La compañía estadounidense de semiconductores Nvidia está inmersa en conversaciones muy avanzadas para quedarse con la startup israelí de inteligencia artificial AI21 Labs, en una operación que podría situarse en una horquilla de entre 2.000 y 3.000 millones de dólares. La posible compra, adelantada por el diario económico israelí Calcalist, se enmarca en la carrera global por reforzar capacidades en inteligencia artificial generativa.
De materializarse el acuerdo, la tecnológica consolidaría aún más su apuesta por Israel como uno de sus grandes polos de innovación fuera de Estados Unidos, apuntalando tanto su oferta de productos de IA como su acceso a talento altamente especializado. Por ahora, ni Nvidia ni AI21 Labs han querido hacer comentarios públicos sobre la marcha de las negociaciones.
Una operación de hasta 3.000 millones sobre la mesa
Según distintas informaciones coincidentes, Nvidia habría puesto sobre la mesa una oferta valorada entre los 2.000 y los 3.000 millones de dólares (entre unos 1.700 y algo más de 2.500 millones de euros). Se trataría de una cifra muy superior a la última valoración conocida de AI21 Labs, lo que da una idea del apetito actual por los activos vinculados a la inteligencia artificial.
Calcalist detalla que AI21 Labs lleva tiempo abierta a una posible venta y que las conversaciones con Nvidia se han intensificado en las últimas semanas, hasta el punto de considerarse ya en fase avanzada. Aunque no se conocen plazos concretos ni si hay otros pretendientes en juego, las fuentes citadas por el medio israelí apuntan a que el interés de Nvidia sería firme.
La horquilla de precio filtrada sitúa esta posible adquisición en la parte alta del rango habitual para startups de IA especializadas en modelos de lenguaje, un segmento donde la presión competitiva es especialmente intensa y las grandes tecnológicas se mueven con rapidez para cerrar acuerdos.
Por ahora no ha trascendido la estructura exacta de la operación —si será una compra en efectivo, en acciones o una mezcla de ambos instrumentos—, ni el calendario orientativo para su eventual cierre. Tampoco se ha aclarado qué grado de autonomía mantendría AI21 Labs en caso de integrarse en el ecosistema Nvidia.

AI21 Labs: una pieza clave del ecosistema de IA israelí
AI21 Labs, con sede en Israel, nació en 2017 de la mano de Amnon Shashua y otros socios, apoyándose en el potente tejido tecnológico del país. Shashua es conocido internacionalmente por ser fundador y director ejecutivo de Mobileye, compañía especializada en sistemas de asistencia a la conducción y tecnologías para vehículos autónomos.
La empresa se ha centrado en desarrollar modelos de lenguaje y herramientas de inteligencia artificial generativa orientadas principalmente al texto, un ámbito en el que compite con otras firmas globales que han ganado protagonismo al calor del auge de la IA. Su tecnología se utiliza para casos de uso que van desde la redacción asistida hasta la comprensión de lenguaje natural en contextos empresariales.
En 2023, AI21 Labs cerró una ronda de financiación en la que fue valorada en torno a 1.400 millones de dólares. En esa operación participaron inversores de primer nivel como Alphabet (matriz de Google) y la propia Nvidia, lo que ya situó a la compañía en el radar de los grandes actores del sector.
Desde entonces, la startup se ha consolidado como una de las referencias del ecosistema de IA israelí, beneficiándose del interés de fondos de capital riesgo y corporaciones tecnológicas que buscan alianzas estratégicas o adquisiciones para reforzar sus capacidades en esta área.
La trayectoria de AI21 Labs se enmarca en un contexto más amplio en el que Israel se ha convertido en un auténtico vivero de compañías de inteligencia artificial y ciberseguridad, muchas de las cuales acaban integrándose en multinacionales estadounidenses o europeas mediante operaciones millonarias.

El gran objetivo de Nvidia: talento y experiencia en IA
Más allá de la tecnología y la propiedad intelectual de AI21 Labs, las distintas fuentes coinciden en señalar que el gran atractivo para Nvidia es el equipo humano de la startup. La firma israelí cuenta con alrededor de 200 empleados, la mayoría con formación académica avanzada y experiencia muy especializada en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial.
Calcalist subraya que estos profesionales disponen de un perfil poco común incluso dentro del propio sector de la IA, algo que encaja con la estrategia de Nvidia de reforzar de forma selectiva sus equipos de investigación y desarrollo. La integración de este talento permitiría acelerar nuevos proyectos en modelos de lenguaje y aplicaciones de IA generativa.
En este sentido, la operación se entiende más como una apuesta por el capital humano y las capacidades técnicas que como una mera compra de producto o cartera de clientes. La absorción de los equipos de AI21 Labs podría facilitar a Nvidia la apertura de nuevas líneas de trabajo y el refuerzo de sus soluciones ya existentes.
La eventual incorporación de AI21 Labs se sumaría a otras inversiones y alianzas que Nvidia ha ido tejiendo con empresas de IA en Europa, Estados Unidos y Oriente Medio, dibujando un mapa de socios y centros de desarrollo que apuntala su posición dominante en el sector.
Fuentes cercanas a la negociación citadas por la prensa económica israelí señalan que la plantilla actual de AI21 Labs sería uno de los activos más protegidos del acuerdo, algo que podría traducirse en compromisos de mantenimiento de empleos y centros de trabajo en Israel durante un periodo determinado.
Israel, segundo hogar de Nvidia y polo estratégico para la IA
La posible compra de AI21 Labs no se entiende sin el ambicioso plan de expansión que Nvidia está desplegando en Israel. La compañía ha anunciado la construcción de un gran campus de investigación y desarrollo que podría acoger a unos 10.000 trabajadores, reforzando la presencia de la multinacional en la región.
Este nuevo complejo se levantará en la zona de Kiryat Tivon, al sur del puerto de Haifa, la tercera ciudad más grande del país. La ubicación no es casual: el norte de Israel se ha convertido en un punto neurálgico para empresas tecnológicas y centros de I+D vinculados a la electrónica, el software y la inteligencia artificial.
Según los planes avanzados por la propia compañía, el campus contará con unos 160.000 metros cuadrados de oficinas, zonas verdes y espacios comunes, distribuidos en torno a 90 dúnam (unos 22 acres). El diseño se inspira en la sede central de Nvidia en Santa Clara (California), con la idea de replicar su modelo de hub de innovación.
La previsión es que las obras comiencen en torno a 2027 y que los primeros equipos puedan instalarse a partir de 2031, lo que situaría el proyecto en el medio plazo. Mientras tanto, Nvidia seguirá operando desde sus instalaciones actuales en el país y previsiblemente integrará nuevas unidades de negocio, como la que podría proceder de AI21 Labs.
Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, se ha referido en varias ocasiones a Israel como el “segundo hogar” de la compañía, destacando tanto la calidad del talento local como la densidad de startups punteras en IA, chips y software. Esta visión encaja con el peso creciente de Israel dentro de la estrategia global de la firma.
Impacto en el mercado global de IA y foco en Europa
La maniobra de Nvidia con AI21 Labs llega en un momento en el que las grandes tecnológicas compiten por consolidar su posición en inteligencia artificial generativa, un campo que está transformando sectores tan diversos como la industria, los servicios financieros, la educación o los medios de comunicación.
Para el mercado europeo, este tipo de operaciones tiene varias lecturas. Por un lado, refuerza el papel de Israel como extensión natural del ecosistema tecnológico europeo, especialmente en ámbitos como la IA y la ciberseguridad. Por otro, intensifica la dependencia de muchas empresas europeas de tecnologías desarrolladas por grandes corporaciones estadounidenses.
En la práctica, la integración de AI21 Labs dentro de Nvidia podría acelerar la llegada a Europa de nuevas herramientas y servicios de IA, ya sea a través de proveedores de nube, integradores locales o alianzas con compañías del continente. Organizaciones españolas y europeas podrían beneficiarse de soluciones de lenguaje más avanzadas y adaptadas a distintos idiomas, incluido el español.
No obstante, la creciente concentración de capacidades en manos de unos pocos actores globales también plantea interrogantes sobre la competencia y la soberanía tecnológica, cuestiones que Bruselas observa de cerca mientras avanza en la implementación del Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act) y otras normas relacionadas.
En este contexto, la combinación del músculo de hardware de Nvidia con la especialización en modelos de lenguaje de compañías como AI21 Labs refuerza la posición de la compañía estadounidense en el tablero mundial y puede influir en futuras alianzas con socios europeos, tanto industriales como institucionales.
Si las negociaciones fructifican, Nvidia sumaría una pieza más a su estrategia de expansión en inteligencia artificial, reforzando su huella en Israel y consolidando su capacidad para ofrecer soluciones completas que van desde los chips hasta los modelos de software avanzados. Todo ello en un contexto de fuerte competencia y bajo la atenta mirada de reguladores y mercados, que siguen de cerca cada movimiento en un sector llamado a marcar el ritmo de la próxima década.
