Logran desarrollar un medicamento que frena la metástasis y ya se está probando en pacientes

Grandísimas y esperanzadoras noticias dentro del ámbito de la medicina. Un nuevo medicamento desarrollado por el Instituto de Oncología de Vall d’Hebron (Barcelona) es capaz de evitar que las células tumorales se expandan, frenando así la temida metástasis en el cáncer. Y ya se está probando en pacientes.

Frenar la metástasis y activar el sistema inmune: así funciona MSC-1

Curar el cáncer sigue siendo a día de hoy, en muchos casos, una de las grandes asignaturas pendientes de la medicina. El avance experimentado hasta ahora es inmenso, por supuesto, pero aún son numerosas las ocasiones en las que ni la más efectiva de las intervenciones es capaz de curarlo y salvar vidas. Esto, sin embargo, podría empezar a cambiar pronto.

El Instituto de Oncología de Vall d’Hebron ha desarrollado un nuevo fármaco que parece ser capaz de frenar la metástasis, es decir, el proceso de propagación de las células cancerígenas a otras partes y órganos del cuerpo diferentes a donde se originaron.

El medicamento, que recibe el nombre de MSC-1, lo que hace es bloquear las llamadas LIF, unas proteínas alteradas presentes en muchos tipos de tumores y que se encargan precisamente de estimular la regeneración de las células tumorales. De esta forma, el fármaco lo que hace es frenar dicha acción y, al mismo tiempo, potenciar las propias capacidades del sistema inmunitario para que luche contra el tumor. Y es que cuando LIF está activo, lo que hace concretamente es inhibir el gen CXCL9, que es el que actúa como una señal (como un sistema de alarma, vaya) para atraer las células T del sistema inmune y atacar las células tumorales.

Joan Seoane es el encargado de dirigir al equipo de investigación responsable de semejante hallazgo, en el que lleva trabajando desde 2009, cuando descubrió la relación entre LIF y cáncer. Seoane asegura que los cánceres en los que las proteínas LIF están presentes «suelen ser agresivos y tener un mal pronóstico», recoge La Vanguardia. Estamos hablando del 80% de los casos de cáncer de páncreas, el 60% de glioblastomas (el tipo más común de tumor cerebral), el 35% de cáncer de ovario y el 15% de los de pulmón.

El medicamento MSC-1 ha superado ya con éxito su primer ensayo clínico en seleccionados pacientes (41 en total con cáncer de páncreas, ovario y pulmón) tanto en el Hospital de Vall d’Hebron como en el Princess Margaret y Memorial Sloan Kettering, en EEUU y Canadá, respectivamente. Por el momento no se han observado efectos secundarios (ni siquiera con la administración de dosis altas) y ya se han solicitado dos patentes con la perspectiva de poner en circulación el fármaco.

Investigacion

La idea es llevar a cabo otro ensayo, el segundo, este mismo año, con una muestra mucho más amplia: 150 pacientes (con un alto LIF) que servirían para evaluar la eficacia del tratamiento con MSC-1. El primer ensayo estaba destinado a evaluar únicamente la seguridad del fármaco -estas investigaciones son así-, de forma que por el momento las pruebas que tienen de su completa eficacia solo se han registrado en ratones (donde se ha frenado el cáncer y ha aumentado la supervivencia). Los resultados son por tanto tan reveladores que hay muchas esperanzas puestas en esta investigación.

Ahora solo queda tener mucha paciencia -los próximos resultados en personas no estarían hasta finales del año que viene- y desear que todo el proceso continúe tan bien como hasta ahora para que, en un futuro próximo, podamos hablar de un tratamiento combinado con quimioterapias o inmunoterapias que mejore notablemente la eficacia y pronóstico de los cánceres más graves.