
Samsung está acelerando el despliegue de Android 16 con One UI 8.5 en buena parte de su catálogo más reciente. Lo que comenzó como una prueba limitada en unos pocos modelos se ha convertido en un programa beta bastante amplio que alcanza móviles de gama alta, versiones FE y tablets, preparando el terreno para la futura versión estable.
Esta fase de pruebas, que por ahora se concentra en mercados como Estados Unidos, Reino Unido, India y Corea del Sur, permite que miles de usuarios hagan de probadores voluntarios antes del lanzamiento global. A cambio, tienen acceso anticipado a las principales novedades de One UI 8.5 sobre Android 16, con especial énfasis en la inteligencia artificial, la productividad y la seguridad, aunque asumiendo los riesgos propios de un software todavía en desarrollo.
Qué dispositivos Galaxy están probando Android 16 y One UI 8.5
La lista de dispositivos compatibles con la beta de One UI 8.5 ha crecido de forma notable en pocas semanas. Samsung ha ido añadiendo teléfonos y tablets por oleadas, empezando por los buques insignia más recientes y ampliando luego a modelos plegables y versiones más económicas dentro de la gama alta.
Entre los terminales que ya han recibido esta versión de prueba aparecen toda la familia Galaxy S24, que ha comenzado a actualizarse en países como Reino Unido, India y Corea del Sur con un paquete que ronda los 4,1 GB de descarga. Estos modelos cuentan con un firmware identificado como S92xBXU5ZZCD, dejando claro que no se trata de un simple parche menor.
También se han sumado las variantes más ajustadas de precio de la marca. El Galaxy S24 FE y el Galaxy S25 FE participan en el programa con sus propias compilaciones beta, de alrededor de 3,5 a 4,2 GB, y firmwares como S721BXXUAZZCD y S731BXXUU5ZZCE. La presencia de estos modelos deja claro que Samsung quiere que la experiencia de Android 16 y One UI 8.5 llegue rápidamente a los usuarios de la gama media.
En el terreno de los plegables, la beta se ha activado para el Galaxy Z Fold6 y, en fases anteriores, para dispositivos de séptima generación como los Galaxy Z Fold7 y Z Flip7, que incluso han comenzado a recibir segundas compilaciones beta con parches de seguridad recientes, como el de marzo, en firmwares del tipo F966BXXUU8ZZCD. Todo apunta a que Samsung quiere asegurar una experiencia pulida en este segmento antes de sacar la versión estable.
La familia de tablets tampoco se queda al margen: la Galaxy Tab S11 y el modelo Tab S11 Ultra ya están dentro del programa en el país de origen de la compañía, con paquetes cercanos a los 3,4 GB y referencias de firmware como X936NKOU5ZZC3. Con ello, Samsung extiende Android 16 y One UI 8.5 más allá del móvil, reforzando su ecosistema de pantallas grandes para uso profesional, multimedia y educativo.
Cómo funciona el programa beta de One UI 8.5
El acceso a esta beta se gestiona, como en ocasiones anteriores, desde la aplicación Samsung Members. Los propietarios de un dispositivo compatible solo tienen que localizar el banner dedicado al programa One UI 8.5, aceptar las condiciones y esperar a que el sistema les avise de que hay una actualización disponible en el apartado de ajustes del teléfono o la tablet.
Una vez descargado el paquete —que en muchos casos supera los cuatro gigas— el dispositivo se reinicia y aplica la nueva versión de la capa. A partir de ese momento se desbloquean todas las novedades de Android 16 con One UI 8.5, pero conviene tener en cuenta que no es una versión definitiva: se trata de un software en desarrollo que puede dar fallos, cierres inesperados de aplicaciones, reinicios aleatorios y comportamientos extraños.
Por eso, aunque la tentación de probar antes que nadie las funciones de IA y los cambios visuales sea grande, es recomendable reservar esta beta para un móvil secundario o para usuarios que no dependan del teléfono para tareas críticas como banca, trabajo o acceso a servicios esenciales. El objetivo de Samsung es recopilar la máxima cantidad posible de comentarios y errores para pulir la versión estable, algo que inevitablemente pasa por un periodo de pruebas con problemas.
En cuanto al calendario, la compañía está utilizando esta fase como paso previo al lanzamiento general de la versión estable de One UI 8.5, que llegará primero a la serie Galaxy S25 y, posteriormente, al resto de dispositivos incluidos en las pruebas. Algunas filtraciones apuntan a que los modelos más punteros podrían recibir la versión final a comienzos de abril, aunque Samsung aún no ha detallado fechas exactas para Europa.
Geográficamente, el despliegue está siendo algo irregular. Mientras que mercados como Estados Unidos, Corea del Sur, India o Reino Unido ya tienen vía libre para apuntarse al programa, otros países europeos que suelen situarse entre los primeros en recibir betas, como Alemania o Polonia, se han quedado inicialmente fuera de la lista. No se descarta que la compañía amplíe la disponibilidad con el paso de las semanas, pero por ahora no hay confirmación oficial para estos territorios.
Principales novedades de Android 16 y One UI 8.5
En lo que respecta a las funciones, la nueva capa de Samsung sobre Android 16 QPR1 beta no se limita a cambios estéticos puntuales. La compañía ha introducido modificaciones profundas en varios apartados del sistema, desde la interfaz de usuario y las animaciones hasta las herramientas de IA, pasando por opciones de seguridad mejoradas y un control más granular sobre la batería y el consumo.
Uno de los cambios más visibles está en el panel de inicio rápido, que se vuelve totalmente personalizable. Ahora es posible mover, redimensionar o incluso eliminar por completo interruptores y controles deslizantes, adaptando la zona superior de accesos directos a las necesidades de cada usuario. Esto facilita, por ejemplo, priorizar conexiones, ajustes de brillo o modos de sonido sin tener que bucear por los menús.
También se renueva la estética general con iconos de sistema que adoptan un efecto 3D ligero y colores degradados más actuales. Junto a esta nueva paleta, Samsung promete animaciones hasta un 30 % más suaves, con una interfaz que responde mejor a los gestos y transiciones más fluidas entre aplicaciones y pantallas. Son cambios que no revolucionan el aspecto, pero sí buscan que el día a día se sienta algo más ágil.
En la pantalla de bloqueo entran en juego las pantallas de bloqueo dinámicas. El reloj y los widgets se recolocan de forma automática para no tapar elementos importantes del fondo, como rostros en fotografías personales. Esta reorganización inteligente evita tener que ir ajustando manualmente cada imagen de fondo o diseño de reloj cuando se quiere cambiar de estilo.
Otra herramienta práctica que debuta es la grabación parcial de pantalla. En lugar de capturar o grabar todo lo que aparece en el panel, el usuario puede seleccionar solo una sección concreta. Esta función resulta especialmente útil para compartir tutoriales, recortes de una app concreta o información sensible limitada, sin exponer el resto de contenido que se está mostrando.
Mejoras de inteligencia artificial y Bixby más natural
La inteligencia artificial es uno de los ejes de esta actualización. Buena parte del esfuerzo de Samsung se ha dirigido a integrar funciones de Galaxy AI y a renovar Bixby para que sea un asistente más útil en el día a día, reduciendo la sensación de que va un paso por detrás de alternativas de la competencia.
En el apartado de edición de imágenes, la función Photo Assist recibe un empujón importante. El sistema es capaz de procesar detalles complejos con más rapidez y de completar ediciones basadas en IA en pocos pasos. Esto simplifica tareas como eliminar elementos no deseados, mejorar escenas complicadas o ajustar retratos sin tener que recurrir a aplicaciones de terceros.
Bixby, por su parte, gana en comprensión del lenguaje natural. El asistente virtual entiende mejor las órdenes formuladas de manera coloquial y responde de forma más flexible, sin obligar al usuario a memorizar comandos específicos. Además, se mejora el manejo del historial de interacciones, facilitando retomar peticiones anteriores o consultar qué se le ha pedido recientemente.
La IA también interviene en la gestión de imágenes generadas desde el propio teléfono. El sistema es capaz de crear imágenes de forma directa, evitando guardar pasos intermedios que, en otras versiones, terminaban llenando la memoria del dispositivo sin aportar demasiado. Así se reduce el almacenamiento ocupado por archivos temporales y se mantiene la galería algo más limpia.
En paralelo, Samsung sigue potenciando modos pensados para reducir el consumo de datos móviles, lo que puede ser especialmente interesante en países europeos con tarifas más ajustadas. Algunas funciones de ahorro se han refinado para limitar el uso de megas en aplicaciones como redes sociales o streaming, combinando estas medidas con los nuevos controles de batería para optimizar la autonomía general.
Conectividad, ecosistema Galaxy y productividad
Otro bloque clave de novedades está en la forma en que los dispositivos Galaxy se comunican entre sí y con otros aparatos. One UI 8.5 refuerza la sensación de ecosistema, introduciendo mejoras tanto en la compartición de archivos como en el trabajo con pantallas externas o el uso combinado de móviles, tablets y portátiles.
La función Quick Share recibe ajustes en profundidad: se han añadido controles para decidir quién puede enviar archivos al dispositivo y se han introducido sugerencias inteligentes de destinatarios, especialmente cuando se comparten fotos en las que aparecen contactos frecuentes. Esto hace que el intercambio de contenidos sea más rápido y, a la vez, algo más seguro.
En paralelo aparece Storage share, una opción que permite acceder a archivos almacenados en otros dispositivos Galaxy directamente desde la aplicación Mis archivos. Con esta función, teléfonos, tablets y ordenadores Samsung se integran mejor, facilitando la consulta de documentos sin tener que estar copiando y pegando continuamente entre memorias internas y nubes externas.
La conexión con televisores y monitores también gana en comodidad. One UI 8.5 incorpora atajos mejor organizados para activar Smart View y duplicar la pantalla en cuestión de segundos, lo que puede venir muy bien para compartir contenido multimedia en el salón o para usar el móvil como centro de presentaciones en entornos de trabajo.
En cuanto al uso profesional, se ha trabajado en el modo Samsung DeX. Esta función, que convierte el móvil o la tablet en una suerte de PC de escritorio al conectarse a una pantalla grande, ahora es capaz de recordar dónde se dejaron colocadas las ventanas. De esta forma, al volver a enchufar el dispositivo al monitor, todo se mantiene prácticamente como estaba, ganando tiempo y evitando reconfigurar el escritorio en cada sesión.
Batería, salud y seguridad del dispositivo
La gestión de la energía y la protección de los datos dan un salto apreciable con esta versión. En One UI 8.5, la interfaz dedicada a la batería se ha rediseñado para hacer más fácil consultar el consumo por día, el tiempo restante estimado y el gasto por aplicación, ayudando a identificar qué procesos están drenando más recursos.
Junto a este cambio visual llegan nuevos modos de ahorro de energía con perfiles como «Standard» y «Maximum», que ajustan parámetros clave del sistema de forma automática para alargar la autonomía. Dependiendo del modo elegido se limitan procesos en segundo plano, brillo, tasa de refresco y otras opciones que influyen de forma directa en las horas de pantalla disponibles.
En el terreno de la salud y el bienestar, Samsung Health amplía los datos que integra en sus informes semanales. Ahora se incorporan métricas relacionadas con meditación, seguimiento de medicación y, en relojes compatibles, mediciones de antioxidantes directamente desde la muñeca. Esto refuerza la apuesta de la marca por convertir sus dispositivos en herramientas de seguimiento más completas.
La seguridad del dispositivo también recibe varias capas extra. Una de las más llamativas es el sistema de bloqueo ante intentos fallidos de autenticación, que endurece las medidas cuando detecta demasiados fallos al introducir PIN, contraseña o datos biométricos. El objetivo es complicar el acceso no autorizado en caso de robo o pérdida del móvil.
Además, se introduce un nuevo Auto blocker que puede desactivarse de forma temporal y reactivarse automáticamente tras un tiempo. Esta herramienta añade filtros adicionales frente a aplicaciones potencialmente dañinas, descargas de origen dudoso y otros vectores de ataque habituales, intentando equilibrar comodidad y protección sin saturar al usuario con mensajes de alerta constantes.
Con este despliegue de Android 16 y One UI 8.5, Samsung refuerza la idea de que el software es una pieza clave para alargar la vida útil de sus móviles y tablets más allá del hardware. La beta, todavía limitada a ciertos mercados, anticipa un salto importante en inteligencia artificial, personalización, seguridad y ecosistema, que irá llegando de manera estable a la gama Galaxy en los próximos meses, previsiblemente con un papel protagonista para Europa cuando se abra el calendario oficial de actualizaciones.

