Películas que imaginaron un mundo sin electricidad

Isaac García

Se habla mucho de apagones y escasez de energía últimamente, algo que el cine ya ha tratado en películas que plantearon un mundo o un futuro sin electricidad. Así que, si quieres prepararte para lo que puede venir, desde la comodidad de tu sofá, dale al play, que estas son nuestras recomendaciones.

Como podrás ver, hay para todos los gustos, desde comedias familiares, hasta películas muy locas y, sobre todo, mucho futuro apocalíptico en el que no hay manera de cargar el móvil.

Mad Max: Fury Road

No es cuestión de jugar a favoritos, pero empezamos por la favorita. Mad Max: Fury Road plantea un mundo distópico donde no hay electricidad, mientras que el agua y la gasolina están también ahí ahí.

En realidad, en vez de una sola película, podríamos hablar de toda la saga Mad Max, pero elegimos Fury Road porque George Miller, con sus más de 70 años, demuestra que está más en forma que el 90% de directores de acción en Hollywood.

Puede que te suene la premisa, un mundo desértico y punk, vacío de electricidad, renovables y combustible, pero lleno de armas y vehículos, que pelean por las últimas gotas de agua y gasolina.

Y sí, sale un guitarrista eléctrico que se queda con todas las escenas en las que aparece, pero solo puede generar energía gracias al movimiento del coche, luego no puede descansar viendo Netflix.

Mensajero del futuro: The postman

En esta película de 1997, se nos plantea otro futuro apocalíptico por culpa de una guerra nuclear. Quedan grupos aislados de humanos y no hay leyes, autopistas, esperanza, ni electricidad.

Así que, como no se pueden mandar WhatsApps, Kevin Costner encuentra un viejo camión de correo y se hace pasar por un cartero, llevando las misivas que encuentra a sus dueños.

Lo que empieza como una farsa para salvar el pellejo, termina con Costner creando una especie de servicio de Correos, venciendo a los malos y, ya de paso, restaurando la civilización.

Casi nada, solo comentar que, como curiosidad, ese futuro transcurre hace 8 años ya, en 2013.

Los Picapiedra

La película de 1994, con John Goodman, Rosie O’Donnell y Rick Moranis, imagina un mundo prehistórico, basado en los famosos dibujos animados de Hanna-Barbera.

No hay electricidad, obviamente, pero, aún así, en el mundo de los Picapiedra hay equivalentes prehistóricos a los inventos modernos, como el troncomóvil y otros aparatos, que funcionan mediante una mezcla de esfuerzo humano, animal y mecánico.

No parece muy cómodo, pero ellos parecen bastante felices.

Que sepas que hay por ahí toda una teoría de la conspiración sobre los Picapiedra (ya las hay para todo) que explicaría algunas cosas que no cuadran. Además, los ligaría, de manera fascinante, con otros dibujos animados: Los Jetson.

Pero esa es otra historia…

La carretera

The Road, una película de 2009, está basada en la genial y premiada novela de Cormac McCarthy. Allí se plantea la historia de un padre y un hijo en una Tierra arrasada por un acontecimiento que no se llega a revelar.

Nuestro modo de vida tal y como lo conocemos ha desaparecido, así que olvídate de la electricidad y de todo en general.

Los pocos humanos que quedan vagabundean buscando entre las ruinas algo que comer, ponerse y, en general, cualquier cosa que les permita sobrevivir un poco más.

Ah, y mejor mantenerte alejado de los demás, por lo que pueda pasar.

El planeta de los simios

Vamos con el primero de los dos clásicos de esta lista, porque nos estamos refiriendo a la película de 1968, que inauguró su propia saga ya entonces.

En ella, Charlton Heston y sus compañeros astronautas aterrizan en un mundo dominado por monos, donde los humanos son esclavos incivilizados. Toda una excusa para que Heston se pase la película sin camiseta.

Aunque los simios tienen científicos, no parecen poseer descubrimientos muy avanzados. Tienen armas de fuego, sí, pero no parece haber señal de electricidad en el mundo.

Imaginamos que sabes cuál es la revelación final, pero no te la contamos por si acaso no has tenido tiempo de enterarte tras más de medio siglo… A quién queremos engañar, te la reventamos en el vídeo de más arriba.

Finch

En esta película de Apple TV+, recién estrenada, Tom Hanks es un ingeniero en un mundo devastado por una llamarada solar.

Solo para que lo tengas en cuenta, este es uno de los fenómenos que, en la realidad, nos podría dejar sin electricidad de un plumazo, inutilizar cualquier dispositivo mínimamente avanzado y mandarnos de vuelta a la Edad Media.

En Finch, la llamarada va más allá en su destrucción y se carga casi todo. Hanks tiene electricidad, gracias a unas enormes turbinas en su búnker, pero el resto del mundo…

El protagonista aprovecha su situación para crear un robot que cuide de su perro cuando él ya no esté y la película es, más o menos, una versión futurista de Náufrago, pero con un Wilson robótico.

La máquina del tiempo de H.G. Wells

Hablamos de la versión de 1960, protagonizada por Rod Taylor y basada en el libro original de H.G. Wells, escrito a su vez en 1895. Es verdad que hay otra versión más moderna de 2002 con Guy Pierce, pero no tiene el mismo sabor añejo ni dejó la misma huella en la cultura popular.

En la película, el viajero (llamado Wells), prueba su máquina del tiempo, llega hasta el «futuro» de 1966 y, allí, se encuentra a un amigo, ya anciano. Durante la conversación que mantienen, suena una sirena alertando de que se acerca un satélite nuclear.

Wells escapa nada menos que hasta el año 802701, porque queda atrapado en una montaña durante su viaje y ha de seguir avanzando hacia el futuro hasta que se erosione.

El mundo que encuentra es muy distinto, con humanos de la superficie, los Eloi, y humanos que se quedaron bajo tierra y han evolucionado para vivir en la oscuridad, los Morlocks.

Los Eloi parecen vivir en un estado casi prehistórico, aunque no parecen demasiado infelices por el hecho de que no les pueda interrumpir el móvil todo el rato. El único pequeño detalle es que los Morlocks usan a los Eloi de aperitivo, pero no todo podía ser perfecto.

Knowing

Dejamos para el final la cosa más loca. Knowing es una película de 2009 dirigida por Alex Proyas (El cuervo, Dark City). Pero sobre todo, está protagonizada por Nicolas Cage en uno de sus papeles delirantes. O mejor dicho, en uno de sus papeles a secas, cosa que nos encanta.

La premisa parte de una niña que, en los años 50, profetizaba hechos que siempre han sucedido, algo de lo que solo Nicolas Cage se da cuenta. Una de esas predicciones es la llegada de otra llamarada solar que lo arrasará todo.

La película es el típico disparate con Cage a la cabeza que nos encanta, pero, sobre todo, está la traca final.

Ante la destrucción del mundo, una especie de aliens angélicos se llevan a Nicolas Cage y su coprotagonista, Rose Byrne, hasta un planeta paradisíaco que es, casi literalmente, el Edén. De hecho, la metáfora es tan poco sutil, que hasta hay un árbol como el del bien y del mal, hacia el que se dirigen los protagonistas.

Son la última esperanza de la especie y, la cuestión no es que le espere un futuro sin electricidad a la raza humana, la cuestión es que toda la raza humana descenderá de Nicolas Cage. Porque, obviamente, él y su compañera son los nuevos Adán y Eva.

Así que ya sabes, si quieres entrenar para lo que viene, aprovecha con estas películas antes de que la pantalla se apague de repente.

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