
WhatsApp está dando un paso más en su apuesta por la privacidad con una función que permitirá enviar mensajes que se borran automáticamente poco después de ser leídos. La idea es ofrecer a los usuarios una capa extra de control sobre lo que comparten, especialmente en conversaciones sensibles o puntuales.
Esta novedad se suma a las herramientas ya conocidas de la aplicación, como los mensajes temporales y los contenidos de visualización única. Sin embargo, la nueva opción se centra en mensajes de texto que desaparecen tras la lectura, algo que hasta ahora no estaba disponible de forma tan directa para los chats escritos.
Qué cambia con los nuevos mensajes que se borran tras leerlos
En la actualidad, WhatsApp permite activar los mensajes temporales con duraciones de 24 horas, 7 días o 90 días. Cuando esta configuración está habilitada en un chat, todo lo que se envía en esa conversación se elimina automáticamente una vez transcurrido el periodo elegido.
A esto se suma la opción de enviar fotos y vídeos de visualización única, que desaparecen justo después de abrirlos. Esta herramienta resulta útil para compartir contenido puntual que no interesa que quede guardado en el historial, pero hasta ahora estaba limitada a archivos multimedia.
La nueva función que prepara la compañía combina en cierto modo ambos conceptos: permitirá configurar los mensajes de un chat para que se eliminen tras ser leídos, en lugar de hacerlo solo por un plazo fijo de días u horas. De esta manera, el usuario gana un control mucho más preciso sobre cuánto tiempo permanece accesible la información enviada.
Según lo que se ha podido ver en las pruebas, los usuarios encontrarán una opción adicional dentro de los ajustes de mensajes temporales. Junto a los plazos ya conocidos, aparecería la alternativa “después de leer”, pensada para quienes quieren que el contenido no se mantenga demasiado tiempo visible una vez abierto.
Cómo funcionaría el borrado automático después de la lectura
Las referencias encontradas en la versión beta de WhatsApp para Android detallan un comportamiento muy concreto para esta función. Cuando se active el modo “después de leer”, los mensajes se eliminarán automáticamente 15 minutos después de haber sido abiertos por el destinatario. No se trata de un borrado instantáneo, pero sí de un margen relativamente corto.
Esta ventana de 15 minutos permite que la otra persona pueda releer el mensaje, copiar un dato o tomar nota de la información antes de que desaparezca. Es una especie de término medio entre el mensaje permanente y el contenido efímero que se esfuma nada más verlo.
En el caso de que el mensaje no llegue a ser leído, también hay un límite. Si transcurren 24 horas sin que el destinatario lo abra, el sistema lo borrará igualmente de forma automática. Así se evita que queden mensajes pendientes eternamente en conversaciones que quizá han quedado en segundo plano.
Este doble comportamiento —15 minutos tras la lectura o 24 horas si no se abre— busca equilibrar privacidad y usabilidad. Por un lado, se garantiza que el contenido no se mantenga disponible de manera indefinida; por otro, se concede un margen razonable para que el receptor pueda consultarlo.
Por lo que se ha conocido hasta ahora, esta configuración se aplicaría a nivel de chat, de manera similar a los mensajes temporales actuales. Es decir, no sería algo que se active mensaje por mensaje, sino una característica que afectará a toda la conversación mientras esté habilitada.
Estado del desarrollo y disponibilidad prevista
La función ha sido detectada en la versión beta de WhatsApp para Android numerada como 2.26.12.2, una edición de prueba que la compañía utiliza para ir introduciendo nuevas características antes de llevarlas al gran público.
Como sucede con otras novedades de la aplicación, se encuentra en fase de desarrollo y todavía no está disponible de forma estable para todos los usuarios. Esto implica que la opción puede sufrir cambios, ajustes en los tiempos de borrado o modificaciones en la forma en la que se presenta dentro de los menús.
Aun así, el hecho de que ya se haya integrado en una beta indica que WhatsApp tiene la intención de lanzarla en una próxima actualización, primero probablemente para Android y, más adelante, para el resto de plataformas en las que la aplicación está presente.
Por el momento, la información apunta a que la función se integrará en los chats individuales como una configuración adicional de los mensajes temporales. No se descarta que más adelante pueda llegar también a los grupos, pero esto no se ha confirmado en las filtraciones actuales.
En el contexto europeo, donde la privacidad digital es una preocupación creciente y está fuertemente regulada, este tipo de medidas encaja con la línea que siguen muchas compañías tecnológicas para adaptarse a las expectativas de los usuarios y a las normativas de protección de datos.
Más control sobre la privacidad y efectos en el uso diario
Con la introducción de estos mensajes que se borran tras leerlos, WhatsApp refuerza su catálogo de herramientas para gestionar cuánto tiempo permanece accesible lo que compartimos. El objetivo es que cada persona pueda ajustar sus conversaciones al nivel de privacidad que necesita, sin tener que recurrir a soluciones externas.
En la práctica, esta opción puede resultar especialmente útil para enviar datos delicados, como contraseñas puntuales, códigos de verificación o información personal que no se quiere dejar guardada en el historial del chat. También puede servir para conversaciones más informales en las que se prefiera no acumular mensajes antiguos.
No obstante, conviene recordar que, pese al borrado automático, nada impide que el destinatario haga capturas de pantalla o copie el contenido mientras el mensaje sigue visible. Por tanto, no se trata de una protección absoluta, sino de una herramienta más para reducir la exposición de los datos en el tiempo.
En combinación con los mensajes cifrados de extremo a extremo —una característica ya consolidada en la plataforma—, esta función ofrece un entorno algo más controlado para quienes quieren limitar el rastro digital de sus conversaciones, muy en línea con lo que están haciendo otras aplicaciones de mensajería.
Para usuarios en España y en el resto de Europa, donde la sensibilidad sobre la gestión de datos personales es especialmente alta, este tipo de opciones puede ayudar a que determinadas interacciones se sientan menos invasivas, siempre que se utilicen con conocimiento de sus límites y posibilidades.
En conjunto, la llegada de los mensajes que se eliminan automáticamente tras ser leídos supone un paso más en la evolución de WhatsApp hacia un modelo de comunicación más efímero y controlado por el usuario, que complementa los temporizadores ya existentes y acerca la experiencia a lo que muchos esperan hoy de una app de mensajería centrada en la privacidad.