Klarna lanza su propia stablecoin y acelera la carrera cripto en los pagos digitales

  • Klarna presenta KlarnaUSD, su primera stablecoin vinculada al dólar y basada en la blockchain de pagos Tempo.
  • La moneda se encuentra en fase de pruebas y su lanzamiento en red principal está previsto para 2026.
  • El objetivo es abaratar y agilizar los pagos transfronterizos, que hoy generan unos 120.000 millones de dólares en comisiones al año.
  • El movimiento sitúa a Klarna en la primera línea de la competencia global por las stablecoins corporativas en Europa y a nivel internacional.

Stablecoin de Klarna

La sueca Klarna, conocida en España y en el resto de Europa por sus soluciones de compra ahora, paga después, ha dado un giro de guion importante al anunciar el lanzamiento de su propia moneda estable, KlarnaUSD. El movimiento supone que una de las fintech europeas más relevantes entra de lleno en el terreno de las stablecoins, un segmento que, pese a las turbulencias del mercado cripto, sigue ganando peso en la infraestructura global de pagos.

La compañía, que opera como banco digital y procesador de pagos en 26 países, plantea esta iniciativa como una apuesta de largo plazo: KlarnaUSD estará referenciada al dólar y se apoyará en la blockchain Tempo, diseñada específicamente para procesar pagos rápidos, baratos y escalables. Aunque la moneda aún no está disponible para el público y permanece en fase de pruebas, la empresa prevé su despliegue completo en 2026.

Qué es KlarnaUSD y cómo funcionará la stablecoin de Klarna

Blockchain de pagos de Klarna

KlarnaUSD será una stablecoin respaldada en dólares estadounidenses que nace con un objetivo muy concreto: servir como “efectivo digital” para pagos del día a día, no como activo especulativo para hacer trading. Su valor estará anclado al billete verde y cada token emitido estará cubierto al 100% por reservas gestionadas por un proveedor especializado.

Para la emisión, Klarna se apoya en Open Issuance de Bridge, una infraestructura de stablecoins perteneciente a Stripe. Esta plataforma se encarga de la custodia de las reservas, el cumplimiento normativo y el proceso de canje, de manera que la fintech sueca obtiene un activo digital de marca propia sin tener que asumir toda la carga operativa y regulatoria asociada a mantener directamente la reserva.

En la práctica, KlarnaUSD funciona sobre Tempo, una blockchain diseñada por Stripe y Paradigm específicamente para pagos. Esta red promete liquidaciones casi instantáneas, alta capacidad transaccional y comisiones muy reducidas, elementos clave para competir con infraestructuras tradicionales como SWIFT o las redes de tarjetas en operaciones internacionales.

Por ahora, la moneda se está probando en la red de ensayos (testnet) de Tempo, lo que permite a Klarna afinar la experiencia de uso, validar la seguridad de las transacciones y ajustar la integración con comercios y socios antes de su salto a la red principal o mainnet, previsto para 2026.

Objetivo: abaratar los pagos transfronterizos y modernizar la infraestructura

El gran argumento detrás de KlarnaUSD es económico: según estimaciones citadas por la propia empresa, los pagos internacionales generan alrededor de 120.000 millones de dólares al año en comisiones. Se trata de un coste que soportan tanto consumidores como comercios, especialmente visible en remesas, compras online fuera de la UE y liquidaciones entre bancos y pasarelas de pago.

Las stablecoins nacen precisamente para intentar reducir esa fricción. Al operar sobre redes blockchain, las transferencias pueden liquidarse casi en tiempo real, sin intermediarios de corresponsalía bancaria y con comisiones sensiblemente inferiores a las de los sistemas tradicionales. Esa es la promesa que Klarna quiere llevar a su red de clientes y comercios.

La compañía planea utilizar inicialmente KlarnaUSD dentro de su propia infraestructura: pagos a comerciantes, liquidación entre países, reembolsos y flujos internos de financiación. Son procesos que hoy dependen en gran medida de bancos corresponsales y de los calendarios de las redes de tarjetas; con la stablecoin, parte de esas operaciones se podrían hacer de forma casi instantánea.

Solo en una fase posterior abrirá el acceso al público general. Cuando eso ocurra, los usuarios podrían llegar a pagar en KlarnaUSD, recibir devoluciones directamente en la moneda estable o incluso ver cómo se integra en programas de fidelización, monederos digitales y otros servicios financieros apoyados en la red de Klarna en Europa y más allá.

Del escepticismo cripto al lanzamiento de una stablecoin propia

Uno de los aspectos más llamativos del anuncio es el cambio de postura de su consejero delegado y cofundador, Sebastian Siemiatkowski. Hace pocos años, el directivo se mostraba abiertamente crítico con el negocio cripto y alertaba del riesgo que suponían los activos digitales para los pequeños inversores, reclamando una mayor intervención de los reguladores ante determinados mensajes promocionales.

Ahora, el tono es muy distinto. Siemiatkowski considera que la industria cripto ha alcanzado por fin un punto de madurez, en el que la tecnología permite transacciones rápidas, de bajo coste, seguras y escalables. Desde esa óptica, KlarnaUSD se interpreta como el primer paso visible de una estrategia más amplia de la compañía en este terreno.

El directivo subraya que Klarna, con 114 millones de clientes y un volumen anual de transacciones en torno a los 112.000 millones de dólares, tiene tamaño suficiente para influir en cómo se hacen los pagos globales. Unido a la infraestructura de Tempo, la firma aspira a competir con las “viejas redes” y rebajar significativamente el coste de mover dinero entre países y divisas.

La empresa también ha avanzado que este movimiento es solo el inicio de su hoja de ruta cripto. En las próximas semanas, espera anunciar nuevos socios y proyectos vinculados a esta estrategia, lo que apunta a una progresiva ampliación del uso de stablecoins en sus servicios de pago.

KlarnaUSD en un mercado de stablecoins en plena expansión

El contexto en el que Klarna lanza su stablecoin es el de un mercado en claro crecimiento. Un estudio de McKinsey, citado por la compañía, estima que el volumen de transacciones anuales realizadas con stablecoins ronda ya los 27 billones de dólares. De mantenerse el ritmo, estas redes podrían superar en la próxima década el volumen procesado por sistemas tradicionales de pago mayorista y minorista.

En paralelo, la capitalización conjunta de las principales stablecoins habría superado hace unos meses los 300.000 millones de dólares de valor de mercado, de acuerdo con distintas estimaciones de la industria. Aun siendo una fracción pequeña del sistema financiero global, la tendencia refuerza la idea de que estas monedas estables han pasado de ser un experimento de nicho a convertirse en una pieza estructural de la infraestructura cripto.

Europa no se está quedando al margen de este fenómeno. En los últimos meses se ha visto cómo consorcios bancarios europeos y entidades como BBVA, CaixaBank o ING han trabajado en proyectos de monedas estables referenciadas al euro, especialmente orientadas a pagos empresariales y a mejorar la eficiencia en operaciones de comercio internacional.

En ese contexto, la entrada de Klarna —una fintech europea con fuerte presencia en España y otros mercados de la UE— en el terreno de las stablecoins vinculadas al dólar añade una nueva pieza al puzle. La firma se sitúa junto a otros actores internacionales, como PayPal, que también han lanzado sus propias monedas estables, contribuyendo a consolidar un modelo en el que cada gran plataforma de pagos puede llegar a operar con un activo digital de marca propia.

Impacto para el sector de pagos, fintech y cripto en Europa

El lanzamiento de KlarnaUSD envía varias señales al mercado de pagos y al ecosistema cripto europeo. Por un lado, confirma que las grandes fintech no quieren quedarse fuera del negocio de las monedas estables, considerado por muchos analistas como una de las principales palancas de cambio en los pagos digitales, las remesas y el comercio transfronterizo.

Para los procesadores de pago tradicionales y otras compañías fintech cotizadas, este tipo de movimientos añade presión competitiva para definir una estrategia propia en torno a las stablecoins y la tokenización de pagos. Cada nuevo actor que lanza una moneda de marca o se integra con infraestructuras cripto consolidadas eleva el listón y acelera los tiempos de respuesta del resto.

Para las empresas centradas exclusivamente en cripto —como exchanges, custodios o emisores de monedas estables—, la entrada de un actor masivo como Klarna es, a la vez, una oportunidad y un desafío. Por un lado, legitima este tipo de activos ante el usuario general y los reguladores europeos; por otro, anticipa una competencia más reñida por el control de las comisiones y la relación directa con el cliente final.

En un escenario de normalización de los tipos de interés y cierta recuperación del apetito por el riesgo, anuncios como el de KlarnaUSD pueden servir como catalizador para revalorizar a aquellas compañías mejor posicionadas en la transición hacia pagos tokenizados. La atención de analistas e inversores se centra ahora en quién consigue escalar primero soluciones estables, reguladas y con costes muy bajos.

España y Europa: pagos más ágiles para consumidores y comercios

En el caso concreto de España y del resto de la Unión Europea, la iniciativa de Klarna encaja con un contexto regulatorio que avanza hacia marcos más claros para los criptoactivos, como el reglamento MiCA. Este entorno normativo pretende dar seguridad jurídica a emisores y usuarios, algo especialmente relevante para monedas estables que aspiran a un uso masivo en pagos.

Para los comercios europeos que ya trabajan con Klarna —especialmente en comercio electrónico—, la integración futura de KlarnaUSD podría traducirse en pagos internacionales más predecibles, con menos intermediarios y comisiones ajustadas. Esto puede resultar especialmente interesante para pymes que venden fuera de la eurozona y hoy se enfrentan a tipos de cambio y comisiones bancarias que reducen sus márgenes.

En el lado del consumidor, la adopción de una stablecoin respaldada por una entidad conocida puede facilitar que más usuarios se familiaricen con pagos en activos digitales sin la volatilidad asociada a otras criptomonedas. No obstante, la propia empresa y distintos organismos advierten de que, aunque se trate de un activo estable, sigue siendo necesario entender los riesgos tecnológicos y operativos asociados.

Con la colaboración reforzada entre Klarna y Stripe en los 26 mercados donde ya operan, se abre la puerta a que la infraestructura de Tempo y las soluciones basadas en KlarnaUSD se extiendan progresivamente por Europa, siempre condicionadas por la evolución regulatoria y por la capacidad de la industria para ofrecer productos comprensibles, seguros y realmente útiles para el usuario final.

Todo apunta a que el lanzamiento de KlarnaUSD será uno de esos movimientos que, con el tiempo, se recuerdan como un punto de inflexión en la adopción de stablecoins dentro de los pagos cotidianos: una gran fintech europea pasa de la crítica al cripto a utilizarlo como motor para abaratar y acelerar las transacciones, en un momento en el que bancos, reguladores y compañías tecnológicas compiten por definir quién controlará la moneda y la infraestructura sobre la que circularán los pagos del futuro.

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