Microsoft ha puesto sobre la mesa sus planes más ambiciosos para Windows 11 de cara a los próximos meses. La compañía ha reconocido públicamente que el sistema operativo arrastra un consumo de memoria elevado, especialmente en equipos con 8 GB de RAM, y se ha comprometido a reducir el uso de RAM mediante un sistema de asignación más eficiente. Este movimiento responde a las quejas de los usuarios y a la necesidad de mejorar la experiencia en las configuraciones más habituales a nivel mundial.
Paralelamente, el gigante de Redmond está inmerso en una renovación profunda de la interfaz. La migración a WinUI, su framework nativo, avanza para sustituir componentes que llevaban décadas sin cambios. Todo apunta a que la actualización 26H2, prevista para finales de año, será el vehículo que aglutine estas mejoras, junto con funciones de personalización que los usuarios llevaban años pidiendo. A continuación, desglosamos lo más relevante.
Optimización del consumo de RAM

Uno de los puntos más críticos que Microsoft ha abordado es el elevado consumo de memoria. Según datos de la propia compañía, Windows 11 puede superar los 3 GB de RAM nada más arrancar, y esa cifra se duplica con facilidad al abrir aplicaciones básicas. Para solucionarlo, Microsoft ha detallado tres líneas de trabajo: una asignación de memoria más inteligente, la reducción del consumo de componentes básicos del sistema y la optimización de las aplicaciones WinUI 3, además de migrar el compositor del sistema. Estas mejoras se esperan con la actualización 26H2, aunque la compañía no ha concretado fechas exactas de implementación.
El objetivo principal es mejorar la experiencia en equipos con 8 GB de RAM, que son los más comunes según los datos de telemetría. No obstante, los usuarios con 4 GB también se beneficiarán indirectamente, ya que una reducción general del consumo aligera la carga incluso en los requisitos mínimos. Microsoft ya ha comenzado a probar internamente estas optimizaciones, y se espera que lleguen de forma progresiva a lo largo del año.
La migración a WinUI avanza

Microsoft ha confirmado que el cuadro de Propiedades del Explorador de archivos se ha reconstruido por completo en WinUI, y no se trata de un simple lavado de cara. La compañía ha reconocido que en el pasado aplicó «parches rápidos» —como añadir modo oscuro a interfaces antiguas— que provocaron errores, como un molesto parpadeo blanco al cambiar de pestaña. Ahora la estrategia es reescribir los componentes heredados desde cero. El siguiente en la lista es el diálogo común para abrir archivos, y también está previsto renovar el cuadro para cambiar a una cuenta local, que aún conserva referencias al desaparecido Charm de búsqueda de Windows 8.
El caso más complejo es el del menú Inicio. Microsoft está trabajando en una versión basada en WinUI para sustituir la actual, que emplea React Native. Sin embargo, el lanzamiento se ha retrasado porque el consumo de memoria de WinUI todavía necesita mejoras. Por ejemplo, la pestaña Inicio del Explorador, ya construida en WinUI, carga más despacio que la sección «Este equipo». La compañía asegura que está puliendo estos aspectos y que no tiene intención de crear otro framework de interfaz, eliminando incluso el número «3» del nombre WinUI para dejar claro que no habrá una próxima versión.
Windows 11 26H2: cambios esperados

La actualización 26H2, prevista para octubre, llega cargada de novedades que los usuarios llevaban años reclamando. El menú Inicio recuperará opciones de personalización: se podrán elegir distintos tamaños predefinidos y decidir qué secciones mostrar (Anclado, Recientes, Todo), separando las recomendaciones de archivos de las del sistema. La barra de tareas, por fin, podrá moverse a los cuatro bordes de la pantalla —superior, inferior, izquierda o derecha— y también se podrá reducir su altura. La búsqueda de Windows se vuelve menos intrusiva: se podrá desactivar por separado los resultados web y las sugerencias de la Microsoft Store, priorizando los resultados locales.
En el apartado de seguridad, la Protección de administrador creará cuentas temporales para ejecutar tareas, dificultando el acceso de malware. También se podrá reinstalar Windows 11 desde la nube sin necesidad de USB. Microsoft ha prometido reducir los reinicios mensuales a solo uno y permitir pausar las actualizaciones para evitar problemas de compatibilidad. Estos cambios, aunque parezcan pequeños, suponen un giro importante en la filosofía de la compañía, que durante años ignoró las peticiones de los usuarios.
Actualizaciones recientes y rumores
Mientras llega la gran actualización, Microsoft sigue lanzando parches acumulativos. La KB5101684, disponible para las versiones 24H2 y 25H2, introduce aislamiento de voz en Voice Access, que filtra ruido de fondo y otras voces, y mejora el Explorador de archivos mostrando tamaños en la unidad correcta (KB, MB, GB) y permitiendo abrir carpetas en pestañas con el botón central del ratón. También se ha ampliado el soporte de Windows Hello a lectores de huellas externos, y los paneles táctiles de precisión reciben nuevos gestos configurables.
En cuanto a rumores, recientemente circuló por redes sociales que un servicio llamado «Windows Health and Optimized Experiences» consumía recursos innecesariamente. Microsoft ha salido al paso explicando que dicho servicio genera registros de diagnóstico locales y solo envía datos si el usuario decide compartirlos a través de Feedback Hub. No es telemetría oculta, sino una herramienta para identificar cuellos de botella. La compañía insiste en que Windows 11 aún tiene margen de mejora, pero que no todas las críticas están fundamentadas.
