La segunda escena poscrédito de Doctor Strange tiene significado (aunque no lo creas)

Tras meses de espera, el pasado 6 de mayo por fin pudimos disfrutar en cines de Doctor Strange en el Multiverso de la Locura, una nueva entrega del UCM que no está dejando indiferente a nadie, con fans que la aman y la bautizan como «una de las mejores películas de la factoría Marvel», y otros a los que les ha parecido una de las mayores decepciones recientes de Disney. Sea cual sea tu opinión, hay un factor en el que todo el mundo está de acuerdo, y es el hecho de que este filme se siente como una película de Sam Raimi, con todo lo que eso significa.

Una secuencia muy especial

Y no hay escena que exprese mejor este concepto que en la segunda postcréditos de la cinta. Antes de comenzar a analizarla, cabe recalcar que en este artículo habrá spoilers de esta segunda película del hechicero supremo. Así que estáis avisados, para que no haya dramas más tarde. Así que vamos a dar comienzo a este análisis.

Antes de hablar de la escena al final de los créditos tenemos que remontarnos a una otra dentro de la película en sí. Una vez que América Chávez y el Doctor Strange han logrado escapar de la Bruja Escarlata viajando a través del multiverso, nuestros protagonistas llegan a una Nueva York alternativa en la que el personaje interpretado por Benedict Cumberbatch es el gran héroe amado por todos, ya que él solito derrotó a Thanos.

Doctor Strange en el Multiverso de la Locura.

Allí comienzan a explorar el lugar cuando se topan con un vendedor de lo que parecen perritos calientes que le dice a nuestro héroe que todo el atuendo que lleva seguro que lo ha robado del museo Strange. El hechicero le lanza un conjuro para que se calle, encantando su mano para que no deje de pegarle en la cara. Ese actor, con su gesto característico es… ¿no le habéis reconocido?

Y ahora viajamos hasta esa segunda escena postcréditos en la que vemos que ese hombre sigue hechizado golpeándose una y otra vez. Hasta que su mano, por fin, se detiene y tan sorprendido como aliviado mira fijamente a la cámara para decir “se acabó”. Esta secuencia podría parecer el típico chascarrillo que pone Marvel de vez en cuando al final de sus películas, pero el factor que hace que sea diferente, y épica para algunos, es el hecho de que ese vendedor de comida está interpretado nada más y nada menos que por el mítico Bruce Campbell.

Evil Dead, el origen de todo

Para los que seáis aficionados al cine del director Sam Raimi, recordaréis que este actor es uno de sus preferidos pues, entre otros trabajos, es el protagonista de la trilogía de culto Evil Dead y ha tenido una aparición especial en las películas de la trilogía de Spider-Man de Tobey Maguire, todas ellas dirigidas por… Sam Raimi.

Bruce Campbell.

De hecho, esta secuencia postcréditos es una referencia en sí a una escena de Evil Dead 2 en la que la mano de Ash Williams, el protagonista interpretado por Bruce Campbell, es poseída por un espíritu malévolo que empieza a pegar repetidamente al protagonista hasta que este, para acabar con el problema, decide cortársela de una vez por todas, reemplazándola por la mítica motosierra.

Así que ya sabes, no es un simple viste esa escena postcréditos y tiene todo el sentido del mundo. Al menos en lo que a homenajes se refiere.

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