La última aplicación viral de deepfakes te convierte en Leonardo DiCaprio a costa de tu privacidad

Una vez más la historia se repite, pero en esta ocasión el truco es todavía más llamativo. Seguro que recordarás la aplicación FaceApp, una herramienta que permitía convertirte en todo un señor de 80 años o en un renacuajo dependiente del biberón, pues bien, todo eso esta anticuado, porque ahora lo que se lleva en China es ZAO, una aplicación de deepfakes que te permitirá reemplazar rostros de famosos por el tuyo con una facilidad pasmosa. ¿El problema? Tu privacidad.

ZAO y los deepfakes

ZAO

Al igual que ocurrió con FaceApp, que acabó siendo acusada por tratar los datos de los usuarios de forma sospechosa, ZAO no ha tardado en caer en unas acusaciones similares por parte de los usuarios. La aplicación se ha colocado en el puesto número 1 de descargas en China de la misma manera que los hizo FaceApp. Sólo ha bastado un vídeo en Twitter para que la función se haga popular, y es que la demostración merece la pena verla.

Allan Xia publicó los resultados de sus pruebas. Un vídeo de 30 segundos en los que se puede ver cómo su rostro protagoniza las escenas más icónicas de la carrera de Leonardo DiCaprio. Los resultados son espectaculares, pero lo son más aún cuando leemos que para generarlos sólo se ha necesitado una fotografía y 8 segundos de tiempo de espera.

Sólo se pueden usar vídeos propuestos por la propia aplicación (ya que son los que han sido previamente analizados por el algoritmo para garantizar los resultados), así que no vas a poder colocar tu cara en cualquier escena. Como hemos comentado, una simple fotografía funciona, pero los resultados mejoran cuando completamos el asistente de reconocimiento facial, que tomará varias fotos desde diferentes ángulos y nos pedirá abrir y cerrar los ojos y la boca. Y es aquí donde se plantea la duda. ¿Qué podría hacer los desarrolladores de ZAO con este escaneo tan preciso de nuestra cara?

La privacidad de las aplicaciones virales

Tal y como apuntan en The Verge, ZAO pertenece a la desarrolladora Changsha Shendurongue Network Technology, una compañía que según Bloomberg es subsidiaria de Momo, una empresa china propietaria de un servicio de streamings en directo y un servicio de citas. ¿Podrían usar nuestras caras para algo?

Pues poder, pueden. Y tú mismo les has dado permiso para hacerlo al instalar la aplicación y aceptar las condiciones de uso. Esa es la alarma que rápidamente ha saltado entre los usuarios tras conocer que en su política de privacidad el desarrollador obtiene todos los permisos posibles, ya que se habla de una licencia “gratuita, irrevocable, permanente, transferible y con licencia” para todo aquello que sea generado por el usuario en la aplicación.

Tal ha sido la repercusión social que ha generado esta información, que la aplicación se ha visto obligada a emitir un comunicado informando que los datos capturados (fotos y vídeos) sólo se usan para mejorar el rendimiento de la aplicación, y que además todos los datos almacenados serán borrados de los servidores cuando los usuarios borren los datos en la aplicación.