OpenAI ha dado un paso que cambia las reglas del juego: ChatGPT incorpora aplicaciones de terceros dentro de la propia conversación. A partir de ahora, tareas habituales como diseñar en Canva, planificar un viaje con Expedia o pedir una lista de reproducción en Spotify se gestionan sin salir del chat.
La compañía quiere que el asistente pase de ser un generador de respuestas a un agente que actúa por ti. En esta primera fase, la función llega a los usuarios de planes Free, Go, Plus y Pro fuera de la Unión Europea, mientras que el nuevo SDK de Apps para desarrolladores se ofrece en vista previa. Cada integración solicita permiso y explica qué datos se comparten antes de conectarse.
Cómo funcionan las apps dentro de ChatGPT
El planteamiento es directo: describes lo que necesitas en lenguaje natural y el sistema elige la app adecuada, la invoca y ejecuta la tarea en tu nombre. El resultado aparece como tarjetas interactivas dentro del chat o como una vista ampliada que ocupa toda la pantalla.
Por ejemplo, puedes pedir: “Prepara una presentación en Canva sobre autoconsumo solar para pymes y, después, busca vuelos baratos de Madrid a Múnich para la primera semana de diciembre”. ChatGPT orquesta los pasos: genera el borrador en Canva y, a continuación, consulta Kayak o Expedia con los parámetros indicados.
Estas integraciones responden al contexto y pueden sugerirse automáticamente, de modo que si mencionas un viaje, el asistente propone Expedia o Booking.com. Todo se apoya en el Modelo de Contexto de Protocolo (MCP), una arquitectura que permite a las apps mostrar interfaces interactivas y ejecutar acciones directamente en la conversación.
OpenAI añade que se activará pronto la opción de pagos integrados mediante Instant Checkout, para compras puntuales sin salir del chat. Y, como es lógico, cada conexión requiere autorización explícita y control de acceso granular por parte del usuario.
- Diseño de un póster en Canva sin abrir nuevas pestañas.
- Planificación de itinerarios y reservas con Expedia o Booking.com.
- Música y podcasts con listas de Spotify generadas al instante.
Todo ocurre en un flujo unificado, evitando saltos entre webs o apps y manteniendo la conversación como centro de la experiencia.

Qué servicios funcionan ya y qué llega después
La primera oleada incluye Spotify, Canva, Booking.com, Expedia, Figma, Coursera y Zillow, con despliegue prioritario en mercados donde las apps operan en inglés. OpenAI está trabajando con más socios para sumar Uber, Instacart, DoorDash, AllTrails, Peloton y TripAdvisor, entre otros.
Si conectas tus credenciales, podrás usar las funciones propias de cada cuenta dentro del chat. Por ejemplo, quienes tengan Spotify Premium accederán a todas sus opciones, y en Booking.com o Expedia será posible gestionar reservas sin salir de ChatGPT.
Herramientas para desarrolladores: SDK, envío y monetización
Junto al lanzamiento, OpenAI publica el SDK de Apps en vista previa para que los desarrolladores adapten sus servicios al nuevo sistema. Cada app podrá renderizar su propia interfaz en el chat y aceptar acciones complejas iniciadas en lenguaje natural.
La empresa habilitará a lo largo del año un proceso para enviar aplicaciones a revisión y un directorio donde descubrir, probar y valorar integraciones. OpenAI estudia “múltiples vías de monetización” para el ecosistema, aunque aún no ha detallado el modelo.
En materia de seguridad, todas las apps deberán declarar el uso de datos, cumplir políticas públicas y pasar controles antes de estar disponibles. Además del SDK, la compañía trabaja en herramientas para agentes capaces de planificar y ejecutar tareas conectándose a sistemas externos.
Implicaciones y competencia
La jugada recuerda a la transformación que supuso la App Store en los móviles: ChatGPT se posiciona como plataforma donde el software acude a la conversación, no al revés. Eso refuerza el control de la interfaz por parte de OpenAI y abre debates sobre descubribilidad y economía de apps.
Microsoft empuja en la misma dirección al integrar Microsoft 365 con Copilot, y Google hace lo propio con Gemini en su ecosistema. La diferencia aquí es el centro de gravedad: todo sucede en el chat, con el asistente como “director de orquesta”.
También hay aristas. La centralización puede tensionar a las startups que construían “ChatGPT + X”, pues ahora compiten con integraciones nativas. Y en privacidad, la clave será mantener consentimiento claro, controles parentales y uso responsable de los datos compartidos con cada app para preservar la confianza del usuario.
Con esta actualización, ChatGPT pasa de contestar a resolver y ejecutar. Las apps integradas, el SDK en marcha y los socios iniciales apuntan a una misma idea: un entorno conversacional que concentra tareas de trabajo, ocio y aprendizaje, con la promesa de menos fricción y más acción en una única ventana.