Samsung prepara un cambio de rumbo importante para su asistente de voz. Con la llegada de One UI 8.5, Bixby deja atrás la imagen de herramienta poco utilizada para intentar convertirse en una capa inteligente capaz de entender lo que el usuario quiere hacer con el móvil y ejecutarlo sin que tenga que bucear entre menús interminables.
La compañía coreana está aprovechando esta actualización de su capa Android para relanzar Bixby como un agente conversacional centrado en el dispositivo, pero con una novedad clave: el asistente incorpora acceso a información actualizada en tiempo real gracias a la integración con Perplexity, un motor de búsqueda basado en inteligencia artificial que se encargará de resolver consultas complejas sin necesidad de abrir el navegador.
En One UI 8.5, la idea de Samsung es que puedas hablarle al móvil como lo harías a otra persona, sin memorizar nombres de funciones ni comandos artificiales. El asistente interpretará tu intención, revisará el estado actual del sistema y propondrá o aplicará los cambios necesarios para que el dispositivo se comporte como le estás pidiendo.
Bixby como agente del móvil: menos menús y más intención
El giro principal está en el papel que Bixby va a desempeñar dentro del ecosistema Galaxy: pasa de ser un simple receptor de órdenes rígidas a un agente del dispositivo capaz de comprender contexto, estado del hardware y necesidades del usuario. Su función será traducir peticiones en lenguaje natural en ajustes concretos dentro de One UI.
En lugar de recordar el nombre exacto de cada opción, el usuario podrá formular peticiones del tipo “no quiero que la pantalla se apague mientras la estoy mirando” y Bixby localizará el ajuste de mantener la pantalla encendida y lo activará por ti. Lo relevante no es que abra el menú, sino que entienda qué resultado buscas y reduzca al mínimo el ensayo y error en Ajustes.
El mismo enfoque se aplica a situaciones problemáticas. Si comentas que la pantalla se queda encendida en el bolsillo o se realizan toques accidentales, el sistema será capaz de sugerir la activación de la protección contra toques involuntarios porque reconoce el escenario, en lugar de limitarse a mostrar ayuda genérica.
Esta aproximación convierte a Bixby en una especie de “atajo conversacional” para manejar el teléfono cuando vas con prisa: ajustes rápidos, pequeñas configuraciones y diagnósticos sencillos que normalmente exigirían rastrear opciones escondidas en varias capas de menús.
Samsung describe este cambio como un rediseño del asistente para permitir interacciones más naturales y un control más intuitivo del dispositivo. Detrás está la experiencia previa con Galaxy AI y la constatación de que, si la gente percibe que la interfaz es enrevesada, termina usando solo una parte de las funciones por pura pereza.
Perplexity integrada: respuestas en tiempo real sin salir de Bixby
La otra gran pieza de la renovación es la alianza con Perplexity AI, que aporta la capa de conocimiento externo. Mientras que Bixby se ocupa de lo que ocurre dentro del móvil, Perplexity se encargará de las consultas que requieren acceso a la web en tiempo real, desde información de actualidad hasta búsquedas más complejas con varios pasos.
El planteamiento de Samsung pasa por que las respuestas se muestren directamente en la interfaz de Bixby, sin lanzar el navegador ni obligar al usuario a saltar a otra app. Así, si pides “busca los mejores restaurantes de hamburguesas cerca de mi casa” o “encuentra cafeterías para trabajar en mi ciudad”, el sistema devolverá resultados elaborados, con enlaces y referencias, pero todo dentro del propio asistente.
Esto cambia la dinámica habitual en el móvil: en vez de abrir Chrome o cualquier otro navegador, cargar varias pestañas y distraerte con otras páginas, puedes resolver la duda rápida y seguir exactamente donde estabas. El asistente se convierte en una especie de ventana única para tareas informativas sin romper el flujo.
La compañía confía en que la combinación entre comprensión del lenguaje natural para el control del dispositivo y Perplexity como motor de búsqueda inteligente permita que Bixby deje de ser un añadido prescindible y pase a ser una herramienta realmente útil en el día a día, tanto para tareas prácticas como para consultas puntuales.
Internamente, esta apuesta supone que Samsung se apoya en un socio especializado para la parte de IA generativa y búsqueda semántica, en un movimiento similar al de otros fabricantes que están delegando la parte más pesada de la inteligencia artificial en servicios externos para acelerar su hoja de ruta.
Un asistente más conversacional y menos robótico
Otro de los pilares de la nueva versión es la mejora en la comprensión del lenguaje natural. El objetivo es dejar atrás la sensación de estar hablando con un robot al que hay que dictar frases cortas, con pausas forzadas y estructuras artificiales, y acercarse más a una conversación normal.
Samsung quiere que puedas plantear una petición con tus propias palabras, incluso si la frase no está perfectamente estructurada, y que Bixby entienda la intención principal. No hará falta recitar el nombre concreto del ajuste ni seguir plantillas de comandos: bastará con explicar qué problema tienes o qué te gustaría que hiciera el teléfono.
Esta orientación hacia el lenguaje cotidiano también abre la puerta a interacciones algo más largas y con contexto. En lugar de una única orden aislada, el asistente podrá encadenar pasos, tener en cuenta el estado previo del dispositivo y ofrecer opciones relacionadas si detecta que puedes necesitar algo adicional.
En la práctica, esto se traduce en que Bixby podría ir ajustando y comprobando varios parámetros del sistema de forma consecutiva cuando se trata de resolver un problema concreto, como un comportamiento extraño de la pantalla o del sonido, sin que el usuario tenga que ir probando a ciegas cada menú.
La compañía reconoce, eso sí, que el rendimiento real dependerá de factores como la pronunciación, el ruido ambiental o el idioma configurado. En entornos tranquilos y con buena conexión la experiencia debería ser más fluida que en la calle o en lugares con mucho ruido de fondo.
Beta, disponibilidad y el papel de los Galaxy S26
En cuanto al calendario, la nueva iteración de Bixby se estrena ligada a One UI 8.5, que debutará oficialmente con la próxima familia Galaxy S26. Los primeros en probar el asistente renovado serán los usuarios que participen en las versiones beta de la capa, donde Samsung ya está activando estas opciones de forma gradual.
Según la información que se ha ido filtrando y los propios comunicados de la marca que se publicaron y retiraron en cuestión de minutos, las funciones de Bixby con IA se están dejando ver en las betas avanzadas de One UI 8.5. La compañía habría llegado a mencionar expresamente la cuarta beta como uno de los hitos en esta fase de pruebas.
La versión final de One UI 8.5 se desplegará en primer lugar en los Galaxy S26, que se esperan para finales de febrero con llegada a tiendas en marzo. En el mercado español y en otros países europeos, estos modelos marcarán el inicio oficial del nuevo Bixby, con un precio de partida para el S26 que, según las estimaciones manejadas en filtraciones, rondaría los 959 euros en su versión base.
Una vez presentado el nuevo buque insignia, la intención de Samsung es llevar Bixby renovado a otros dispositivos Galaxy compatibles mediante actualización de software. No obstante, la compañía no ha detallado aún el listado definitivo de modelos ni las fechas exactas de despliegue en cada región.
Como es habitual, habrá letra pequeña: para usar todas las capacidades del asistente será necesario iniciar sesión con una cuenta de Samsung, contar con conexión de datos y aceptar permisos específicos, especialmente los relacionados con la ubicación cuando se trate de consultas que dependen del lugar en el que te encuentres.
Privacidad, control del usuario y coexistencia con Gemini
La renovación de Bixby llega en un contexto en el que Samsung también impulsa Gemini, el asistente de Google, en sus últimos teléfonos. Pese a esa apuesta, la empresa ha decidido resucitar y reforzar su propio asistente, combinando el control profundo del dispositivo con la capa de búsqueda inteligente proporcionada por Perplexity.
Esta estrategia dibuja un escenario en el que el usuario de un Galaxy podrá moverse entre varios asistentes según lo que necesite: Gemini como solución más generalista y conectada al ecosistema de Google, y Bixby como puerta de entrada rápida al hardware, los ajustes de One UI y determinadas consultas web integradas.
En lo relativo a privacidad, Samsung indica que, cuando una respuesta requiera usar la ubicación o datos contextuales sensibles, se solicitará el consentimiento explícito la primera vez. Esa información se utilizará para generar la respuesta correspondiente y se tratará de acuerdo con las políticas de retención y borrado anunciadas para este servicio.
La dependencia de Perplexity para las búsquedas en tiempo real también implica que parte del procesamiento se realizará en servidores externos, mientras que el reconocimiento de comandos relacionados con el dispositivo se apoyará tanto en capacidades locales como en la nube, dependiendo del tipo de petición.
Este equilibrio entre funciones locales y en la nube será clave para que la experiencia sea ágil sin comprometer en exceso el consumo de datos ni la autonomía del dispositivo, especialmente en modelos vendidos en Europa donde la regulación sobre privacidad y tratamiento de datos es más estricta.
En conjunto, la nueva etapa de Bixby con One UI 8.5 aspira a quitarse de encima la fama de asistente irrelevante y a convertirse en una herramienta más práctica y directa. Si la implementación cumple con lo prometido y el despliegue en España y el resto de Europa se realiza sin grandes contratiempos, muchos usuarios pueden pasar de ignorar el botón o el gesto de Bixby a verlo como un atajo útil para controlar el móvil y resolver consultas rápidas sin perder tiempo.