YouTube permitirá crear avatares con la cara y voz de los usuarios

Avatares de IA en YouTube

YouTube ha comenzado a activar una nueva función impulsada por inteligencia artificial que permite a los creadores generar un avatar digital con su propia cara y su voz, pensado para protagonizar vídeos dentro de la plataforma sin necesidad de ponerse delante de la cámara en cada grabación. La herramienta, bautizada como My Avatar, utiliza la IA de Google para clonar la apariencia y el timbre de voz del usuario a partir de un breve proceso de grabación.

El despliegue de esta novedad se está realizando de forma progresiva en móviles de casi todo el mundo, aunque Europa se queda fuera por ahora. En España, de momento, no aparece la opción ni en la app principal de YouTube ni en YouTube Create, lo que obliga a quienes quieran probarla a recurrir a soluciones como una VPN y a conectarse desde países donde sí está disponible.

Qué es My Avatar y por qué llega ahora a YouTube

Función My Avatar en YouTube

My Avatar es el nuevo sistema con el que YouTube permite a los usuarios crear una versión digital muy realista de sí mismos que se verá y sonará prácticamente igual que la persona original. La idea es que este doble virtual se utilice para producir vídeos cortos sin necesidad de grabarse cada vez, algo especialmente orientado a creadores que publican muchos Shorts.

La función se apoya en la tecnología de Gemini y en el modelo de vídeo Veo de Google, que se encargan de procesar la imagen y la voz capturadas por el móvil. De esta manera, la producción pasa a integrarse directamente dentro de YouTube: el creador ya no necesita utilizar otros servicios de IA externos para generar el vídeo y después subirlo a su canal.

El movimiento de YouTube llega en un momento en el que otros proyectos de generación de vídeo con IA, como Sora de OpenAI, han perdido presencia o directamente han dejado de estar disponibles. Google aprovecha ese hueco ofreciendo una alternativa integrada en su propio ecosistema, con la intención de atraer a creadores que hasta ahora dependían de herramientas externas para producir sus contenidos.

Según la compañía, My Avatar está pensado para que los creadores puedan seguir manteniendo su identidad en pantalla incluso cuando no puedan grabarse de forma tradicional. La plataforma insiste en que los avatares se crean y se usan “de forma segura y confidencial”, aunque la decisión de dejar fuera a Europa apunta a que todavía hay frentes abiertos en materia de regulación y protección de datos.

Cómo funciona la creación del avatar con tu cara y tu voz

Proceso para crear avatar de IA en YouTube

Para generar el avatar, YouTube ha establecido un proceso de “selfi en directo”. El usuario debe grabarse con la cámara frontal del móvil mientras la aplicación recopila tanto la imagen como la voz. Este registro se puede hacer desde la app principal de YouTube o desde YouTube Create, y solo es necesario configurarlo una vez.

En la app de YouTube, el recorrido comienza tocando el botón de Crear. Entre las opciones aparece el icono de Gemini y, dentro de él, la función “Hacer un vídeo con mi avatar”. A partir de ahí, la herramienta guía al usuario para que se grabe en vídeo diciendo una serie de frases predeterminadas que sirven para capturar expresiones, movimientos y matices de la voz.

Aunque todavía no se ha podido probar de forma generalizada en España, desde YouTube señalan que el proceso incluye recomendaciones detalladas para conseguir buenos resultados: iluminación adecuada, encuadre correcto, hablar de forma natural, etc. Si el resultado no convence, el creador puede repetir la grabación tantas veces como quiera hasta lograr una versión con la que se sienta cómodo.

Una vez completado el selfi en directo, la IA genera el modelo del creador y lo vincula a su canal. El avatar queda guardado y disponible para futuros vídeos, de modo que no hace falta pasar por el mismo proceso cada vez. A partir de ese momento, bastará con darle indicaciones a la IA en forma de texto para que produzca nuevos clips con la cara y la voz del usuario.

Qué tipo de vídeos se pueden crear con My Avatar

Vídeos Shorts con avatar en YouTube

Por ahora, el uso del avatar está centrado en los YouTube Shorts. El creador puede pedirle a Gemini que genere un clip a partir de un prompt, es decir, de una instrucción escrita con la idea o el guion del vídeo. La IA se encarga de montar el contenido, usando el avatar como protagonista, sin que el usuario tenga que volver a grabarse.

Además de crear vídeos desde cero, la plataforma permite utilizar el avatar para reimaginar Shorts ya existentes. Si el creador encuentra un vídeo corto que le gusta, puede recurrir a las opciones de “Remix” y “Reimaginar” para que la IA genere una versión similar, pero con su propio avatar haciendo de presentador o narrador.

Hay, eso sí, limitaciones claras. Cada clip generado con My Avatar tiene una duración máxima de 8 segundos. No obstante, se pueden encadenar varias piezas a modo de escenas para construir un vídeo más largo, algo similar a cómo ya funcionaban otras herramientas de IA de vídeo en sus últimas versiones antes de desaparecer.

La herramienta está pensada exclusivamente para formato vertical y para Shorts; de momento, no se extiende a los vídeos largos tradicionales ni al formato horizontal. Esto reduce el coste computacional para Google y mantiene acotado el uso, pero también obliga a los creadores a seguir grabando de forma convencional si quieren mantener sus contenidos de larga duración.

En cualquier caso, el planteamiento de YouTube es que el avatar actúe como un sustituto ocasional del creador: permite mantener la presencia del canal activa con contenido nuevo aunque el autor no tenga tiempo, equipo o ganas de grabar constantemente frente a la cámara.

Requisitos, privacidad y control sobre el avatar

El acceso a My Avatar no está limitado por número de seguidores ni métricas del canal: cualquier usuario con un canal de YouTube puede utilizarlo, siempre que cumpla dos condiciones básicas. Por un lado, debe ser mayor de 18 años. Por otro, la cuenta tiene que estar ubicada en una región donde el servicio esté habilitado, algo que excluye de momento a todos los países de la Unión Europea.

En cuanto a la privacidad, YouTube subraya que solo el propietario del canal puede usar su avatar para crear vídeos. No es posible que otras cuentas reutilicen ese modelo digital, ni siquiera para colaboraciones. Además, el usuario conserva el control para eliminar el avatar cuando lo considere oportuno.

Sin embargo, la gestión del avatar y la de los vídeos generados se hace por separado. Esto significa que borrar el avatar no elimina automáticamente los vídeos que se hayan publicado con él, y eliminar un Short concreto tampoco hace desaparecer el modelo digital asociado. El creador debe decidir en cada caso qué contenidos mantiene y cuáles retira.

Todos los vídeos creados con My Avatar se marcan de forma visible como contenido generado por IA. YouTube insiste en esta etiqueta obligatoria para que los espectadores sepan que están viendo una representación sintética y no una grabación tradicional. De esta manera se intenta evitar confusiones y se da respuesta a las crecientes exigencias de transparencia en el uso de inteligencia artificial.

La captura de imagen y voz, basada en datos biométricos del usuario, es uno de los motivos por los que el servicio aún no se ha activado en Europa. Las normativas de protección de datos más estrictas del continente parecen estar frenando a Google, que prefiere dejar el sistema en pausa en la región antes que lanzarlo sin tener completamente atadas las implicaciones legales.

Por qué Europa se queda fuera… de momento

La ausencia de My Avatar en Europa se suma a una lista cada vez más larga de servicios de IA que llegan más tarde o directamente no se estrenan en el Viejo Continente. En este caso, la decisión se traduce en que la función se despliega “en todo el mundo, excepto en Europa”, tal y como reconocen distintas fuentes cercanas al desarrollo.

Detrás de esta exclusión está la dificultad de conciliar la recopilación y el tratamiento de datos biométricos (cara, voz, gestos) con las exigencias de regulaciones como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y debates similares a la prohibición australiana de redes sociales para menores. Google necesitaría garantías adicionales sobre consentimiento, almacenamiento y uso de esa información, algo que, a día de hoy, parece no tener completamente cerrado.

Para los creadores europeos, la situación empieza a resultar frustrante. Mientras en otras regiones ya pueden experimentar con avatares hiperrealistas, generación avanzada de vídeo o nuevas herramientas creativas, en España y en el resto de la UE estas funciones se quedan en anuncios que no terminan de materializarse en las aplicaciones.

Algunos usuarios recurren a VPN para simular una ubicación en países donde My Avatar está operativo, pero esta práctica choca con las condiciones de uso de la plataforma y plantea dudas adicionales sobre dónde y cómo se almacenan los datos personales. De momento, la opción más prudente para los creadores europeos es esperar a que YouTube adapte el servicio al marco regulatorio de la Unión.

Mientras tanto, Google sigue avanzando en soluciones paralelas, como la herramienta de avatares personalizados en su aplicación Vids, capaz de generar personajes coherentes a partir de instrucciones de texto, en un momento en que plataformas como Horizon Worlds han cambiado su enfoque. Todo apunta a que la compañía está construyendo un ecosistema completo de creación de vídeo con IA, pero su llegada plena a Europa dependerá de cómo se resuelvan estas fricciones legales.

En conjunto, la función My Avatar coloca a YouTube en el centro de la carrera por los vídeos generados con inteligencia artificial, ofreciendo a cualquier creador la posibilidad de tener un “doble” digital que habla y se mueve como él. La expansión global, la integración con Gemini y Veo y las limitaciones actuales —desde los clips de solo 8 segundos hasta la ausencia total en Europa— dibujan un escenario en el que la creación de contenido cambia de forma notable, pero todavía convive con muchas incógnitas sobre privacidad, regulación y el papel real que tendrán estos avatares en el día a día de los canales.

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YouTube permitirá crear avatares con la cara y voz de los usuarios

Avatares de IA en YouTube

YouTube ha comenzado a activar una nueva función impulsada por inteligencia artificial que permite a los creadores generar un avatar digital con su propia cara y su voz, pensado para protagonizar vídeos dentro de la plataforma sin necesidad de ponerse delante de la cámara en cada grabación. La herramienta, bautizada como My Avatar, utiliza la IA de Google para clonar la apariencia y el timbre de voz del usuario a partir de un breve proceso de grabación.

El despliegue de esta novedad se está realizando de forma progresiva en móviles de casi todo el mundo, aunque Europa se queda fuera por ahora. En España, de momento, no aparece la opción ni en la app principal de YouTube ni en YouTube Create, lo que obliga a quienes quieran probarla a recurrir a soluciones como una VPN y a conectarse desde países donde sí está disponible.

Qué es My Avatar y por qué llega ahora a YouTube

Función My Avatar en YouTube

My Avatar es el nuevo sistema con el que YouTube permite a los usuarios crear una versión digital muy realista de sí mismos que se verá y sonará prácticamente igual que la persona original. La idea es que este doble virtual se utilice para producir vídeos cortos sin necesidad de grabarse cada vez, algo especialmente orientado a creadores que publican muchos Shorts.

La función se apoya en la tecnología de Gemini y en el modelo de vídeo Veo de Google, que se encargan de procesar la imagen y la voz capturadas por el móvil. De esta manera, la producción pasa a integrarse directamente dentro de YouTube: el creador ya no necesita utilizar otros servicios de IA externos para generar el vídeo y después subirlo a su canal.

El movimiento de YouTube llega en un momento en el que otros proyectos de generación de vídeo con IA, como Sora de OpenAI, han perdido presencia o directamente han dejado de estar disponibles. Google aprovecha ese hueco ofreciendo una alternativa integrada en su propio ecosistema, con la intención de atraer a creadores que hasta ahora dependían de herramientas externas para producir sus contenidos.

Según la compañía, My Avatar está pensado para que los creadores puedan seguir manteniendo su identidad en pantalla incluso cuando no puedan grabarse de forma tradicional. La plataforma insiste en que los avatares se crean y se usan “de forma segura y confidencial”, aunque la decisión de dejar fuera a Europa apunta a que todavía hay frentes abiertos en materia de regulación y protección de datos.

Cómo funciona la creación del avatar con tu cara y tu voz

Proceso para crear avatar de IA en YouTube

Para generar el avatar, YouTube ha establecido un proceso de “selfi en directo”. El usuario debe grabarse con la cámara frontal del móvil mientras la aplicación recopila tanto la imagen como la voz. Este registro se puede hacer desde la app principal de YouTube o desde YouTube Create, y solo es necesario configurarlo una vez.

En la app de YouTube, el recorrido comienza tocando el botón de Crear. Entre las opciones aparece el icono de Gemini y, dentro de él, la función “Hacer un vídeo con mi avatar”. A partir de ahí, la herramienta guía al usuario para que se grabe en vídeo diciendo una serie de frases predeterminadas que sirven para capturar expresiones, movimientos y matices de la voz.

Aunque todavía no se ha podido probar de forma generalizada en España, desde YouTube señalan que el proceso incluye recomendaciones detalladas para conseguir buenos resultados: iluminación adecuada, encuadre correcto, hablar de forma natural, etc. Si el resultado no convence, el creador puede repetir la grabación tantas veces como quiera hasta lograr una versión con la que se sienta cómodo.

Una vez completado el selfi en directo, la IA genera el modelo del creador y lo vincula a su canal. El avatar queda guardado y disponible para futuros vídeos, de modo que no hace falta pasar por el mismo proceso cada vez. A partir de ese momento, bastará con darle indicaciones a la IA en forma de texto para que produzca nuevos clips con la cara y la voz del usuario.

Qué tipo de vídeos se pueden crear con My Avatar

Vídeos Shorts con avatar en YouTube

Por ahora, el uso del avatar está centrado en los YouTube Shorts. El creador puede pedirle a Gemini que genere un clip a partir de un prompt, es decir, de una instrucción escrita con la idea o el guion del vídeo. La IA se encarga de montar el contenido, usando el avatar como protagonista, sin que el usuario tenga que volver a grabarse.

Además de crear vídeos desde cero, la plataforma permite utilizar el avatar para reimaginar Shorts ya existentes. Si el creador encuentra un vídeo corto que le gusta, puede recurrir a las opciones de “Remix” y “Reimaginar” para que la IA genere una versión similar, pero con su propio avatar haciendo de presentador o narrador.

Hay, eso sí, limitaciones claras. Cada clip generado con My Avatar tiene una duración máxima de 8 segundos. No obstante, se pueden encadenar varias piezas a modo de escenas para construir un vídeo más largo, algo similar a cómo ya funcionaban otras herramientas de IA de vídeo en sus últimas versiones antes de desaparecer.

La herramienta está pensada exclusivamente para formato vertical y para Shorts; de momento, no se extiende a los vídeos largos tradicionales ni al formato horizontal. Esto reduce el coste computacional para Google y mantiene acotado el uso, pero también obliga a los creadores a seguir grabando de forma convencional si quieren mantener sus contenidos de larga duración.

En cualquier caso, el planteamiento de YouTube es que el avatar actúe como un sustituto ocasional del creador: permite mantener la presencia del canal activa con contenido nuevo aunque el autor no tenga tiempo, equipo o ganas de grabar constantemente frente a la cámara.

Requisitos, privacidad y control sobre el avatar

El acceso a My Avatar no está limitado por número de seguidores ni métricas del canal: cualquier usuario con un canal de YouTube puede utilizarlo, siempre que cumpla dos condiciones básicas. Por un lado, debe ser mayor de 18 años. Por otro, la cuenta tiene que estar ubicada en una región donde el servicio esté habilitado, algo que excluye de momento a todos los países de la Unión Europea.

En cuanto a la privacidad, YouTube subraya que solo el propietario del canal puede usar su avatar para crear vídeos. No es posible que otras cuentas reutilicen ese modelo digital, ni siquiera para colaboraciones. Además, el usuario conserva el control para eliminar el avatar cuando lo considere oportuno.

Sin embargo, la gestión del avatar y la de los vídeos generados se hace por separado. Esto significa que borrar el avatar no elimina automáticamente los vídeos que se hayan publicado con él, y eliminar un Short concreto tampoco hace desaparecer el modelo digital asociado. El creador debe decidir en cada caso qué contenidos mantiene y cuáles retira.

Todos los vídeos creados con My Avatar se marcan de forma visible como contenido generado por IA. YouTube insiste en esta etiqueta obligatoria para que los espectadores sepan que están viendo una representación sintética y no una grabación tradicional. De esta manera se intenta evitar confusiones y se da respuesta a las crecientes exigencias de transparencia en el uso de inteligencia artificial.

La captura de imagen y voz, basada en datos biométricos del usuario, es uno de los motivos por los que el servicio aún no se ha activado en Europa. Las normativas de protección de datos más estrictas del continente parecen estar frenando a Google, que prefiere dejar el sistema en pausa en la región antes que lanzarlo sin tener completamente atadas las implicaciones legales.

Por qué Europa se queda fuera… de momento

La ausencia de My Avatar en Europa se suma a una lista cada vez más larga de servicios de IA que llegan más tarde o directamente no se estrenan en el Viejo Continente. En este caso, la decisión se traduce en que la función se despliega “en todo el mundo, excepto en Europa”, tal y como reconocen distintas fuentes cercanas al desarrollo.

Detrás de esta exclusión está la dificultad de conciliar la recopilación y el tratamiento de datos biométricos (cara, voz, gestos) con las exigencias de regulaciones como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y debates similares a la prohibición australiana de redes sociales para menores. Google necesitaría garantías adicionales sobre consentimiento, almacenamiento y uso de esa información, algo que, a día de hoy, parece no tener completamente cerrado.

Para los creadores europeos, la situación empieza a resultar frustrante. Mientras en otras regiones ya pueden experimentar con avatares hiperrealistas, generación avanzada de vídeo o nuevas herramientas creativas, en España y en el resto de la UE estas funciones se quedan en anuncios que no terminan de materializarse en las aplicaciones.

Algunos usuarios recurren a VPN para simular una ubicación en países donde My Avatar está operativo, pero esta práctica choca con las condiciones de uso de la plataforma y plantea dudas adicionales sobre dónde y cómo se almacenan los datos personales. De momento, la opción más prudente para los creadores europeos es esperar a que YouTube adapte el servicio al marco regulatorio de la Unión.

Mientras tanto, Google sigue avanzando en soluciones paralelas, como la herramienta de avatares personalizados en su aplicación Vids, capaz de generar personajes coherentes a partir de instrucciones de texto, en un momento en que plataformas como Horizon Worlds han cambiado su enfoque. Todo apunta a que la compañía está construyendo un ecosistema completo de creación de vídeo con IA, pero su llegada plena a Europa dependerá de cómo se resuelvan estas fricciones legales.

En conjunto, la función My Avatar coloca a YouTube en el centro de la carrera por los vídeos generados con inteligencia artificial, ofreciendo a cualquier creador la posibilidad de tener un “doble” digital que habla y se mueve como él. La expansión global, la integración con Gemini y Veo y las limitaciones actuales —desde los clips de solo 8 segundos hasta la ausencia total en Europa— dibujan un escenario en el que la creación de contenido cambia de forma notable, pero todavía convive con muchas incógnitas sobre privacidad, regulación y el papel real que tendrán estos avatares en el día a día de los canales.

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