ChatGPT estrena su propia tienda de aplicaciones integrada

  • Llega el App Directory de ChatGPT, una tienda interna de apps conectadas al chatbot.
  • Las antiguas integraciones o conectores pasan a llamarse aplicaciones y se organizan por categorías.
  • OpenAI abre un SDK y un proceso de revisión para que terceros publiquen sus apps.
  • En España ya hay decenas de servicios disponibles, desde productividad hasta ocio y viajes.

ChatGPT tienda de aplicaciones

ChatGPT ha dejado de ser solo un chat con inteligencia artificial para convertirse en algo mucho más cercano a una plataforma llena de servicios conectados. OpenAI ha activado oficialmente un directorio de apps dentro del propio chatbot, una especie de tienda de aplicaciones interna desde la que se pueden descubrir y usar herramientas de terceros sin salir de la conversación.

Con este movimiento, la compañía se acerca al concepto de “app para todo” o super app que ya se ha popularizado en Asia y que otras plataformas como WhatsApp o X (la antigua Twitter) llevan tiempo persiguiendo. La idea es sencilla: que el usuario pueda hacer casi de todo desde la misma ventana de ChatGPT, desde buscar un piso o reservar un restaurante hasta gestionar su música o sus documentos en la nube.

ChatGPT ya tiene su propia tienda de apps integrada

Directorio de apps de ChatGPT

OpenAI ha puesto en marcha un App Directory dentro de ChatGPT que agrupa todas las integraciones disponibles con servicios externos. Lo que antes se conocía como conectores, esas funciones que daban acceso a datos de plataformas como Google Drive o Dropbox, pasan ahora a englobarse bajo un término más sencillo y reconocible: aplicaciones.

El objetivo declarado por la empresa es construir una plataforma robusta, con todas las piezas que cualquiera esperaría de un ecosistema maduro. Entre ellas, una tienda donde encontrar, probar y activar herramientas de todo tipo sin complicaciones. De esta forma, la conversación con el asistente se convierte en el punto de partida para acciones prácticas del día a día: pedir comida, crear presentaciones, organizar un viaje o revisar documentos de trabajo.

OpenAI ya venía experimentando con este enfoque desde octubre, cuando empezó a probar integraciones de ChatGPT con servicios como Spotify, Zillow o Canva. Desde entonces, el catálogo se ha ampliado de forma notable y ahora incluye empresas muy conocidas en Europa, como Apple Music, Booking.com, TheFork, Uber o Notion, entre muchas otras.

Sam Altman, CEO de OpenAI, lleva tiempo insistiendo en que la intención es que ChatGPT sea una herramienta útil para que la gente avance más rápido, sea más productiva y aprenda mejor. Las apps, integradas directamente en la interfaz del chat, encajan en esa visión de construir una nueva generación de servicios interactivos y personalizados con los que se puede hablar de forma natural.

ChatGPT lanza Pago Instantáneo y compras sin salir del chat
Artículo relacionado:
ChatGPT estrena Pago instantáneo: compras sin salir del chat

Estructura de la tienda: secciones y buscador propio

Apps en la tienda de ChatGPT

El nuevo directorio de aplicaciones está organizado en tres grandes secciones principales: Destacado, Estilo de vida y Productividad. En cada una de ellas se agrupan las apps que OpenAI considera más representativas o interesantes para mostrar cómo se está extendiendo su chatbot a través de servicios de todo tipo.

En el apartado de Destacado se muestran las propuestas más relevantes o recientes, aquellas que sirven de escaparate del potencial del ecosistema. Por su parte, en Estilo de vida aparecen apps ligadas al ocio, la organización personal, los viajes o la restauración, mientras que Productividad reúne herramientas pensadas para trabajar, estudiar o gestionar proyectos y equipos.

Además de estas categorías, la tienda incorpora su propio motor de búsqueda, de forma que los usuarios pueden localizar rápidamente una aplicación concreta o explorar nuevas opciones a partir de palabras clave. Esto ayuda a moverse por un catálogo que, en mercados como España, ya es bastante amplio y sigue en crecimiento.

La interfaz recuerda, salvando las distancias, a la de otras tiendas de apps como App Store o Google Play: cada servicio tiene su página de perfil con descripción, imágenes y un botón para conectarlo con ChatGPT. Aunque por ahora la información es bastante sencilla, no se descarta que se vaya enriqueciendo con más detalles, valoraciones u otros elementos a medida que el ecosistema madure.

Conectores que pasan a llamarse aplicaciones

Uno de los cambios más llamativos es el puramente terminológico. Las integraciones que antes se conocían como “conectores” se han rebautizado oficialmente como “aplicaciones”. La idea es unificar bajo un mismo paraguas tanto las herramientas con interfaz más interactiva como los servicios que se limitan a ayudar a buscar y referenciar información dentro del chat.

OpenAI ha detallado en su documentación que los antiguos conectores de chat pasan a denominarse “apps con búsqueda de archivos”, los orientados a análisis se convierten en “apps con investigación en profundidad”, y los que se mantenían sincronizados con fuentes externas se etiquetan como “apps con sincronización”. El propósito es que al usuario le resulte más comprensible qué puede esperar de cada integración.

La compañía ha aclarado también que estos cambios de nombre no implican ni pérdida de funciones ni retirada de servicios. Todo lo que estaba disponible sigue ahí, tanto para usuarios como para desarrolladores, pero enmarcado en una estructura más clara. Además, muchas de estas apps pueden acceder a la función de Memoria de ChatGPT si está activada, lo que les permite aprovechar el contexto acumulado en el tiempo.

En planes como Free, Plus, Go o Pro, OpenAI indica que algunos datos podrían utilizarse para mejorar sus modelos si la opción correspondiente está habilitada, algo que la empresa subraya que el usuario puede desactivar desde la configuración de privacidad.

Catálogo de apps disponible en España y Europa

El despliegue de la tienda de aplicaciones es gradual y hay integraciones que de momento solo pueden utilizarse en determinados mercados, pero en Europa ya se puede acceder a un catálogo variado. En España, la nueva sección de apps de ChatGPT muestra alrededor de medio centenar de servicios en la fase inicial, algunos de ellos muy conocidos.

En el bloque de Productividad aparecen nombres como Figma, GitHub, GitLab Issues, Gmail, Google Calendar, Google Drive, Notion, Slack, Microsoft Teams, SharePoint, Zoom, Vercel, Netlify, Monday.com, Zoho, Replit, Stripe, PitchBook, Hex o Khan Academy, entre otros. Estas apps permiten, por ejemplo, consultar correos, revisar documentos, gestionar tareas o analizar datos directamente desde el chat.

En la categoría de Estilo de vida se agrupan servicios más orientados al día a día personal y al ocio: Apple Music, Spotify, Booking.com, Expedia, AllTrails, OpenTable, TheFork, Tripadvisor, Uber, Uber Eats, Instacart, DoorDash, Peloton, Target o Zillow, por citar algunos. Gracias a estas integraciones, el usuario puede buscar alojamiento, estimar un trayecto, encargar la compra o crear listas de reproducción sin abandonar la conversación con ChatGPT.

Algunas de estas funciones dependen, eso sí, del tipo de cuenta que tenga el usuario en cada servicio. En el caso de Spotify, por ejemplo, los suscriptores premium pueden pedir a ChatGPT que encuentre o cree playlists en función de su estado de ánimo, género favorito o momento del día, algo que el asistente gestiona desde el propio chat conectándose a la cuenta del usuario.

Cómo acceder y usar la tienda de aplicaciones de ChatGPT

La tienda está integrada en la propia interfaz de ChatGPT, tanto en la versión web como en las aplicaciones móviles. Para entrar en ella basta con ir a la columna lateral izquierda y pulsar sobre “Aplicaciones”, justo debajo del apartado de imágenes. Al hacerlo, se abre la pantalla principal con las distintas categorías y las apps destacadas.

Una vez dentro del directorio, el usuario puede filtrar por secciones (Destacado, Estilo de vida, Productividad) o utilizar el buscador para encontrar algo más específico. Al seleccionar una aplicación, aparece su ficha con una breve descripción, capturas de pantalla y el botón Conectar, que inicia el proceso de autorización con la cuenta del servicio externo.

La activación es relativamente sencilla: al pulsar en Conectar, ChatGPT redirige a la página oficial del proveedor para revisar las condiciones del servicio y otorgar permisos. Es recomendable leer con calma las políticas de privacidad y el tipo de acceso que se concede, ya que en muchos casos se trata de datos sensibles, como correos electrónicos, archivos almacenados en la nube o historiales de actividad.

Una vez concedido el acceso, la app queda enlazada a ChatGPT y se puede empezar a utilizar en cualquier conversación. El usuario mantiene en todo momento la posibilidad de revocar la conexión desde la configuración del propio servicio o desde las opciones de apps en ChatGPT, si decide dejar de utilizar esa integración.

Invocar y manejar apps dentro de una conversación

Tras conectar una app, su uso se integra en el flujo habitual de la charla con el asistente. OpenAI ha definido dos mecanismos principales para activarlas, con el fin de que la experiencia sea lo más natural posible y se adapte tanto a usuarios avanzados como a quienes prefieren menús más visuales.

Por un lado, se puede escribir el símbolo @ seguido del nombre de la aplicación para mencionarla directamente en el prompt. De esta manera, ChatGPT sabe que debe apoyarse en esa herramienta para ejecutar la petición. Por ejemplo, se puede pedir algo como organizar un documento de Google Drive, resumir correos de Gmail o buscar una reserva de Booking.com usando el contexto de la app.

Por otro lado, es posible pulsar en el icono de + que aparece junto al cuadro de texto y seleccionar la opción “Más” para mostrar el listado de apps conectadas. Desde ahí se elige la que se quiere usar en ese momento, algo especialmente cómodo si se tienen varias integraciones activas y no se recuerda exactamente el nombre de cada una.

Una vez invocada, la aplicación funciona como una extensión de la propia conversación. ChatGPT combina lo que el usuario le pide con lo que la app puede hacer y devuelve una respuesta que mantiene el contexto. Esto permite, por ejemplo, ir refinando una búsqueda de vivienda en Zillow, ajustar una ruta de senderismo en AllTrails o ir modificando un plan de viaje en función de nuevas preferencias.

Ejemplos prácticos: de la música a la reserva de restaurantes

El catálogo actual permite ya una serie de casos de uso bastante tangibles, pensados tanto para trabajo como para ocio. Uno de los ejemplos más claros es la integración con servicios de música en streaming como Apple Music y Spotify. Desde el propio chat se pueden pedir listas basadas en un género, una década o incluso una actividad (por ejemplo, música para concentrarse o para entrenar), y ChatGPT se encarga de generar o localizar la playlist apropiada dentro de la app conectada.

Otra posibilidad muy cercana al día a día es la combinación de apps de restauración y ocio como OpenTable o TheFork. El usuario puede explicar a ChatGPT qué tipo de cena quiere organizar, en qué ciudad y con qué presupuesto aproximado, y el asistente utiliza estas integraciones para sugerir opciones, revisar valoraciones e incluso iniciar el proceso de reserva en restaurantes concretos.

En el ámbito de la comida a domicilio y la compra, servicios como DoorDash, Uber Eats o Instacart permiten transformar directamente ideas de recetas o menús semanales en una lista de ingredientes y, posteriormente, en un carrito de la compra listo para pedir. ChatGPT actúa aquí como intermediario, conectando lo que el usuario tiene en mente con el pedido final en la plataforma elegida.

También son relevantes los usos relacionados con los viajes y el turismo. Con apps como Booking.com, Expedia o Tripadvisor, el asistente puede ayudar a buscar alojamientos, comparar hoteles, revisar opiniones y organizar desplazamientos, todo sin salir del chat. Para quien planifica escapadas o vacaciones desde España y otros países europeos, esta integración permite ir ajustando el plan de viaje de forma dialogada y dinámica.

Una oportunidad para desarrolladores: Apps SDK y revisión

La tienda de apps no solo tiene impacto para el usuario final, también abre un espacio significativo para el ecosistema de desarrolladores. OpenAI ha lanzado su Apps SDK, todavía en fase beta, que permite crear experiencias específicas que funcionen dentro de ChatGPT aprovechando su motor conversacional, el contexto de la charla e, incluso, en determinados casos, información opcional del propio usuario.

Los creadores que quieran participar deben enviar sus aplicaciones a través del portal de desarrolladores de OpenAI (platform.openai.com/apps-manage), donde se inicia un proceso de revisión previo a su posible publicación en el directorio. La compañía ha explicado que un primer conjunto de apps aprobadas irá apareciendo dentro de ChatGPT a lo largo del próximo año, ampliando progresivamente la oferta.

Para facilitar el trabajo, OpenAI ha puesto a disposición de la comunidad ejemplos de apps de código abierto, componentes de interfaz adaptados al chat, guías rápidas y buenas prácticas en materia de experiencia de usuario y seguridad, y recuerda las recientes medidas de la App Store en la UE para desarrolladores. La idea es que pequeños equipos, startups y grandes empresas puedan lanzar soluciones sin tener que construir desde cero toda la infraestructura conversacional.

Desde la propia OpenAI se anima a que estas apps exploren usos avanzados y originales, más allá de simples integraciones superficiales. Se busca que los desarrolladores aprovechen la capacidad de ChatGPT para entender lenguaje natural y combinarlo con acciones concretas, de modo que se generen productos realmente diferenciados en verticales como educación, finanzas, salud, productividad o entretenimiento.

Monetización, privacidad y modelo de negocio futuro

Una de las grandes preguntas en torno a esta tienda de apps es cómo planea OpenAI hacerla sostenible económicamente. De momento, las aplicaciones disponibles se pueden usar sin un coste adicional dentro de ChatGPT, y los desarrolladores que quieran obtener ingresos tienen que enlazar a sus propias webs o apps nativas, donde ofrecen los modelos de pago habituales.

La compañía reconoce, no obstante, que está explorando fórmulas de monetización a medio plazo, que podrían incluir bienes digitales u otros sistemas de reparto de ingresos dentro de la propia plataforma. Aunque no se han detallado aún los mecanismos exactos, la comparación con lo que supusieron las tiendas de aplicaciones móviles hace pensar en un futuro en el que haya apps de pago o con modelos freemium integrados directamente en ChatGPT.

Este enfoque se entrelaza con la estrategia global de OpenAI para convertir ChatGPT en un producto rentable, en paralelo a otros ingresos como las suscripciones de pago o los acuerdos empresariales. La incorporación de métricas de uso, sistemas de recomendación y posibles rankings de apps populares apunta en la dirección de un ecosistema donde la visibilidad y la economía de los desarrolladores jueguen un papel importante.

En el ámbito de la privacidad, la empresa insiste en que todas las apps deben especificar con claridad cómo recogen, almacenan y tratan los datos de los usuarios. Dado que muchas integraciones implican acceso a documentos, correos o historiales personales, la transparencia y el control por parte del usuario se vuelven claves para mantener la confianza en el sistema, especialmente en regiones como la Unión Europea, donde la regulación es exigente.

GPTs personalizados y apps: las dos patas del nuevo ChatGPT

La tienda de aplicaciones se suma a otra de las grandes novedades recientes del servicio: los GPTs personalizados, pequeñas variantes de ChatGPT entrenadas o configuradas para tareas concretas, que los propios usuarios pueden crear sin necesidad de conocimientos de programación. Ambas piezas encajan en una misma dirección: convertir el chatbot en un asistente digital multifunción, capaz de adaptarse a contextos muy diferentes.

Mientras que los GPTs personalizados se centran en cómo responde y se comporta la IA, las apps se enfocan en con qué servicios externos se conecta y qué acciones puede llevar a cabo. Juntas, dan forma a un ChatGPT mucho más modular, donde cada persona puede combinar distintas piezas según sus necesidades de trabajo, estudio, ocio o gestión cotidiana.

El resultado es un entorno en el que la conversación deja de ser solo una forma de obtener información para convertirse en la interfaz principal de múltiples aplicaciones. Desde una única ventana, se pueden lanzar consultas, ejecutar tareas, revisar resultados y tomar decisiones sin ir saltando de una plataforma a otra, algo especialmente cómodo para usuarios que trabajan con varias herramientas digitales a la vez.

Todo este despliegue sitúa a ChatGPT en una fase nueva, más cercana a una plataforma que a un simple chatbot. La creación de una tienda de apps, la apertura del SDK y la reorganización de los antiguos conectores en aplicaciones muestran la intención de OpenAI de ordenar y escalar su ecosistema, ofreciendo a los usuarios europeos —y en concreto a los de España— un catálogo cada vez más amplio de servicios conectados. Si los desarrolladores responden con propuestas útiles y se resuelven bien cuestiones como la privacidad y la monetización, esta tienda puede convertirse en una pieza clave del día a día digital de muchas personas, donde una simple conversación con la IA abra la puerta a casi cualquier tarea.


Síguenos en Google News