Estos son los finales de películas más decepcionantes que recordamos

Estos son los finales de películas más decepcionantes que recordamos

José Luis Sanz

A lo largo de los más de 100 años que tiene el cine nos hemos encontrado con películas maravillosas de principio a fin, que nos sumergen en increíbles historias y personajes y que llegan al final manteniéndonos en vilo por lo que puede ocurrir. El problema es que hay veces en las que los guionistas, los directores o las propias productoras se vuelven locas y terminan liándola parda con ciertas conclusiones dignas de penas de cárcel.

Oscar Isaac en Star Wars (Poe)

Es por eso que nos hemos animado a traer algunas de las películas más controvertidas. Esas que todo el mundo comentó por sus terribles finales en el momento de su estreno y que han perdurado a lo largo de los años como auténticos atentados contra la lógica misma de la historia. Obviamente, vamos a recurrir a spoilers para contar algunas cosas así que si no has visto alguna, te recomendamos que no leas lo que indicamos sobre ella no sea que te destrocemos esa magia de terminar enfadado por el final que idearon.

Aquí tenéis las mejores películas con los peores finales…

Minority Report

La película de Steven Spielberg es un despliegue de medios y buena acción hasta que llega el momento de terminar la historia y, en vez de recoger el espíritu del relato de Philip K. Dick, decide liarla y quitarle todo el sentido a la historia. Originalmente el escritor concibió el desenlace de Minority Report como un dilema en el que el protagonista, John Anderton, debe cometer el asesinato que han visto los Precog y reconocer que el cuerpo de Precrimen es infalible, o tirar todo abajo evitando cometer el delito, lo que supondría el fin de ese sistema.

La película enreda las cosas metiendo de por medio a un jefe de Precrimen que manipula pruebas (y a los Precogs) y eliminando por completo ese final antológico contemplado en la novela de Philip K. Dick. Una pena.

Soy Leyenda

La película protagonizada por Will Smith tiene momentos muy interesantes pero, desgraciadamente y como en el caso de Minority Report, se alejan del texto original, donde todo tiene sentido y el final es antológico. La novela de Richard Matheson termina con una revelación que deja sin palabras al lector ya que vemos cómo nuestro protagonista es el único ser humano vivo mientras que todos los demás son vampiros (zombies en la película).

¿Y qué significa eso? Pues que la amenaza real no son los vampiros, que viven a su manera, sino ese humano que es el monstruo que les ataca de día y que causa estragos y terror entre los que son ahora la población mayoritaria en el mundo. La película, como recordaréis, concluye con el protagonista descubriendo un antídoto contra esa infección zombie y dándoselo a una mujer que logra escapar y encontrar a otros supervivientes. Es decir, un despropósito total.

Abre los ojos

La película de Alejandro Amenábar fue un éxito rotundo que demostró su talento para hacer películas. El problema de Abre los ojos es que hay un momento en el que se han enredado tanto las cosas que no queda más remedio que salga alguien a explicarnos lo que hemos visto. Eso tiene lugar en la azotea de la Torre Picasso de Madrid, en la secuencia final, donde el protagonista decide poner fin a la pesadilla.

El fallo de ese desenlace es que, sin esa explicación, nadie hubiera sabido qué estaba ocurriendo en la película por lo que, igual que Amenábar opta por contarnos la historia de la criogenización, podía haber encajado cualquier otra cosa sin que nadie hubiera echado de menos esa historia. Una pena.

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

Muchos fans se enfadaron bastante con el final de esta cuarta entrega de las aventuras de Indiana Jones, por cerrar todas las incógnitas y no dar margen para otras teorías o futuros argumentos ya que lo explica todo gracias a la presencia de una enorme nave espacial escondida en un templo que, al final de la película, sale disparada hacia el espacio.

Para muchos, esa decisión no estaba en sintonía con lo visto en las tres primeras películas y era demasiado simplista, incluso en el diseño del OVNI, que parece sacado de una película de serie B de los años 50 del siglo pasado. En este caso, se produjo cierta división de opiniones pero conectar el universo de Indiana Jones con las modas de la década en la que tiene lugar tampoco estaba mal… ¿o sí?

La Guerra de los Mundos

Steven Spielberg parece que sigue copando este top de finales decepcionantes y, en esta ocasión, volvemos a su filmografía con La Guerra de los Mundos. Aquí el problema no es tanto la forma en la que acaban con los invasores (un virus), como esa tendencia del director a la sensiblería y a que las cosas acaben bien, al menos para el protagonista y toda su familia que, tras vivir auténticos episodios de horror espantoso con miles de muertos, salen indemnes y a salvo al final.

Ni la mujer, ni los hijos de Tom Cruise (Ray Ferrier en la película) sufren un rasguño mientras que prácticamente media humanidad es desintegrada en ataques masivos a poblaciones y ciudades de todo el mundo. Esperemos que algún día Spielberg nos explique cómo puede ocurrir algo así, siquiera de forma estadística…

Star Wars Episodio IX El Ascenso de Skywalker

Sin duda estamos ante uno de esos finales que puso en pie de guerra a la comunidad starwarera: ¿un clon del Emperador en la última entrega? ¿Que la protagonista de las nuevas películas es su nieta? ¿Que al final Kylo Ren se convierte en Ben Solo como si fuera un nuevo Anakin Skywalker en El Retorno del Jedi y une su poder al de Rey? ¿Que logran derrotar al tirano uniendo las dos estirpes protagonistas de los nueve films?

Esperad, esperad que lo asimilemos. No, no nos gusta este final y por supuesto dudamos mucho que alguien se acuerde él con el mismo deleite que vivimos la primera muerte del Emperador en el Episodio VI tras caer por el pozo de la Estrella de la Muerte a manos de Darth Vader. ¿No os parece?

Perdida

Esta película es un pequeño despropósito que no espera siquiera al final para decepcionarnos ya que, cuando entramos a verla al cine esperamos que va a ir de una cosa, y de repente da un giro y va de otra. En este caso no queremos reventaros lo que ocurre, por si decidís darle una oportunidad y vivir en primera persona ese enfado de ver lo que han ideado los guionistas, pero si a mitad de metraje podemos considerar que es el final, esta Perdida os defraudará como pocas. ¡Qué horror!

Origen

Con todo el cariño que le guardamos a Christopher Nolan por su soberbio trabajo en cada una de sus películas, y los enormes esfuerzos que realiza para mostrar narraciones originales, esta película del británico es una muestra de su talento. Aunque al final tire todo un poco abajo y recurra a un tópico manido para dejarnos con la miel en los labios, quedándonos sin saber si lo que está viviendo Dominick Cobb es realidad o un sueño.

¿Ese péndulo dando vueltas sin caerse es la evidencia de que el protagonista no ha conseguido escapar y la realidad le queda muy, muy lejos? ¿O ese último amago de caerse significa lo contrario? Tal vez esa indefinición sea una genialidad, pero muchos espectadores se quedaron con las ganas de tener una confirmación real de lo que le acaba ocurriendo al protagonista…

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