
Canonical ha puesto a disposición de todos los usuarios la beta de Ubuntu 26.04 LTS Resolute Raccoon, el último gran paso antes de la publicación de la versión estable, prevista para el 23 de abril. Esta edición de soporte prolongado está llamada a ser la base de trabajo de millones de equipos en Europa y el resto del mundo durante los próximos años.
Lejos de ser una simple revisión menor, esta entrega introduce un buen número de cambios de fondo y de escritorio, con especial atención a la estabilidad, la seguridad y el rendimiento en hardware actual. Como siempre que se habla de una beta, se anima a probarla con calma, pero mejor en máquinas virtuales o equipos de pruebas, no en ordenadores de producción.
Fechas clave y alcance de la versión LTS
Ubuntu 26.04, con nombre en clave Resolute Raccoon, es una edición de soporte extendido (LTS), lo que significa que recibirá actualizaciones de seguridad y mantenimiento estándar hasta abril de 2031, ampliables hasta 2036 mediante Ubuntu Pro sin coste adicional para muchos usos. Este ciclo largo la convierte en la opción preferente para empresas, administraciones públicas europeas y usuarios que priorizan estabilidad.
La hoja de ruta del desarrollo ha seguido el calendario habitual de Canonical, con hitos como el Feature Freeze en febrero, el congelado de la interfaz y del kernel en marzo, la publicación de la beta el 26 de marzo y la fase de Release Candidate en abril. Salvo imprevistos de última hora, la fecha final marcada en el calendario es el 23 de abril de 2026.
Esta beta se ofrece en múltiples variantes: Ubuntu Desktop, Server, WSL y Cloud, además de los sabores oficiales como Kubuntu, Xubuntu, Lubuntu, Ubuntu Budgie, Ubuntu Cinnamon, Ubuntu Studio, Edubuntu, Ubuntu Kylin o las ediciones pensadas para Raspberry Pi y ARM. Eso sÃ, no todos los sabores van a asumir el compromiso LTS.
En esta ocasión, Ubuntu MATE y Ubuntu Unity han decidido no participar como sabores LTS por la falta de manos en sus respectivos equipos de desarrollo. Seguirán existiendo y recibiendo actualizaciones, pero sin el periodo de soporte prolongado que caracteriza a una edición de larga duración.
Kernel Linux 7.0 y mejoras de hardware
Uno de los elementos más llamativos de esta beta es la inclusión del kernel Linux 7.0, aún en fase Release Candidate mientras se ultiman detalles a cargo de Linus Torvalds. Canonical apuesta porque la versión final del núcleo llegue a tiempo para integrarse en la edición estable de Ubuntu 26.04 LTS.
La adopción de este kernel implica una mejor compatibilidad con hardware reciente, nuevas funcionalidades de seguridad y, en general, un salto importante respecto a núcleos anteriores utilizados en las LTS previas. Para quienes trabajan con sistemas modernos, portátiles de última generación o servidores nuevos en Europa, supone un respaldo notable en cuanto a soporte de dispositivos.
Bajo el capó también se ha reorganizado de forma profunda la gestión del firmware. En lugar de un paquete monolÃtico, las actualizaciones se reparten ahora en varios paquetes especÃficos por fabricante, lo que reduce descargas innecesarias y permite eliminar controladores de hardware que no se usan, liberando espacio en disco y optimizando las actualizaciones.
En el apartado gráfico, la distribución integra Mesa 26.0 con soporte para OpenGL 4.6 y Vulkan 1.4, asà como los nuevos controladores NVIDIA 590 y mejoras para GPUs Intel y AMD. Esto es especialmente relevante para quienes utilizan Ubuntu en estaciones de trabajo, equipos de gaming moderado o entornos de creación de contenido multimedia, y ahora incluso con la llegada de la aplicación nativa de GeForce Now para Linux.
GNOME 50 y transición definitiva a Wayland
Ubuntu 26.04 LTS Beta llega con GNOME 50 como entorno de escritorio predeterminado, una versión que marca un antes y un después al abandonar el soporte directo para sesiones X11. A partir de ahora, la sesión estándar en Ubuntu pasa a ser únicamente Wayland, siguiendo los pasos de GNOME y dejando atrás el servidor gráfico clásico.
Para las aplicaciones que aún dependen de X11, el sistema recurre a XWayland como capa de compatibilidad, de modo que la mayorÃa de programas funcionarán sin cambios visibles para el usuario. Sin embargo, quienes necesiten sà o sà un escritorio completo sobre Xorg tendrán que recurrir a otros sabores que mantengan esta opción, como algunas variantes ligeras enfocadas a equipos más antiguos.
GNOME 50 incorpora además mejoras visibles para el dÃa a dÃa: la tasa de refresco variable (VRR) y el escalado fraccional dejan de ser experimentales y se consideran funciones estables. Esto beneficia a quienes utilizan monitores de alta frecuencia de refresco o pantallas de alta resolución, cada vez más habituales en oficinas y hogares europeos.
El escritorio introduce ajustes en el indicador de modos de energÃa, controles de tiempo de pantalla, mejoras en accesibilidad (por ejemplo, una Orca renovada con configuración global) y pequeños arreglos en el comportamiento de carpetas y ventanas que reducen molestias que muchos usuarios arrastraban desde versiones anteriores.
Cambios visuales y nuevo tema Yaru
En el plano estético, Canonical ha aprovechado esta versión para actualizar el tema Yaru y refrescar distintos elementos de la interfaz. Lo primero que salta a la vista son los nuevos iconos de carpetas, más compactos y redondeados, con un relieve suave y mejor integración del color de acento elegido por el usuario.
En lugar de un simple matiz, el color de acento ahora se aplica a toda la carpeta, lo que hace más evidente la personalización del escritorio. También se han renovado iconos de aplicaciones como la calculadora o la suite ofimática, adaptándolos de forma más coherente al estilo visual general de Ubuntu.
El Dock de Ubuntu pasa a ser completamente opaco, dejando atrás la transparencia para lograr un aspecto más sólido y uniforme. Se suma un nuevo fondo de pantalla por defecto y una animación de arranque renovada, que, aunque se ve fugazmente en equipos potentes, forma parte de ese lavado de cara global.
En el gestor de archivos Nautilus se han introducido ajustes de rendimiento —como una carga más rápida de miniaturas— y mejoras en la escritura de rutas, incluyendo autocompletado sin distinción de mayúsculas y minúsculas, algo útil cuando se trabaja con grandes árboles de directorios.
Nuevas aplicaciones por defecto: Resources y Showtime
Uno de los cambios más comentados entre usuarios veteranos es el relevo del clásico monitor de sistema de GNOME. En Ubuntu 26.04 LTS Beta, la herramienta por defecto para ver procesos y consumos pasa a ser Resources, una aplicación escrita en GTK4 y Rust, incluida dentro del ecosistema GNOME Circle.
Resources ofrece una interfaz más moderna y coherente con el resto del escritorio, y ha sido elegida, entre otras cosas, por su mejor integración con las polÃticas de accesibilidad. Permite monitorizar CPU, memoria, red y otros recursos de forma clara, sin renunciar a las funciones que los usuarios esperan de este tipo de herramientas.
En el apartado multimedia entra en escena Showtime, un reproductor de vÃdeo que sigue las lÃneas de diseño de libadwaita y se presenta con una interfaz minimalista. En la instalación básica, Ubuntu se centra en lo esencial, pero Showtime puede formar parte de la selección extendida del instalador o instalarse más adelante desde App Center o mediante apt, sustituyendo en la práctica al veterano Totem.
Además, la tienda de aplicaciones App Center mejora la gestión de paquetes DEB tradicionales junto a los paquetes Snap. Ahora es más sencillo distinguir entre ambos formatos gracias a filtros especÃficos en la sección de gestión, algo de interés para administradores y para quienes prefieren controlar qué tipo de paquetes instalan.
Seguridad, cifrado y cambios en GRUB
La seguridad se refuerza en varios frentes. Por un lado, el instalador incorpora de forma más visible el cifrado con backend en hardware mediante TPM (Trusted Platform Module), permitiendo activar fácilmente el cifrado completo del disco apoyado en el chip de seguridad del equipo. Esta opción gana peso en entornos corporativos y administraciones, donde las normativas europeas suelen exigir medidas adicionales de protección de datos.
El nuevo Centro de Seguridad centraliza opciones como la configuración de Ubuntu Pro, controles de telemetrÃa y algunos ajustes relacionados con TPM, incluyendo la posibilidad de gestionar el PIN o la recuperación en caso de cambios de firmware.
En el terreno del arranque, Canonical trabaja en una simplificación del gestor GRUB firmado para cumplir mejor con los requisitos de arranque seguro. Aunque el grueso de los cambios más drásticos se asocia a versiones posteriores, ya se anticipa una tendencia a limitar el soporte de algunos sistemas de archivos y configuraciones complejas (Btrfs, ZFS, XFS avanzados, LVM, ciertos RAID o discos cifrados con LUKS) dentro de las compilaciones firmadas.
La consecuencia práctica es que se favorece el uso de una partición /boot en EXT4 sin cifrar en la mayorÃa de instalaciones, manteniendo el soporte de esos sistemas de archivos en el propio Linux, pero reduciendo la superficie de ataque en el cargador de arranque. Para quienes necesiten configuraciones más avanzadas siempre quedará la opción de recurrir a GRUB sin firmar, a costa de renunciar al arranque seguro.
Terminal, sudo y utilidades del sistema
Los usuarios que viven en la terminal también notarán cambios. Ubuntu introduce un sudo reescrito en Rust, con mejoras internas en seguridad y mantenimiento, y añade algo tan sencillo como práctico: retroalimentación visual al escribir la contraseña. A partir de ahora, al introducir la clave se mostrarán asteriscos en lugar de un espacio vacÃo, de modo que se sabe en todo momento que la entrada se está registrando.
El gestor de paquetes apt incorpora funciones adicionales, como comandos why y why-not para explicar dependencias, asà como una mejor autocompletación en bash, lo que facilita entender por qué se instala o se bloquea un determinado paquete, algo muy útil para administradores de sistemas.
Se actualiza también el servidor de tiempo a Chrony 4.8, mejorando la precisión y estabilidad en la sincronización horaria, aspecto clave en servidores, servicios en la nube y entornos donde la hora correcta es esencial para auditorÃas o autenticaciones.
Entre otras utilidades, destaca la instalación por defecto de Sysprof, herramienta que ayuda a detectar cuellos de botella y problemas de rendimiento a nivel de aplicaciones y sistema, algo que puede marcar la diferencia a la hora de optimizar equipos que se quieran exprimir al máximo.
Gestión de software y ausencia de «Programas y actualizaciones»
Uno de los movimientos más polémicos de esta beta es la eliminación de la herramienta gráfica «Programas y actualizaciones» de la instalación por defecto. Esta aplicación, utilizada durante años para gestionar repositorios, PPAs y ajustes de actualización, ya no aparece en una instalación limpia de Ubuntu 26.04.
Canonical argumenta que algunas de sus funciones son demasiado delicadas para el usuario medio, ya que desactivar por error el repositorio principal o activar repositorios de pruebas puede dejar el sistema inestable o sin acceso a actualizaciones crÃticas. En su lugar, se potencia el uso de herramientas de lÃnea de comandos y se trasladan varias opciones al Centro de Seguridad y a Ubuntu Pro.
Aun asÃ, la aplicación no desaparece del todo: el paquete sigue en los repositorios y puede instalarse manualmente por quien sepa lo que está haciendo. Las utilidades en consola, como add-apt-repository, continúan funcionando igual que siempre gracias al paquete software-properties-common.
Este cambio enlaza con la intención general de la distribución de reducir posibles malas configuraciones por parte de usuarios menos expertos, a costa de exigir un poco más de conocimiento técnico a quienes quieran personalizar al detalle su sistema.
Montaje de unidades externas y limpieza de tecnologÃas antiguas
Otra novedad práctica afecta a los medios extraÃbles. A partir de esta versión, los dispositivos como USBs y discos externos se montan en /run/media en lugar de en /media, con la idea de mejorar el soporte de sistemas de archivos de solo lectura y ordenar mejor cómo y dónde se gestionan estos volúmenes temporales.
La distribución aprovecha además para seguir desprendiéndose de tecnologÃas consideradas obsoletas o heredadas, como cgroup v1 y ciertos elementos de hardware legacy. El impacto para la mayorÃa de usuarios de escritorio será mÃnimo, pero contribuye a aligerar el sistema y centrar esfuerzos de mantenimiento en las pilas actuales.
En el ámbito de contenedores, se incluye Docker Engine 29, que adopta por defecto Containerd como almacén de imágenes para instalaciones nuevas e introduce soporte experimental para nftables como backend de cortafuegos, alineándose con las tendencias de seguridad en redes modernas.
Todo este conjunto de cambios dibuja una distribución algo más limpia, enfocada a un rendimiento más predecible en máquinas recientes y con menos lastre histórico, algo que muchos usuarios avanzados venÃan reclamando desde hace tiempo.
Paquetes amd64v3 y soporte reforzado para GPU y cómputo
Mirando al futuro del hardware, Ubuntu 26.04 LTS prepara el terreno con la disponibilidad de variantes amd64v3/x86-64-v3 para todos los paquetes, pensadas para CPUs de 64 bits modernas que soportan conjuntos de instrucciones más avanzados. Estas variantes no serán la opción por defecto, pero quienes tengan procesadores recientes podrán activarlas para ganar algo de rendimiento.
La idea es que el usuario con un equipo nuevo pueda sacar partido a esas instrucciones adicionales, mientras que los sistemas más antiguos seguirán usando los paquetes estándar sin cambios. Es una forma de optimizar para el hardware actual sin dejar atrás máquinas veteranas, muy presentes todavÃa en muchos hogares y pequeñas empresas europeas.
En paralelo, Canonical trabaja directamente con AMD para ofrecer paquetes nativos de ROCm desde los repositorios oficiales, facilitando el acceso a la plataforma de computación de alto rendimiento y cargas de trabajo de inteligencia artificial sobre GPUs AMD. Para instalar estas herramientas bastará con un sencillo comando sudo apt install rocm, con actualizaciones distribuidas a través del sistema habitual de paquetes.
También se incorporan en los repositorios paquetes y utilidades para ROCm y NVIDIA CUDA, orientados a workloads de IA, ciencia de datos y cómputo intensivo. Esto refuerza la posición de Ubuntu como sistema de referencia en muchos proyectos de investigación y despliegues en la nube dentro y fuera de Europa.
Flavors, Wayland y uso recomendado de la beta
Aunque la edición principal de Ubuntu adopta Wayland de forma exclusiva en GNOME, algunos sabores oficiales mantienen otras aproximaciones. Lubuntu, por ejemplo, sigue apostando por LXQt con soporte continuado para X11, lo que puede resultar interesante para quienes todavÃa dependen de ese servidor gráfico por motivos concretos de compatibilidad.
La beta de Ubuntu 26.04 está disponible también para Kubuntu con KDE Plasma 6.6, Xubuntu con Xfce 4.20.1 y otros sabores centrados en distintos entornos de escritorio. Todos ellos se benefician de la base común de la distribución (kernel, pila gráfica, herramientas de sistema), pero la experiencia final varÃa según el escritorio elegido.
En cualquier caso, Canonical insiste en que se trata de una versión de pruebas. Aunque el sistema se encuentra ya bastante pulido, aún pueden aparecer fallos, cuelgues espontáneos o pequeños bugs visuales, como espaciados extraños en carpetas de aplicaciones o cierres inesperados en determinadas utilidades.
La recomendación general es clara: usar esta beta en máquinas virtuales o equipos secundarios para ir conociendo las novedades y, de paso, ayudar reportando errores. Para entornos de trabajo, aulas, oficinas o servidores en producción, lo prudente es esperar a la publicación de la versión estable y a las primeras tandas de actualizaciones.
Cómo descargar y probar Ubuntu 26.04 LTS Beta
Para quienes quieran darle una vuelta desde ya, la imagen de instalación se puede obtener desde los servidores de lanzamientos de Ubuntu. Hay ISOs disponibles para PCs de 64 bits Intel/AMD, imágenes genéricas para ARM (con el matiz de que no todos los dispositivos están garantizados) y versiones preparadas para Raspberry Pi, que según las primeras pruebas ofrecen un rendimiento mejor que en ediciones anteriores.
El proceso es sencillo: se descarga la ISO correspondiente, se monta en una máquina virtual o se vuelca a un USB de arranque, y desde ahà se puede instalar o simplemente ejecutar el modo de prueba. En el caso de instalarla, bastará con ir aplicando las actualizaciones que vayan llegando para que, cuando llegue el 23 de abril, el sistema quede alineado con la versión estable sin necesidad de reinstalar.
Canonical también publica imágenes de desarrollo mensuales para quienes quieran seguir muy de cerca la evolución de Ubuntu 26.04 antes de su salida definitiva. Eso sÃ, cuanto más temprana sea la imagen, más probable es encontrarse con fallos, por lo que estas compilaciones están orientadas sobre todo a testers y desarrolladores.
Al final, esta beta dibuja una Ubuntu que refuerza su papel como plataforma estable y moderna para los próximos años: apuesta fuerte por Wayland, adopta un kernel de última generación, pule su aspecto visual, reorganiza piezas clave como el firmware y ofrece nuevas herramientas para administración, cómputo y seguridad, sin perder de vista a los usuarios que simplemente quieren un sistema que funcione bien durante mucho tiempo.

