En las últimas semanas, una captura de pantalla de Windows 11 ha dado la vuelta al mundo en redes sociales. La imagen muestra la sección de privacidad dedicada a la generación de texto e imágenes, donde aparecen aplicaciones como Bloc de notas, Fotos o Recortes. Muchos usuarios han interpretado que Microsoft está ejecutando inteligencia artificial en segundo plano, consumiendo recursos y reduciendo el rendimiento del PC, especialmente durante sesiones de juego. Sin embargo, un análisis detallado de la situación revela que esta interpretación es, cuanto menos, apresurada.
La realidad es más sencilla de lo que parece. Esa pantalla no es un indicador de actividad de IA, sino un panel de control de permisos. Su función es mostrar qué aplicaciones tienen autorización para acceder a los modelos generativos locales del sistema, y permitir al usuario gestionar dichos accesos. Que una aplicación aparezca en la lista no significa que esté utilizando esos modelos en ese momento, sino que podría hacerlo si se lo solicitamos. La confusión ha llevado incluso a que algunas publicaciones promocionen herramientas de optimización para acelerar Windows 11 que prometen recuperar el rendimiento perdido, algo que no tiene base técnica real.
La captura viral muestra cero solicitudes

Uno de los detalles más reveladores de la propia captura que ha generado la polémica es que, en el apartado de actividad reciente, el contador marca exactamente cero solicitudes. Si el sistema estuviera ejecutando modelos de IA de forma continua, ese registro mostraría un flujo constante de peticiones. La ausencia de actividad contradice directamente la teoría de que Notepad, Fotos u Outlook están consumiendo recursos mediante estos modelos generativos sin nuestro conocimiento.
Además, una comprobación básica del consumo de memoria al activar o desactivar este permiso no muestra cambios apreciables. Esto es lógico, porque lo que estamos modificando es una autorización de acceso, no un interruptor que enciende o apaga un servicio de IA. Ejecutar una función de IA sí requiere recursos cuando realmente se utiliza, pero mantener activado el permiso no implica que haya un modelo trabajando permanentemente en segundo plano. No hay pruebas de que las capturas virales demuestren lo contrario.
La IA en Windows 11: qué es real y qué no

Es cierto que Windows 11 incorpora cada vez más funciones de inteligencia artificial, y que Microsoft no siempre explica con claridad qué está activo y qué no. Los Copilot+ PC incluyen una NPU con al menos 40 TOPS para acelerar cargas de IA localmente, y el sistema incluye componentes para generación de imágenes o ejecución de modelos de lenguaje. Sin embargo, la página de permisos no ejecuta por sí misma esos modelos>. Es simplemente un listado de aplicaciones que pueden solicitar acceso a esas capacidades.
La desconfianza hacia Microsoft no ha surgido de la nada. La compañía ha ido extendiendo funciones de IA por todo el sistema, a menudo activándolas por defecto o integrándolas con poca explicación. Copilot aparece en distintas partes del sistema, y aplicaciones como Paint o Fotos han ganado herramientas generativas. Este contexto ha creado un caldo de cultivo perfecto para que una captura como esta se interprete de la peor manera posible. La sospecha puede ser comprensible, pero la conclusión que se ha extraído no se sostiene.
IntelligentCarveout: el futuro de la memoria unificada

Mientras tanto, Microsoft trabaja en una función que sí podría cambiar la forma en que gestionamos los recursos del sistema. Se llama IntelligentCarveout y ha sido detectada en builds experimentales de Windows 11, concretamente en la compilación 29648.1000. Esta característica permitiría a los usuarios reservar una parte fija de la memoria unificada exclusivamente para gráficos o para IA, aislándola del resto del sistema. A diferencia de la asignación dinámica actual, esta reserva no estaría disponible para otras aplicaciones.
La función está pensada para plataformas con memoria unificada de alto ancho de banda, como los futuros NVIDIA RTX Spark, que combinan una CPU Grace ARM con una GPU Blackwell y hasta 128 GB de memoria compartida. También AMD está apostando por esta arquitectura con sus procesadores Ryzen AI Max. Con IntelligentCarveout, un creador que trabaje con modelos de IA locales podría aumentar la reserva para la NPU, mientras que un jugador podría destinar más memoria a gráficos para mejorar la estabilidad en títulos exigentes. Aunque Microsoft no ha confirmado oficialmente la función, las referencias internas indican que el desarrollo está muy avanzado.
Por último, conviene recordar que desactivar el permiso de generación de texto e imágenes en Windows 11 es una opción perfectamente legítima, ya sea por privacidad o por preferencia personal. Pero hacerlo esperando una mejora mágica en el rendimiento de los juegos es una historia diferente. La pantalla que se ha hecho viral sirve para controlar permisos, no demuestra que Windows esté ejecutando IA permanentemente. Y si alguien promete recuperar tus FPS desactivando ese interruptor, conviene mirar primero el contador de actividad: en las capturas que iniciaron la polémica, seguía marcando exactamente cero.
