La pugna entre Hollywood y la inteligencia artificial ha subido un peldaño: Disney, Universal y Warner Bros Discovery han interpuesto una demanda por derechos de autor contra la compañía china MiniMax, a la que acusan de usar sus franquicias sin permiso para entrenar y publicitar su plataforma.
El escrito, presentado en el Tribunal del Distrito Central de California, sostiene que Hailuo AI —el generador de imágenes y vídeo de MiniMax— se ha promocionado como un “estudio de Hollywood en tu bolsillo” y que ha difundido contenidos descargables con personajes protegidos para atraer usuarios y clientes.
La demanda y sus argumentos
Según los estudios, con simples indicaciones de texto un suscriptor puede obtener imágenes y vídeos de alta calidad de personajes como Darth Vader (Star Wars), los Minions (Illumination/Universal), Wonder Woman (DC), Spider-Man (Marvel) o Batman (DC), todos ellos acompañados por la marca de Hailuo.
La denuncia añade que MiniMax habría utilizado anuncios y publicaciones en redes sociales con iconos como el Joker para publicitar el servicio, lo que a juicio de los demandantes induce a pensar a los consumidores que existe una autorización o relación con los titulares de los derechos.
Los estudios afirman que enviaron requerimientos previos para que se implantaran medidas de filtrado y salvaguardas similares a las de otros servicios de IA, pero que MiniMax no atendió estas peticiones ni detuvo las prácticas cuestionadas.
En su comunicación pública, las compañías subrayan que apoyan la tecnología, pero reclaman un marco de innovación en IA responsable que respete las licencias y la propiedad intelectual de los creadores.
En la acción legal participan sellos y divisiones de los conglomerados, entre ellos Lucasfilm, Marvel, Twentieth Century (Disney), DC (Warner), e impulsan el frente de NBCUniversal con sus estudios y animación (incluida DreamWorks), como parte de un esfuerzo coordinado.
Qué piden los estudios al tribunal
Las majors solicitan una orden judicial que impida a MiniMax continuar ofreciendo Hailuo AI sin las protecciones adecuadas y que frene el uso promocional de contenidos basados en sus personajes sin licencia.
Además, reclaman la devolución de cualquier beneficio obtenido mediante la presunta infracción y daños legales de hasta 150.000 dólares por cada obra afectada, junto con otras compensaciones previstas por la normativa estadounidense.
Consultada por los medios, MiniMax no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre el contenido de la demanda.
MiniMax y su ecosistema
Con sede en Shanghái, MiniMax es una de las startups de IA más destacadas de China, respaldada por inversores como HongShan (Sequoia China), Hillhouse y Alibaba, y enfocada en modelos generativos de texto a imagen y vídeo.
Según su web corporativa, sus productos y modelos atienden a más de 157 millones de usuarios individuales en más de 200 países y regiones, además de más de 50.000 empresas y desarrolladores en más de 90 países.
La compañía trabaja para salir a bolsa en Hong Kong con una valoración superior a los 4.000 millones de dólares, en paralelo a su estrategia de expansión internacional.
Más allá de Hailuo, MiniMax opera el chatbot de personajes Talkie, que llegó a ser su principal vía de ingresos y que vivió una retirada temporal del App Store estadounidense por “razones técnicas”, antes de su posterior regreso.
En cuanto a popularidad, Hailuo suele situarse por detrás de Midjourney y Kling AI en rankings de apps de IA generativa, aunque ha recibido elogios por la calidad cinematográfica de sus resultados en vídeo.
Antecedentes y marco legal
Esta ofensiva judicial sigue a otra causa interpuesta por Disney y Universal contra Midjourney por la generación de obras derivadas sin autorización; Warner Bros Discovery se sumó también a un pleito posterior contra ese servicio.
El asunto se enmarca en una ola de demandas en EE. UU. de titulares de derechos —autores, medios y discográficas— contra empresas de IA como OpenAI, Microsoft o Anthropic por el uso de contenidos protegidos en el entrenamiento de modelos.
En California, dos resoluciones de distrito han apuntado que el entrenamiento de modelos con obras protegidas puede ampararse en el uso legítimo; no obstante, los estudios recalcan que el caso de MiniMax también cuestiona la generación y el marketing de contenido con personajes identificables, algo distinto al mero entrenamiento.
Qué puede venir ahora
Si prospera la demanda, el tribunal podría exigir la implantación de filtros y licencias que bloqueen solicitudes con personajes protegidos o, en su defecto, limitar funciones de generación y campañas promocionales con material no autorizado.
Para buena parte del sector, este litigio será una prueba clave sobre los límites de la IA generativa en el audiovisual y sobre qué salvaguardas deben adoptar las plataformas para operar sin invadir la propiedad intelectual de terceros.
El pulso judicial sella una rara unidad entre Disney, Universal y Warner Bros Discovery para contener la explotación de sus franquicias sin licencia, mientras MiniMax persigue su expansión y salida a bolsa; lo que decidan los jueces marcará el encaje de servicios como Hailuo AI en la cadena creativa y de negocio de Hollywood.
