en el vídeo que tienes un poco más arriba ya lo comento: por una lado la aplicación Mi Fit tiene miles de opciones de personalización que me gustan mucho, pero, por otro, establece una dependencia con el reloj tan grande que al mismo tiempo desencanta. Todo lo tienes que hacer a través de la app, desde configurar la alarma (en el reloj puedes encenderla o apagarla, pero la hora en sí se establece en la aplicación) a elegir cada cuánto tiempo quieres que te monitorice el ritmo cardíaco. Ni qué decir tiene que en el reloj no puedes consultar ningún tipo de historia: si quieres ver cómo dormiste anoche, tienes que entrar en Mi Fit y si deseas comprobar las calorías que consumiste en la carrera de ayer, igual.

Xiaomi Mi Band 4

Esta dosificación tan escasa de información queda especialmente patente en las notificaciones, para mí, posiblemente, su aspecto más deficiente. La Mi Band 4 te permite recibir avisos de las notificaciones de tu teléfono -de nuevo, podrás decidir desde la app qué avisos quieres recibir y cuáles no- pero estos son más bien “cortitos”. Cuando llega un mensaje de WhatsApp o Telegram, se muestran dos o tres breves líneas de texto (sin soporte para emojis, por cierto) y en el momento en el que llega uno segundo, ya ni siquiera muestra información, indicando únicamente que “hay 2 mensajes” (o el número que sea).

Xiaomi Mi Band 4

La propia organización de la app, como ya mencionaba unos párrafos más arriba, me resulta también un tanto rara: por un lado tienes una pestaña llamada “Entrenamiento” donde lo mismo ves tu actividad que accedes a ver cómo has dormido –¿me lo explica alguien?– mientras que en la sección “Perfil” puedes establecer objetivos (por ejemplo, a qué peso quieres llegar) y acceder a la configuración de la pulsera. Una mezcla como ves un tanto caótica de conceptos que no me resulta ordenada o con sentido, pero a la que te acostumbrarás pronto, tranquilo. Desde la aplicación podrás cambiar también los fondos de pantalla de la Mi Band 4, porque sí, esta generación (ya que es a color) permite elegir entre diferentes fondos de pantalla para darle un toque diferente. Por lo general me resultan todos demasiado coloridos  o infantiles -oye, cuestión de gustos- además de que al instalarlos deja más en evidencia que la pantalla es un cuadrado de menos de una pulgadas y no todo el frontal negro que se ve.

Xiaomi Mi Band 4

Este, por cierto, ya no tiene los bordes curvados como tenía la Mi Band 3 y deja de lado la hendidura para el botón, algo que a algunos les parecerá un acierto (a nivel estético es más limpio, no cabe duda), pero que personalmente echo de menos para guiarme mejor a la hora de tocar la pantalla.

Xiaomi Mi Band 4

La ausencia de mayores posibilidades de personalización a la hora de consultar nuestros datos deportivos también podría ser un inconveniente para ti. Como decía antes, la pulsera da bastantes datos sobre la práctica deportiva realizada, pero no vas a poder por ejemplo elegir qué información quieres ver en la pantalla cuando están en plena actividad. Por defecto el orden (en sentido vertical) es tiempo, distancia, ritmo -en la primera pantalla-, ritmo cardíaco y zona de entrenamiento -al deslizar el dedo hacia arriba y seguir leyendo. Me hubiera gustado poder elegir qué información quiero ver en el reloj cuando me muevo, porque por ejemplo para mí es crucial conocer mis pulsaciones y me gusta que se muestre en la primera línea.

Xiaomi Mi Band 4

Muchas personas se quejan de que la Mi Band 4 no tenga ajuste automático del brillo. Es cierto que podría ser una ventaja añadida (aunque es probable que mermara en la batería) y quitaría de tener que acceder a los Ajustes (que son varios toques de pantalla) cada vez que quieres cambiar el nivel. Es raro que vayas a estar cambiando con tanta frecuencia esta cualidad como para que te moleste su manipulación, pero puestos a pedir, bien podría ser una prestación a tener en cuenta para la Mi Band 5.

Xiaomi Mi Band 4

Otro detalle que bien podrían mejorar en una próxima generación es su cargador. Primero, porque su forma me obliga a sacar siempre la pastilla de la pulsera -y sí, no es algo complicado, pero, oye, preferiría no tener que hacerlo- y segundo, y más importante de todo, porque es propietario, de manera que si lo pierdes o lo olvidas, estás vendido -y no, no puedes usar el de la Mi Band 3, si te lo estás preguntando. Sí, lo sé, es probable que solo cargues la Mi Band una vez al mes o dos a lo sumo, pero, bueno, puestos a pedir, facilitaría aún más las cosas que su cargador fuera distinto.

Xiaomi Mi Band 4

En definitiva la Mi Band 4 sigue siendo el buen producto que era la Mi Band 3 solo que con prestaciones mejoradas. Por lo general no soy partidaria de dar el salto de una generación a otra de un mismo producto tan alegremente, pero dado el ridículo precio que tiene la pulsera -34,99 euros, lo que cuestan unos vaqueros, vaya- y por todo lo que ofrece, me atrevo a aventurar que podría compensarte aún teniendo la Mi Band 3 por la mejora de pantalla y la extensión de batería.

Si, por contra, nunca has tenido una pulsera de actividad, indudablemente es una fantástica opción para estrenarte, tanto por rendimiento como, de nuevo me repito, por su bajo coste. Aquí no hay quien le haga sombra.