Detectan señales de radio desconocidas procedentes de una galaxia lejana

El titular bien podría ser el arranque de una película de ficción pero nada más lejos de la realidad. Astrónomos de Canadá han desvelado la detección de unas señales de radio desconocidas procedentes de una galaxia lejana que fueron captadas por un radiotelescopio. Esto es todo lo que se sabe por el momento.

13 ráfagas de radio

La encargada de desvelar la noticia ha sido la conocida revista Nature, que recoge que el año pasado, científicos de la Universidad de British Columbia, detectaron 13 ráfagas de radio rápidas (conocidas como FRB), con una señal de repetición de una de ellas muy inusual proveniente de la misma fuente, a unos 1.500 millones de años luz de distancia.

Los llamados FRB son unos destellos de origen desconocido que se manifiestan como un pulso de radio fugaz y que duran un promedio de unos pocos milisegundos. Aún hoy en día aún son difíciles de explicar por no conocer exactamente su origen y causa exactos, considerándose por tanto uno de los grandes enigmas astrofísicos de nuestros tiempos.

La herramienta encargada de detectar estas señales ha sido el radiotelescopio CHIME -bajo estas líneas-, ubicado en el Dominion Radio Astrophysical Observatory (DRAO) del valle de Okanagan en la Columbia Británica de Canadá, que consta de cuatro antenas semicilíndricas de 100 metros de largo que exploran todo el cielo del hemisferio norte cada día.

CHIME

Hasta el momento existía un registro con unas 60 emisiones de este tipo. Solo una de ellas se ha repetido (unas 200 veces desde que fue descubierta en 2015), teorizándose con que procedía de una magnetoestrella a 3.000 millones de años luz de nuestro planeta. Un año después de la publicación de estos fenómenos llegan los artículos del grupo canadiense en Nature, avisando de la existencia de las trece señales rápidas que hoy nos ocupan. Y por segunda vez, una de estas señales también se repite.

La señal repetida, explican en ABC, tuvo seis pulsos que se cree que tuvieron su origen, como ya apuntábamos, a una distancia de 1.500 millones de años luz. La mayoría de las trece nuevas ráfagas se registraron además en las frecuencias más bajas de CHIME (400 MHz), mientras que las anteriores (las 60 antes descritas) tenían unas frecuencias cercanas a 1.400 MHz.

Esta diferencia indica que la fuente de estos fenómenos debe contar con campo magnético extremadamente poderoso que produce una señal a lo largo de la banda de radiofrecuencia. Ingrid Stairs, astrofísica de la Universidad de British Columbia (UBC), añade además:

Saber que hay otro (evento sonoro) sugiere que podría haber más por ahí, y con más repetidores y más fuentes disponibles para el estudio. [De esa manera] podríamos entender estos enigmas cósmicos, de dónde son y qué los causa.

Dado el origen desconocido e inexplicable de estas señales de radio, no faltan los que especulan con que se trata de comunicaciones de otras civilizaciones tecnológicamente mucho más avanzadas que la nuestra y alojadas a millones de años luz de nosotros.

¿Y tu teoría cuál es?