El tocadiscos Bluetooth de Sony ha sacado la hipster que llevaba dentro: vinilos, venid a mí

Antes que que continúes leyendo, debo confesarte algo: no he tenido un tocadiscos en mi vida. Ni poseo una enorme colección de vinilos en casa. A pesar de ello, también debo contarte otra cosa [alerta spoiler]: ahora que he probado el modelo de Sony con Bluetooth, creo que podría acostumbrarme a esa vida moderna del coleccionismo y búsqueda de discos fonográficos en mercadillos. Y estoy convencida que tú también. Sigue leyendo y te cuento por qué.

Vinilo desenchufado y diseño muy Sony para sibaritas (no expertos)

Siempre me han llamado la atención los tocadiscos, aunque confieso que es una cuestión más de estética retro que de funcionalidad o búsqueda por un sonido mejor. También es cierto que nunca me he terminado de decidir por  comprar uno. Aunque actualmente en el mercado hay muchos modelos con precios bastante ajustados, si quieres algo medianamente decente, hasta ahora debías hacer una inversión importante (a la que luego hay que sumar los vinilos, claro), de forma que al final nunca me he atrevido a meterme de lleno en el mundillo.

El tocadiscos de Sony, que fue presentado por la marca a primeros de año en Las Vegas, tiene a priori una combinación perfecta de prestaciones para intentar dar un primer paso: un diseño atractivo, un precio interesante, a Sony detrás, y una cualidad un tanto diferente, la conexión Bluetooth. Por eso, cuando supe de su llegada a España no dudé en pedir una unidad para probarla y enterarme al fin qué era eso de tener un tocadiscos en casa.

Tocadiscos Sony Bluetooth

Nada más llegar abrir la caja, debo avisar que puedes llegar a sentirte un poco abrumado por los elementos y accesorios. Hay una base con una especie de brazo que debes tratar con cuidado; un plato de aluminio que parece una bandeja de pizza; una rosca que se guarda debajo del aparato (tiene un compartimento) y que resulta ser el adaptador de 45 rpm -¿qué?-; y hasta una correa transmisora que debes enganchar tú mismo, cual cirujano en prácticas, alrededor de la polea del motor para dejar todo preparado para su funcionamiento.

Tocadiscos Sony Bluetooth

Una vez familiarizo con todo esto y colocado ya en su sitio, toca acoplar el guardapolvos con sus respectivos enganches. Se trata de una caja transparente, más bien gruesa, que sirve además como amortiguadora si tenemos altavoces cercanos, reduciendo las posibles vibraciones mientras se reproduce la música.

Tocadiscos Sony Bluetooth GIF

Ya solo queda colocar el disco y mover suavemente el brazo sobre… hey, no, quieto, primer error. Este tocadiscos cuenta con un brazo tonal que se mueve solo, automáticamente, cuando pulsas el botón de «Start». Y posiblemente esta prestación tan moderna sea uno de los mayores defectos del tocadiscos: esa experiencia casi religiosa de colocar el vinilo y mover con cuidado el brazo hasta dejarlo caer con su fina aguja en el disco desaparece aquí por completo, siendo algo que no perdonarán aquellos más puristas y exigentes dentro de este pequeño sector.

Tocadiscos Sony Bluetooth

Más allá de esto, el tocadiscos tiene un diseño limpio, en color negro moteado (como el de las cámaras réflex, que sirve para resistir mejor a arañazos), muy elegante y minimalista. Es un buen imán para la suciedad (como toda superficie negra que se precie), pero el guardapolvos ayuda precisamente a preservar un poco mejor la zona de actividad. En cuanto a los botones de control, tiene pocos y estos disfrutan de ese diseño y recorrido tan típico de las teclas de las minicadenas antiguas, un detalle bastante acertado en todo el conjunto del tocadiscos. También tendrás a mano unas ruedecillas. Se trata de los mandos selectores de velocidad (33 o 45) y del tamaño del disco (7 y 12).

Tocadiscos Sony Bluetooth

La parte trasera esconde la parte más fea del aparato. Es el lugar donde se encuentran los selectores de ganancia y salida, el conector de alimentación, su correspondiente botón de encendido/stand by y el cable de audio. Nada más.

Tócala otra vez, Sam

En cuanto a la reproducción en sí, es aquí donde vas a encontrar la nota más diferenciadora. Y es que, este tocadiscos se puede tanto conectar por cable a un sistema de sonido (ojo, que podría ser un poco corto, tiene 1,3 metros de longitud) como de manera inalámbrica por Bluetooth con un dispositivo compatible.

Tocadiscos Sony Bluetooth

Para mis pruebas, lo conecté tanto a un amplificador Onkyo por su conector RCA como a uno de los últimos altavoces portátiles de la firma, el Extra Bass XB41 -que, por cierto, es resistente al agua y se oye de miedo-, y el emparejamiento en este último caso no podría ser más sencillo. Solo debes tener el Bluetooth activo para la conexión en el equipo receptor del sonido y pulsar unos pocos segundos sobre el botón «Pairing» del tocadiscos para que se encuentren.

Tocadiscos Sony Bluetooth

Es cierto que tarda un pelín más de lo esperado -hablando siempre en conteo de segundos- y que el hecho de no tener ninguna app en el móvil o pantalla en el que pueda ver cómo se produce ese emparejamiento (más allá de un LED azul de actividad), me deja la sensación de estar actuando un poco a ciegas. Una vez superado ese momento, sin embargo, todo fluye perfectamente –hasta 8 dispositivos puedes tener registrados, de forma que no tendrás que emparejarlo la próxima vez que conectes el dispositivo al tocadiscos.

Tocadiscos Sony Bluetooth

También probé a conectar al tocadiscos mis auriculares Sony WH-1000XM3 y ahí la experiencia fue incluso más satisfactoria si cabe, ya que al inicio se puede llegar a oír incluso ese placentero ruidillo de cuando la aguja hace contacto con la superficie del disco tan característico de las reproducciones de los vinilos -los amantes del ASMR van a esta en la gloria. Si tengo que elegir entre el altavoz o los auriculares para conectar al tocadiscos, me quedo con ese toque extra y los matices que me aportan los segundos, sin duda.

Tocadiscos Sony Bluetooth

En cuanto a la calidad de audio en sí, Sony se ha encargado de ponernos las cosas fáciles. El tocadiscos cuenta con un conmutador de ganancia, por ejemplo, para nivelar el audio de los discos, en el que podrás elegir entre tres niveles distintos. El propio brazo tonal del que hablábamos antes está construido en aluminio y asegura mejorar la trazabilidad para disfrutar de un sonido claro, con más detalle y de unos graves potentes.

Tocadiscos Sony Bluetooth

Viene, como te adelantamos unas líneas más arriba, con una adaptador de 45 rpm para los vinilos más especiales (por si no lo sabes, suele ser una edición hoy en día menos común). En conjunto lo que se obtiene es una satisfactoria experiencia sonora que se encuentra al mismo nivel tanto a través del uso de cable como por conexión Bluetooth.

Tocadiscos Bluetooth de Sony: lo que estabas buscando para empezar

El tocadiscos PS-LX310BT de Sony es perfecto para iniciarse en el mundillo de los vinilos. No se lo recomendaría nunca a alguien especialista en la materia que ya haya contado con modelos profesionales con anterioridad, pero si es tu primera vez o simplemente estás buscando algo con buen diseño, sencillo de usar, automático y con la comodidad y particularidad que ofrece la conexión Bluetooth, este modelo es perfecto para ti.

Tocadiscos Sony Bluetooth

La relación calidad/precio me parece fantástica -su etiqueta oficial es de 200 euros (Fnac o Arson lo tienen), aunque en Amazon lo tienes a 246 euros en modo pack con un pequeño altavoz de la marca de acompañamiento -tienes enlace un poco más abajo- para cualquiera que quiera contar con un tocadiscos atractivo para sus vinilos sin invertir grandes cantidades en los equipos más pro de gama alta.