Queda menos de un mes para que Apple destape de forma oficial iOS 27, la próxima gran actualización de software para el iPhone. La presentación llegará, salvo sorpresa, durante la keynote inaugural de la WWDC 2026, fijada para el 8 de junio, y todo apunta a que será una conferencia centrada casi por completo en software y en inteligencia artificial.
En estos días se están acumulando filtraciones procedentes de Bloomberg, medios especializados y fuentes cercanas al desarrollo de iOS 27. El retrato que dibujan es el de una versión que combina dos ideas: por un lado, un fuerte énfasis en la estabilidad y el rendimiento; por otro, el mayor salto en inteligencia artificial y en la propia Siri que hemos visto en más de una década, acompañado de cambios relevantes en apps como Cámara, Safari, Tiempo o el diseño Liquid Glass.
Rendimiento y estabilidad: el iOS de “poner la casa en orden”
Desde hace meses se habla de que iOS 27 seguirá una estrategia parecida a la de Snow Leopard en el Mac: menos funciones llamativas en la superficie y más trabajo profundo en los cimientos del sistema. La prioridad estaría en limpiar código, reducir la llamada “deuda técnica” y mejorar cómo se gestiona la energía en los iPhone compatibles.
La idea de fondo es que el usuario note un sistema más ágil, con menos errores y un consumo de batería más contenido, incluso en modelos lanzados hace varios años. La apuesta por la IA no llegará a costa del rendimiento, sino acompañada de optimizaciones en la forma en que iOS gestiona procesos y recursos.
Este enfoque es especialmente relevante en Europa y España, donde el ciclo de renovación del móvil suele alargarse más que en otros mercados. Un iPhone que funcione mejor con cada actualización, sin penalizar en exceso a los modelos “antiguos” aún muy presentes en el mercado, es casi tan importante como las nuevas funciones visibles.
Siri se reinventa: de asistente limitado a agente inteligente

El gran protagonista de iOS 27 será Siri, reconstruida prácticamente desde cero. Después de años de críticas por quedarse por detrás de asistentes y chatbots como ChatGPT o Claude, Apple prepara un cambio de etapa: Siri dejará de ser un simple asistente de voz para convertirse en un agente capaz de entender el contexto, ver qué hay en pantalla y encadenar acciones en diferentes apps.
En la práctica, esto significa que podrás pedir cosas del tipo: “Manda un mensaje a mi madre cuando acabe el temporizador para que saque la pizza del horno”, y el sistema sabrá esperar al final de la cuenta atrás, localizar a la persona adecuada y enviar el mensaje sin más intervención por tu parte. La filosofía pasa de responder peticiones sueltas a resolver tareas completas que mezclan varias aplicaciones.
Parte de este salto llega gracias a un acuerdo con Google que permite a Apple utilizar versiones destiladas del modelo Gemini en sus propios centros de datos y en el propio iPhone. Sobre esa base se construyen los modelos de Apple Intelligence, diseñados para funcionar de forma híbrida: parte del cálculo en el dispositivo, parte en la nube bajo un sistema de privacidad reforzada.
En España y el resto de Europa, donde el RGPD marca límites muy claros, Apple está apoyando estas funciones en una versión renovada de su infraestructura de Private Cloud Compute: los datos personales necesarios para ejecutar las órdenes se procesan de manera puntual y no quedan almacenados, de forma que ni la propia compañía pueda revisarlos más tarde.
Nueva interfaz para Siri: Dynamic Island, modo chatbot y app propia
El rediseño de Siri no es solo interno. A nivel visual y de uso, iOS 27 introduce una interfaz mucho más coherente con la era de los chatbots, claramente inspirada en las aplicaciones de IA actuales, pero integrada en el sistema.
Para empezar, cuando invoques Siri —ya sea con la palabra clave o manteniendo pulsado el botón lateral— la respuesta se mostrará ahora en la Dynamic Island, con una animación en forma de píldora en la parte superior de la pantalla. Desde ahí podrás deslizar hacia abajo para desplegar una tarjeta transparente y entrar en un modo conversación tipo chat, donde verás un hilo continuo de mensajes y pequeñas tarjetas con información como el tiempo, tus próximas citas o notas relevantes.
iOS 27 también incorpora un gesto nuevo: si deslizas desde la parte superior central de la pantalla aparecerá una barra llamada “Buscar o preguntar” integrada en la propia Dynamic Island. En esa barra podrás escribir o dictar consultas y elegir si quieres que responda Siri o un modelo de terceros como ChatGPT o Gemini, con resultados más ricos que los de la búsqueda Spotlight clásica.
Otra novedad destacada es que Siri contará por fin con su propia aplicación independiente dentro de iOS. En esa app se mostrarán tus conversaciones anteriores en forma de tarjetas, será posible reanudar un chat, buscar en el historial o iniciar uno nuevo con el botón “+”. Desde esa misma interfaz, además, podrás subir imágenes y documentos para que el asistente los analice —por ejemplo, un PDF o una foto de un documento—, con un campo de texto etiquetado como “Pregúntale a Siri”.
Detrás de todo este rediseño está la idea de que Siri deje de ser una presencia efímera que aparece y desaparece en la parte inferior de la pantalla y pase a ser un centro de control de tareas y conversaciones mucho más permanente, al que puedas volver cuando quieras igual que lo haces con una app de mensajería.
Extensions: el iPhone se abre a modelos de IA de terceros
Uno de los movimientos más llamativos de Apple con iOS 27 es la apertura del sistema a inteligencias artificiales desarrolladas por otras compañías. Este nuevo marco, conocido internamente como Extensions, permitirá que modelos como Gemini de Google o Claude de Anthropic se integren de forma nativa en Siri, Writing Tools y aplicaciones como Image Playground.
El funcionamiento, según las filtraciones, es relativamente sencillo: instalas en tu iPhone una aplicación compatible, la activas como Extensión de IA desde Ajustes > Apple Intelligence & Siri y, a partir de ese momento, puedes seleccionar qué modelo quieres que se encargue de determinadas tareas. Por ejemplo, podrías decirle a Siri que use Claude para redactar textos largos y a Gemini para responder dudas de cultura general.
La clave está en que esa elección no se limita a un caso aislado, sino que se aplica de manera estructural al sistema operativo. Así, cuando uses herramientas de escritura, generes imágenes o hagas una consulta desde el nuevo campo “Buscar o preguntar”, iOS sabrá qué modelo debe tomar el control según tus preferencias.
Apple, eso sí, marca una línea roja: cuando una extensión de IA responde en tu nombre, la responsabilidad del contenido recae en el proveedor de ese modelo y no en la propia Apple. Es una forma de abrir el ecosistema sin renunciar a cierto control sobre qué entra en el App Store ni asumir consecuencias por respuestas generadas por terceros.
Para que el usuario tenga siempre claro quién está respondiendo, iOS 27 utilizará voces diferentes según el modelo que esté actuando. Siri sonará de una forma cuando utilice los modelos nativos de Apple Intelligence, y adoptará otro timbre distinto si delega la respuesta en Gemini, Claude u otro proveedor. De esta manera, no tendrás que mirar la pantalla para saber qué “cerebro” está gestionando la petición.
La nueva Siri “ve” la pantalla y entiende el contexto
Más allá de la elección de modelos, la gran apuesta de Apple pasa por dotar a Siri de conciencia de contexto y de pantalla. Gracias a las mejoras de Apple Intelligence 2.0, el asistente podrá interpretar qué estás viendo en tu iPhone y actuar en consecuencia sin que tengas que explicárselo todo paso a paso.
Ejemplos prácticos: podrás decir “resume este texto en tres puntos y mándalo a mi jefe” mientras lees un informe en el navegador, o “organiza esta conversación en una lista de tareas” estando en una app de notas o en Mail. Siri analizará el contenido, extraerá la información relevante y completará las acciones necesarias en segundo plano, abriendo las aplicaciones que hagan falta.
Este salto implica que el asistente tendrá acceso a datos personales y a contenido privado, desde correos hasta documentos, pero el diseño de la función se ha hecho pensando en evitar fugas de información. Para los cálculos más pesados, Apple recurrirá a servidores con chips de la familia M5 bajo la infraestructura de Private Cloud Compute 2.0, donde los datos se procesan de forma efímera y se descartan después de cumplir su función.
La ambición de Apple con este cambio es transformar el iPhone en algo más que un dispositivo que responde órdenes aisladas: quiere convertirlo en un intermediario capaz de coordinar apps, documentos y servicios conforme a lo que le pidas con lenguaje natural. En el día a día, la diferencia se notará en menos toques en pantalla y más tareas resueltas de principio a fin con una sola instrucción.
Además, la compañía trabaja en una app asociada —bautizada internamente como “Campo”— que reuniría el historial de interacciones, la gestión de archivos y flujos de trabajo avanzados con Siri. Aunque su nombre comercial podría ser distinto en el lanzamiento, la idea de un espacio centralizado donde el asistente se comporte como un chatbot completo aparece repetida en varias filtraciones.
Liquid Glass se ajusta: más control sobre transparencias y diseño
Con iOS 26 Apple introdujo el lenguaje de diseño Liquid Glass, un estilo basado en transparencias, desenfoques y efectos acistalados que cambió significativamente la apariencia del sistema. Sin embargo, muchas de las apps nativas mantuvieron aún diseños más planos y no se llegó a completar del todo la transición visual.
iOS 27 sirve para avanzar en esa dirección y, al mismo tiempo, dar más control al usuario sobre la intensidad de estos efectos. Entre las novedades previstas se encuentra un control deslizante —conocido como Liquid Slider— que permitirá ajustar el grado de transparencia en iconos, botones y otros elementos de la interfaz.
Hasta ahora solo existían algunos ajustes parciales, como la posibilidad de elegir entre fondos translúcidos o tintados en ciertas zonas del sistema, o modificar la opacidad del reloj en la pantalla de bloqueo. Con el nuevo deslizador, la idea es extender ese nivel de personalización al conjunto del sistema, de forma que puedas optar por un estilo más “cristalino” o uno más mate y legible según tus preferencias o las condiciones de luz.
Este cambio interesará especialmente a quienes, por cuestiones de accesibilidad o simple comodidad, prefieren una interfaz con menos efecto de vidrio y más contraste. La compañía también planea eliminar en Xcode 27 las opciones que permitían a los desarrolladores evitar Liquid Glass en sus aplicaciones, haciendo que el nuevo lenguaje de diseño se convierta en un estándar obligatorio para todo el ecosistema.
Junto a estos ajustes, se esperan pequeños retoques en sombras, transparencias y legibilidad que afectan también a macOS 27, donde algunos usuarios habían criticado que el estilo introducido el año anterior dificultaba la lectura en determinadas condiciones.
La app Cámara se vuelve mucho más personalizable
Uno de los apartados donde iOS 27 traerá cambios más profundos es en la aplicación Cámara, que pasará a ser prácticamente “modular”. Hasta ahora, la app integrada en el iPhone ofrecía buenos resultados, pero sin el nivel de control manual que muchos usuarios avanzados reclamaban.
Con la nueva versión, Apple permitirá elegir qué controles quieres tener visibles y dónde colocarlos en la parte superior de la interfaz. Podrás incluir accesos directos a opciones como el flash, la exposición, el temporizador, la resolución, la profundidad de campo o los estilos fotográficos, entre otros.
Estos controles se organizan en forma de widgets que se pueden añadir desde una bandeja transparente “Añadir widgets” que se desliza desde la parte inferior. Estarán agrupados en tres categorías principales —básicos, manuales y ajustes— y cada modo de captura (foto, vídeo, etc.) tendrá su propio conjunto de widgets, adaptado al tipo de toma que vayas a hacer.
De esta forma, quien simplemente quiera apuntar y disparar podrá seguir usando la configuración predeterminada, muy similar a la actual, mientras que quien necesite más control tendrá la opción de diseñar una interfaz casi a medida sin recurrir a aplicaciones de terceros.
Apple también ha movido algunos elementos clave, como el conmutador que permite ver todos los controles disponibles, que ahora pasará a situarse al lado derecho del botón de disparo en lugar de la esquina superior derecha, facilitando el acceso con el pulgar. Además, se incorporan nuevos modos de cuadrícula y nivel dentro de la app para mejorar la composición de las fotos.
Modo Siri en la Cámara y nuevas funciones de inteligencia visual
La integración de la inteligencia artificial en la Cámara no se quedará en el procesado de la imagen. iOS 27 añadirá un nuevo “modo Siri” dentro de la propia aplicación, junto a las opciones de foto y vídeo, pensado para aprovechar las capacidades de la inteligencia visual de Apple.
Activando este modo, bastará con apuntar la cámara a un objeto, un texto o una escena y pedirle algo a Siri para que el sistema identifique lo que ve, ofrezca información relevante o traduzca textos al vuelo. Desde reconocer plantas y productos hasta leer carteles en otro idioma, todo se integrará en la misma interfaz sin tener que abrir apps separadas.
La idea es que el iPhone pase de ser una cámara que solo captura imágenes a una herramienta que “entiende” el contenido visual y permite actuar sobre él al instante, ya sea para guardar notas, buscar información en la web o compartir datos con otra app.
Este enfoque encaja con la estrategia de Apple de reforzar el iPhone como dispositivo principal para creación y consumo de contenido visual, algo especialmente relevante en un mercado como el español, donde la fotografía móvil y el vídeo corto tienen un peso enorme en redes sociales y plataformas de mensajería.
Con todo ello, iOS 27 coloca a la app Cámara más cerca de las herramientas que hasta ahora solo ofrecían un alto nivel de personalización a través de aplicaciones especializadas, sin renunciar a la sencillez para quien solo quiere abrir y disparar.
Safari, Tiempo y otras apps del sistema también cambian
Más allá de Siri y de la Cámara, iOS 27 traerá una serie de ajustes de diseño y nuevas funciones en varias aplicaciones nativas que usamos a diario. No son cambios tan espectaculares como los de la IA, pero sí pueden marcar la diferencia en el uso cotidiano.
En Safari, el navegador web de Apple, la página de inicio se rediseñará para incluir cuatro pestañas en la parte superior: favoritos, marcadores, lista de lectura e historial. Este nuevo esquema hará más fácil saltar de una sección a otra sin tener que navegar por menús menos visibles.
La app Tiempo, por su parte, recibirá un nuevo panel de “Condiciones” en la vista principal de cada ciudad. Desde él se podrá alternar rápidamente entre diferentes tipos de información, como temperatura, probabilidad de lluvia, viento u otros datos, sin tener que cambiar de pantalla.
También habrá novedades en Image Playground, la aplicación orientada a generar imágenes mediante IA. La interfaz se simplificará con una cuadrícula de creaciones anteriores con bordes más redondeados y un botón “+” como punto de entrada para nuevas imágenes. Además, se añadirá una opción “describir un cambio” para editar una imagen ya generada sin tener que partir de cero.
En paralelo, Apple está ajustando las barras de pestañas de la parte inferior en apps como Música, Podcasts, TV, Salud o News. El botón de búsqueda dejará de estar aislado a la derecha y volverá a integrarse con el resto de pestañas, siguiendo la línea de lo que ya se hizo en la App Store con iOS 26.4.
Por último, el teclado en pantalla estrenará un nuevo teclado con IA y una nueva animación en la que las teclas “suben” desde la parte inferior del panel cuando lo activas, y la pantalla de inicio añadirá controles de deshacer y rehacer para reorganizar iconos y widgets con más tranquilidad, algo muy útil si acostumbras a cambiar con frecuencia la disposición de tus pantallas.
Un ecosistema completo: iPadOS 27, macOS 27, watchOS y más
iOS 27 no llegará solo. La WWDC 2026 también servirá para presentar macOS 27, iPadOS 27, watchOS 27 y nuevas versiones de tvOS y visionOS, todas ellas con distintos grados de integración de la inteligencia artificial y del nuevo enfoque de diseño.
En el caso del Mac, la nueva versión será la primera que deje de ser compatible con procesadores Intel. A partir de ahora, solo se podrá instalar en ordenadores con chip Apple Silicon, cerrando una transición que comenzó en 2020. Se esperan mejoras en rendimiento, estabilidad y cambios en las transparencias y sombras para mejorar la legibilidad.
iPadOS 27, por su parte, profundizará en la experiencia de ventanas y multitarea introducida el año anterior, acercando aún más la sensación de uso del iPad a la de un ordenador, pero manteniendo sus rasgos propios. Las mismas funciones de Siri y Apple Intelligence presentes en el iPhone llegarán al iPad, con especial énfasis en productividad y creación de contenido.
En watchOS 27, las filtraciones son más discretas, aunque se habla al menos de una nueva esfera de reloj y ajustes menores en la interfaz. tvOS y visionOS seguirán un camino parecido: actualizaciones centradas en pulir la experiencia, sin grandes titulares en comparación con lo que supone iOS 27.
Todo ello encaja con la idea de que la keynote del 8 de junio será un evento centrado casi al cien por cien en software. No se esperan novedades importantes de hardware —los AirPods Max 2 y las últimas pantallas profesionales ya están en el mercado, y modelos como el Mac mini o el Mac Studio no parecen listos aún para un relevo inmediato—, de modo que todo el protagonismo recaerá en los sistemas operativos y, en particular, en la nueva etapa de Apple con la IA.
Además, será una cita especial por otro motivo: se da por hecho que esta será la última keynote de la WWDC con Tim Cook al frente como CEO, antes de que ceda el testigo a John Ternus en septiembre. Aunque las presentaciones de la conferencia están grabadas, el ambiente en el Apple Park estará marcado por ese cambio de etapa, algo que probablemente se deje notar en algún guiño o mensaje hacia el actual máximo responsable de la compañía.
Con todo lo que se ha ido filtrando, iOS 27 se perfila como una actualización que quiere equilibrar tres frentes: pulir el rendimiento, completar el giro estético iniciado con Liquid Glass y, sobre todo, poner a Siri y a la inteligencia artificial en el centro de la experiencia del iPhone. Si los planes se cumplen, los usuarios en España y en Europa se encontrarán en otoño con un sistema más estable, más personalizable y bastante más listo para entender lo que quieren hacer, ya sea con el modelo de Apple, con Gemini, con Claude o con el que prefieran integrar a través de Extensions.