A Apple se le estaba empezando a notar el retraso en inteligencia artificial frente a sus rivales, y la compañía ha decidido mover ficha de la mano de Google. La alianza entre ambas empresas llevará Gemini al corazón de Siri, abriendo una nueva etapa para el asistente del iPhone y para lo que Apple engloba bajo el paraguas de Apple Intelligence.
En las próximas semanas empezaremos a ver los primeros resultados tangibles: una versión de Siri impulsada por Gemini que debutará como prueba en iOS 26.4 y que servirá como aperitivo de una renovación mucho más profunda, prevista para iOS 27 y la conferencia de desarrolladores WWDC de junio.
Cómo será el nuevo Siri con Gemini en iOS 26.4

A principios de enero, Apple confirmó una colaboración estratégica con Google Gemini para dar un salto de calidad en su asistente. Según filtraciones coincidentes, la compañía planea publicar este mes de febrero un prototipo de la nueva Siri con Gemini, con la intención de lanzarla al público en marzo o abril junto a iOS 26.4.
Esta primera oleada no será todavía la gran revolución, pero sí marcará un cambio claro en el uso diario. Entre las funciones en preparación destaca World Knowledge Answers, una característica pensada para ofrecer respuestas basadas en información de Internet con referencias explícitas, en un estilo similar al de los chatbots avanzados como ChatGPT.
Otro punto clave será la memoria de contexto y de conversaciones previas. Apple ya había experimentado hace años con algo parecido, pero nunca se llegó a lanzar de forma oficial. Con Gemini de fondo, Siri debería ser capaz de seguir el hilo de lo que se ha ido hablando, entender referencias a lo que hay en pantalla y adaptarse mejor a lo que el usuario necesita en cada momento.
Se espera también una integración más profunda con las aplicaciones del sistema y de terceros. La idea es que Siri pueda realizar acciones complejas dentro de apps solo con la voz: desde buscar una foto concreta en la galería, abrir una nota para apuntar la lista de la compra o redactar un mensaje para el trabajo, hasta tareas más específicas según cada aplicación compatible.
En paralelo a estas novedades para Siri, iOS 26.4 incluirá pequeños cambios de corte más clásico, como un nuevo paquete de emojis (con iconos como una orca, una trompeta o un cofre del tesoro), mejoras en el rastreo de AirPods extraviados mediante la app Buscar, comprobaciones adicionales de seguridad antes de iniciar sesión con Apple ID o iCloud y soporte para autocompletar tarjetas guardadas en la app Contraseñas dentro de aplicaciones de terceros.
La hoja de ruta: de la beta de febrero al gran salto en iOS 27
La versión de Siri que veremos en iOS 26.4 es, en realidad, un paso intermedio. Filtraciones como las del periodista Mark Gurman apuntan a que Apple presentará en la WWDC de junio un Siri mucho más conversacional, reforzado tanto por Gemini como por la propia infraestructura en la nube de Apple.
En esa siguiente fase, el asistente debería ser capaz de buscar en la web, generar texto e imágenes, ayudar en tareas de programación, resumir documentos largos o analizar archivos que el usuario suba al dispositivo, todo ello con un estilo de interacción mucho más cercano a lo que hoy se espera de un chatbot moderno.
En paralelo, se rumorea que Apple trabaja en un chatbot propio con nombre en clave Campos, destinado a integrarse en iOS 27, iPadOS 27 y macOS 27. La idea sería que Campos acabe sustituyendo a la interfaz actual de Siri para ciertas tareas, permitiendo tanto escribir como dictar órdenes de forma flexible, y convirtiéndose en uno de los platos fuertes de la WWDC de este año.
Si este plan se cumple, 2026 sería el año en el que Siri pase de ser un asistente de voz relativamente limitado a un sistema de asistencia integral, con capacidades de automatización avanzada, comprensión de contexto y acceso mejorado a la información online, combinando potencia en la nube con procesamiento local en los dispositivos más modernos.
Eso sí, como ya ocurrió con las primeras funciones de Apple Intelligence, es probable que las características más exigentes de esta nueva Siri se limiten a modelos recientes de iPhone, lo que puede marcar diferencias notables entre usuarios según el dispositivo que tengan en el bolsillo.
Apple, Google y la letra pequeña de la alianza Gemini

El acuerdo entre Apple y Google para utilizar Gemini no se ha detallado públicamente, pero diversos analistas apuntan a que Apple podría pagar alrededor de 1.000 millones de dólares al año a cambio de acceso a una versión personalizada de este modelo de IA y a servicios asociados en la nube.
Esta jugada recuerda al pacto por el que Google ya paga a Apple miles de millones para ser el motor de búsqueda predeterminado en el ecosistema de la manzana. La diferencia, en este caso, es que Apple quiere aprovechar la potencia de Gemini sin ceder protagonismo de marca: Gemini no aparecerá como producto independiente en el iPhone, sino como motor que impulsa funciones bajo el paraguas de Siri y Apple Intelligence.
Desde Cupertino insisten en que la compañía mantendrá un control estricto sobre la privacidad y los datos. Aunque se apoye en modelos de Google, Apple no tiene intención de abrir la puerta a un Gemini «puro» dentro de iOS y recalca que la integración se hará a su manera, con su propia capa de seguridad y procesando la información sensible bajo sus propios estándares.
En un comunicado interno, Apple habría llegado a afirmar que «la tecnología de Google proporciona la base más sólida para los modelos fundamentales de Apple», al tiempo que se muestra confiada en que la colaboración dará lugar a nuevas experiencias que encajen con su filosofía de producto.
No todo el mundo ve con buenos ojos este acercamiento. Figuras como Elon Musk han criticado públicamente la concentración de poder que supone para Google controlar tanto Android y Chrome como buena parte de la infraestructura de IA que utilizará Apple. Además, el hecho de que Apple se haya aliado con OpenAI y ahora con Google deja a otros actores, como el propio Grok de xAI, claramente fuera del foco de las grandes plataformas.
Privacidad y ejecución: en el dispositivo y en la nube privada
Uno de los puntos que más dudas generaba era dónde se iba a ejecutar exactamente la nueva Siri con Gemini. Apple había presentado su Private Cloud Compute como la solución para llevar funciones de IA avanzadas a la nube sin renunciar a la privacidad, pero posteriormente se filtró que se estaba valorando utilizar la infraestructura de Google de manera más directa.
En la última llamada con inversores, el CEO de Apple, Tim Cook, ha querido zanjar el asunto explicando que los modelos se ejecutarán tanto en el propio dispositivo como en una nube privada, diseñada para mantener los estándares de privacidad que la compañía considera diferenciales. No ha dado demasiados detalles técnicos, pero sí ha recalcado que esos principios seguirán siendo «líderes en la industria».
Cook también ha aclarado que, aunque Apple seguirá desarrollando de manera independiente parte de sus modelos, la versión personalizada de Siri que llegará con Gemini es fruto directo de la colaboración con Google. El objetivo declarado es poder ofrecer un asistente más personalizado, profundamente integrado con las apps y capaz de entender el lenguaje natural de forma más rica.
En cuanto al retorno de la inversión, Apple confía en que la incorporación de IA en productos ya consolidados, como el iPhone, genere un valor añadido considerable y abra nuevas oportunidades de negocio en sus servicios. De momento, eso sí, la empresa no ha detallado qué porcentaje de usuarios puede acceder hoy a Apple Intelligence ni cómo impacta esto en las ventas de nuevos dispositivos.
Lo que sí parece claro es que el calendario está bastante definido: primeras funciones mejoradas de Siri a mediados de febrero con iOS 26.4, presentación de la versión completamente renovada durante la WWDC de junio y lanzamiento masivo junto con iOS 27 más adelante, en un despliegue que se irá ajustando según mercados y dispositivos compatibles.
El papel de Siri frente a otros asistentes y la llegada de Gemini al coche
Aunque la renovación de Siri con Gemini apunta a un salto importante, Apple no renuncia al enfoque que ha mantenido hasta ahora en otros frentes. En el coche, por ejemplo, la compañía trabaja para que asistentes de IA de terceros funcionen dentro de CarPlay, lo que abriría la puerta a hablar con ChatGPT, Gemini o Claude desde la propia interfaz del vehículo.
La idea que se baraja es que estos asistentes puedan gestionar consultas complejas y conversaciones naturales mientras conducimos, con una interfaz adaptada a la pantalla del coche y a los controles de CarPlay. Preguntas del tipo «¿qué diferencias hay entre un híbrido y un eléctrico?» o «hazme un resumen de las noticias del día» se podrían resolver sin tocar el móvil y con respuestas directas en el salpicadero.
Pese a ello, Apple no contempla sustituir a Siri como capa principal de control en CarPlay. El asistente de la compañía seguirá siendo el responsable de tareas nativas: enviar mensajes, hacer llamadas, reproducir música, manejar la navegación con Apple Maps e incluso controlar funciones avanzadas del vehículo en las versiones más completas como CarPlay Ultra.
Según las filtraciones, Apple tampoco permitirá reemplazar el botón físico de Siri ni la palabra de activación por comandos asociados a otros asistentes. La justificación oficial es la seguridad: la empresa quiere apoyarse en tecnologías que controla de principio a fin para cualquier función que afecte directamente a la conducción o al manejo de sistemas integrados.
No hay fecha cerrada para que la IA de terceros llegue a CarPlay, pero las fuentes apuntan a una ventana de «próximos meses» para habilitar el soporte. A partir de ahí, serán OpenAI, Google y otras compañías las que tengan que actualizar sus apps para ofrecer una experiencia realmente bien integrada en el coche, al menos en aquellos mercados donde las regulaciones lo permitan.
Un cambio de rumbo en la estrategia de IA de Apple
Durante bastante tiempo se tuvo la sensación de que Apple iba a remolque en inteligencia artificial, sin una hoja de ruta clara frente al empuje de otras tecnológicas. La combinación de la alianza con Google, la apuesta por Apple Intelligence y los cambios internos en el equipo de IA apuntan a un giro más decidido.
Ya en 2024, la compañía había empezado a moverse con la integración de ChatGPT en ciertas funciones de Siri, permitiendo acceder a la base de datos del modelo de OpenAI para mejorar respuestas y ofrecer generación de imágenes, aunque estas características se limitaron a los iPhone más recientes y no llegaron a todo el catálogo.
El salto a Gemini 3 y el nuevo acuerdo con Google marcan una estrategia más estable, con Apple reconociendo que necesita apoyarse en socios muy consolidados mientras desarrolla sus propios modelos. Esto no implica renunciar a su control sobre la experiencia de usuario, pero sí aceptar que la carrera de la IA se corre a un ritmo que exige colaboraciones de este tipo.
Para usuarios en España y el resto de Europa, la clave estará en ver qué funciones llegan realmente a cada región, en qué idiomas y con qué limitaciones impuestas por la regulación sobre datos y competencia. Históricamente, algunas características vinculadas a asistentes de voz han tardado más en aterrizar fuera de Estados Unidos, y habrá que comprobar si con Siri y Gemini el despliegue es más homogéneo.
Lo que se perfila, en cualquier caso, es un escenario en el que Siri pasará de ser el asistente algo rígido que muchos usuarios habían dejado de lado a convertirse en la puerta de entrada a toda una capa de servicios de IA integrada en el sistema operativo, con Google como motor en la sombra pero con Apple marcando el ritmo, la interfaz y, al menos sobre el papel, las reglas del juego en materia de privacidad.

