Ver para creer: hay cola (sí, has leído bien) para llegar a la cima del Everest

Aunque parezca mentira, ayer, 22 de mayo del 2019, las cámaras de fotos captaron algo insólito: una cola formada por más de 200 personas que esperaban ansiosas por llegar por fin a la cima del Everest. ¿Cómo se ha llegado a semejante situación?

Más de 200 personas en cola para el Everest

No se trata de ningún montaje ni fake news: el 22 de mayo ha pasado a registrarse como el día más concurrido de la historia en la cima del Everest. No es para menos. Aunque parezca imposible, más de 200 personas llegaron a amontonarse en una cola por intentar llegar a la cumbre de esta formación, la montaña más alta del planeta Tierra (con una altitud de 8.848 metros sobre el nivel del mar).

La imagen de semejante momento ha sido rápidamente difundida y compartida en redes sociales, donde ha causado bastante impacto ver semejante línea de montañistas:

Y eso sin contar, con esta otra imagen, mucho menos compartida, pero igualmente llamativa, del otro lado del Everest:

Las aglomeraciones en el tramo final han sido de tal calibre que lejos de resultar una estampa simpática o curiosa, la situación no hace más que pedir a gritos algún tipo de regulación más estricta. Muchos llevan tiempo quejándose de las multitudes que se forman en las laderas del Everest, una zona delicada, en la que, en la mayoría de casos, es necesario el empleo de botellas de oxígeno.

Precisamente las condiciones especiales de la zona hacen que no sea recomendable este tipo de aglomeraciones, que no hacen más que retrasar la trayectoria y provocar que el alpinista invierta mucho más tiempo del que tenía planeado en el tramo, a veces con fatales consecuencias físicas. Justo eso es lo que le ha ocurrido a dos personas que participaron ayer de esta multitud y han acabado falleciendo: el estadounidense Don Cash y la india Anjali Kulkarni.

Según informan en Desnivel, Cash, de 55 años, falleció cerca del Escalón Hillary (a unos 8.700 m), mientras descendía tras haber alcanzado la cumbre. Al llegar a ella se había empezado a sentir mal -aunque la información al respecto es algo contradictoria, ya que también informan por otras fuentes de una caída-, por lo que tuvo que ser ayudado a descender, no logrando llegar a tiempo para recibir atención médica. En cuanto a Kulkarni, de 54 años, le sucedió algo similar, falleciendo poco antes de llegar al campo IV.

¿El principal culpable? El Departamento de Turismo de Nepal, que ha emitido nada menos que 378 permisos nuevos de escaladas, informan en ABC, para esta temporada, un récord histórico para la realización de esta práctica en la montaña. Hay que poner urgentemente remedio a esto.