Del videojuego a la gran pantalla: juegos que dieron vida a películas

Del videojuego a la gran pantalla: juegos que dieron vida a películas

Carlos Martínez

El mundo de los videojuegos ha evolucionado muchísimo desde que unos simples píxeles permitieran jugar un partido de tenis en Pong. Gracias a la tecnología actual y al increíble potencial de consolas y PC, los desarrolladores son capaces de incluir narrativas e historias que mantienen pegados a la pantalla a los usuarios más allá del estar pulsando botones sin parar.

Más allá del videojuego

Teniendo en cuenta esto, es normal que en los últimos años hayamos visto más de una película inspirada en videojuegos, así que vamos a repasar algunos de las películas más sonadas que tomaron como base la historia de un videojuego. Porque sí, hay más de una, y seguro que habrás visto varias de ellas en el cine.

El problema es que contar con una buena historia no garantiza que vayamos a disfrutar de un peliculón, ya que a lo largo de la historia nos hemos topado con más de un largometraje de dudosa calidad. Entre lo mejor y lo peor, vamos a hacer un repaso a las películas basadas en videojuegos que más han llamado la atención en los últimos años.

Mortal Kombat

El juego de lucha que obligó a crear una clasificación por edades para los videojuegos no podía faltar en esta lista, ya que gracias al tirón mediático que generó el juego, una mente pensante creyó que lo ideal sería llevarlo a la gran pantalla. Entre los actores nos encontrábamos con Christopher Lambert, que hacía el papel de Raiden, y por supuesto, dio a conocer la mítica banda sonora al grito de ¡Mortal Kombat!

Final Fantasy: La Fuerza Interior

Esta película fue bastante especial, no sólo por tratar de uno de los juegos con mayor número de fans, sino porque la película en sí se generó completamente por ordenador, obteniendo unos resultados espectaculares para la fecha. Lamentablemente la crítica no fue muy buena con ella, especialmente los seguidores de la saga, que no vieron grandes relaciones con la historia de Final Fantasy. Por suerte, años más tarde se lanzó Final Fantasy: Advent Children, que continúa la historia de FFVII, acaparando mejor crítica.

Resident Evil

Uno de los juegos que mejor le han ido en el cine es la saga Resident Evil, ya que junto a la actriz Milla Jovovich encarnando a Alice Abernathy, se han rodado nada menos que seis películas diferentes. En todas ellas la trama gira en torno al temido virus T, que transforma a las personas en zombies. Vaya novedad, ¿verdad?

Prince of Persia

Otro de los juegos que sorprendieron dando el salto a la gran pantalla fue Prince of Persia. La saga estaba ya perdiendo fuerza, y este proyecto apareció con un gran presupuesto y con Jake Gyllenhaal como protagonista. El resultado fue bastante bueno y cargado de mucha acción, pero no sirvió para salvar al videojuego de su ocaso.

Silent Hill

Sí, si hay una temática en especial que podría convencer del videojuego al cine es el miedo, especialmente el terror psicológico, y ahí Silent Hill tiene las de ganar. La película no es que fuera un éxito de taquilla especialmente, pero los fans del juego podrán encontrar muchas referencias y similitudes con el temido pueblo de la niebla y sus terroríficas criaturas. Y sí, cabeza pirámide hace su aparición estelar.

Warcraft

Su anuncio revolucionó a los amantes de Warcraft. El mundo fantástico de Orcos y Humanos cobraba vida es una espectacular producción que fue inmensa en presupuesto y escasa en lo que a resultados se refiere. Lucía bien, pero había escenas en las que parecía una broma de mal gusto. Lástima.

Sonic the Hedgehog

Cómo olvidar a Sonic. El erizo más famoso del mundo de los videojuegos estrenó película no sin antes protagonizar un inmenso revuelo en todo el mundo con un tráiler que generó tan malas críticas que los productores se vieron obligados a retrasar el estreno para volver a diseñar el aspecto de Sonic. Por suerte, aún con el retraso, el resultado estuvo a la altura de lo esperado.

Tomb Raider

La aventurera más conocida de los videojuegos cobró especual popularidad cuando Angelina Jolie le dio vida en las dos primeras películas de 2001 y 2003. La que para muchos fue la verdadera Tomb Raider, acabó retirándose para dar paso a las nuevas generaciones, y es cuando entra en juego Alicia Vikander, la actual Lara Croft.

Pokémon Detective Pikachu

Nintendo no podía dejar escapar la oportunidad de aprovechar su franquicia Pokémon, así que decidieron crear la primera película de acción real con la que, sorprendentemente, lograron unos resultados espectaculares con los que dar vida al maravilloso universo de las criaturas. Como detalle especial, la voz que da vida a Pikachu en la versión en inglés es Ryan Reinolds, por lo que podrás entender el toque sarcástico (e inesperado) con el que nos sorprende el Pokémon eléctrico.

Assasin’s Creed

En algún momento, alguien de Ubisoft pensó que hacer una película de una sus mayores sagas era una genial idea. El problema es que no tuvieron en que para mantener el mismo éxito debían de seguir con la trama que planteaban los juegos. El resultado fue una película con un guión original que se basaba en algunos detalles del juego. Protagonizado por Michael Fassbender y otras estrellas más, la película no será recordada especialmente, pero distrae.

Street Fighter

Que Jean-Claude Van Damme encarnara al marine Guille de Street Fighter era algo que sólo podía generar buenas vibraciones. Si a eso le sumamos la presencia de Kylie Minogue como Cammy, el resultado te lo puedes estar imaginando. Recaudaron muchísimo dinero, algo que no contrastaba con la opinión popular, que describía a la película como un film con un guión muy pobre. ¿Qué esperaban?

Super Mario Bros

¿Cómo olvidar la película de Super Mario en la que nada se parecía a Super Mario? Esta película es uno de esos ejemplos que mostrar a la hora de explicar cómo no hacer una película de videojuegos. Más allá de los papeles protagonistas, lo peor de la película se centra en un Yoshi que parece un monstruo más que un dinosaurio adorable y unos enemigos humanoides completamente fuera de contexto.