Chernóbil, 33 años después: una ciudad fantasma marcada por la radiación que vuelve a la palestra con HBO

La serie de HBO de la que todo el mundo habla (y no, no nos referimos a Juego de Tronos) ha puesto de nuevo sobre la mesa una de las mayores catástrofes de nuestra historia. Te hablamos, claro, de Chernobyl, que vuelve a poner el foco en el gravísimo accidente nuclear sucedido cerca de la ciudad de Prípiat (en la actual Ucrania). 33 años después del suceso, aún se arrastran las consecuencias.

¿Qué pasó en Chernobyl?

En la madrugada del 26 de abril de 1986 la historia de Ucrania cambió para siempre. Esa noche, el equipo encargado de la central nuclear Vladímir Ilich Lenin de Chernóbil, a 3 kilómetros de la ciudad de Prípiat, puso en marcha un experimento destinado a mejorar, paradójicamente, la seguridad de la central. La idea era comprobar, con un corte forzado del suministro eléctrico (que dejó fuera de juego varios sistemas de seguridad), si la energía de las turbinas podía generar suficiente electricidad para alimentar las bombas de refrigeración en caso de un fallo.

Sin embargo, durante la prueba, un aumento súbito de potencia en el reactor 4 de la central provocó el sobrecalentamiento del núcleo, provocando una explosión del hidrógeno acumulado en su interior. Para que te hagas una idea de la magnitud de dicho accidente, se calcula que la cantidad de materiales radiactivos y tóxicos (como dióxido de uranio, carburo de boro, óxido de europio o grafito, entre otros) fue 500 veces mayor que la liberada por la bomba atómica arrojada en Hiroshima.

Chernobyl

El error humano previo y durante el accidente (se saltaron varias normas del reglamento de seguridad y protocolo) no fue el único responsable de este desastre. Como bien señalan en este artículo, también jugó un papel importante el diseño de la central nuclear, que ni siquiera disponía de un recinto de contención -utilizado en este tipo de edificaciones como espacio hermético para alojar el reactor nuclear y retener sus productos radiactivos en caso de accidente. Y esto por no hablar del propio reactor empleado en esta central, de tipo RBMK-1000, conocido por su alto coeficiente de reactividad en vacío (considerada su característica más peligrosa).

Como consecuencia directa fallecieron 31 personas que estuvieron involucradas en la explosión o en el incendio y que estuvieron expuestas a radiaciones letales. El Gobierno de la Unión Soviética ordenó la evacuación de todo Prípiat, con la movilización al día siguiente de 116.000 personas. Días después se movilizarían más personas en áreas cercanas. Se detectó radiactividad en al menos 13 países de Europa central y oriental (los vientos favorecieron la expansión), provocando una gran alarma a nivel internacional -bajo estas líneas puedes ver el mapa elaborado para Wikipedia por Mozartito, con las zonas de más (rojo) a menos (verde) contaminadas por el isótopo radiactivo Cesio-137 , . ​

Mapa chernobil

En cuanto a la flora y fauna, los árboles situados en las cercanías del reactor adquirieron un color marrón y murieron (se le conoce como el Bosque Rojo).​ Se produjo un aumento notable de la mortalidad de plantas y animales en la zona, además de pérdidas en la capacidad reproductiva. Actualmente muchos de los animales presentes en la zona siguen arrastrando consecuencias.

Chérnobil

Un informe de la Organización Mundial de la Salud sostiene que la contaminación provocada por el accidente ha llegado a causar cerca de 4.000 casos de cáncer de tiroides -principalmente en personas que en el momento del accidente estaban en la etapa de la niñez o la adolescencia-, por no hablar de las consecuencias psicológicas del propio destierro del hogar y del pánico ante el desconocimiento de los efectos que podía provocar la radiación en las personas.

En noviembre de 2016 se finalizó la instalación de un nuevo sarcófago (no era el primero), una estructura móvil destinada a contener el reactor para impedir filtraciones y a que sirva de arco protector cuando se decida la demolición parcial de la estructura.

Aunque la recomendación es no vivir en los alrededores, unas 400 personas, todas ancianas, decidieron regresar no hace mucho a sus casas en un pueblo cercano a Chérnobil. Con el permiso de las autoridades ucranianas, que entienden que están en sus últimos años de vida y solo desean morir en su hogar, reciben atención médica especial por su estancia.

En el vídeo que tienes a continuación puedes ver un caso aún más sorprendente: el de una anciana de 92 años con su hijo que viven solos en una zona deshabitada e inexplorada de Chérnobil (en la frontera con Bielorrusia) y que fueron encontrados por un youtuber que grababa por allí [vía Reddit] :

Si te interesan este tipo de reportajes, existe una web creada por Elena Filatova que se encarga de mostrar muchas imágenes tomadas de la ciudad -lástima que no sean a alta resolución. También cuenta con varios escritos o “diarios” sobre la tragedia, donde recopila entrevistas, informes y otros datos de interés desde su perspectiva personal.

La nueva mini serie Chernobyl de HBO

Como decíamos al principio de este artículo, todo ese interés resurgido por lo acontecido en Chernóbil tiene su explicación en la nueva mini serie de HBO. La plataforma estrenó hace unos días el primero de los cinco episodios que componen Chernobyl, dirigida magistralmente por el sueco Johan Renck -responsable de una buena cantidad de vídeos musicales, así como de algunos capítulos de la maravillosa Breaking Bad o de The Walking Dead, entre otras.

Chernobyl

La ambientación, el ritmo, los personajes… todo hace que nos metamos de lleno en esta historia y en la cultura de la antigua Unión Soviética, llevándonos las manos a la cabeza con cada acto y decisión que ejecutan los protagonistas -es lo que tiene conocer de antemano el desenlace. Y a pesar de saber cómo termina la historia, la mini serie consigue tenernos enganchados y provocarnos las ganas de ver y saber más.

En estos momentos hay dos episodios disponibles en HBO. Y cada martes se estrenará uno nuevo hasta completar los cinco. A tiempo estás aún de subirte al carro.