Hay fenómenos que marcan una Ć©poca y otros que la crean. Fast & Furious pertenece a la segunda categorĆa, y ahora, un cuarto de siglo despuĆ©s de su primera entrega, la saga regresa a las salas para celebrar su aniversario. El próximo 21 de agosto, los cines espaƱoles volverĆ”n a proyectar āThe Fast and the Furious: A todo gasā, la pelĆcula que en 2001 presentó a Dominic Toretto y Brian OāConner, y que sin pretenderlo se convirtió en el germen de una de las franquicias mĆ”s rentables de Hollywood.
Lo que comenzó como una modesta historia de carreras ilegales y robos en Los Ćngeles ha terminado por transformarse en un gigante del entretenimiento. Once pelĆculas, mĆ”s de 7.000 millones de dólares recaudados y una legión de seguidores que ha crecido generación tras generación. Pero antes de pensar en el futuro, toca mirar atrĆ”s y redescubrir el origen de todo.
Un regreso muy esperado

La celebración del 25 aniversario no podĆa quedarse en un simple anuncio. Universal Pictures ha organizado un reestreno limitado que arranca el viernes 21 de agosto y que, en la mayorĆa de salas, se prolongarĆ” solo durante el fin de semana. Los espectadores que quieran revivir aquella aventura en pantalla grande tendrĆ”n que darse prisa, aunque algunos cines ampliarĆ”n las proyecciones hasta el lunes y martes siguientes.
La pelĆcula, dirigida por Rob Cohen, se estrenó originalmente el 22 de junio de 2001 en Estados Unidos y llegó a EspaƱa el 5 de octubre de ese mismo aƱo. En nuestro paĆs consiguió mĆ”s de 4,58 millones de euros y superó el millón de espectadores, unas cifras que entonces parecĆan notables pero que hoy se antojan modestas comparadas con lo que vendrĆa despuĆ©s.
El reestreno no es solo un ejercicio de nostalgia. Sirve para recordar el punto de partida de una saga que ha sabido reinventarse sin perder su esencia. Las carreras callejeras, el tuning, la lealtad y, sobre todo, la familia, ya estaban presentes en aquella primera cinta que ahora vuelve a las salas.
La pelĆcula que lo empezó todo

La trama original presenta a Brian OāConner, un policĆa encubierto interpretado por Paul Walker, que se infiltra en el mundo de las carreras ilegales de Los Ćngeles para investigar una serie de robos de camiones. AllĆ conoce a Dominic Toretto, encarnado por Vin Diesel, y a su banda, formada por Letty (Michelle Rodriguez), Mia (Jordana Brewster) y otros personajes que se convertirĆan en pilares de la franquicia. La relación entre Brian y Dom, basada en el respeto y la lealtad, se convierte en el motor emocional de la historia.
El guionista Gary Scott Thompson se inspiró en un artĆculo de la revista Vibe sobre carreras callejeras para crear a los personajes. Vendió los derechos de los dos primeros guiones por una cantidad modesta y no participó en los beneficios de las siguientes entregas, que han recaudado miles de millones. Una decisión que, visto en retrospectiva, resulta difĆcil de digerir, pero que demuestra lo imprevisible del Ć©xito.
La producción de aquella primera pelĆcula destruyó 78 vehĆculos, una cifra que con el tiempo se dispararĆa hasta convertir a la saga en una de las que mĆ”s coches ha sacrificado ante las cĆ”maras. El impacto en la cultura del motor fue inmediato: concesionarios de todo el mundo notaron picos de interĆ©s por modelos como el Supra, el Skyline o el Charger cada vez que se estrenaba una entrega, un fenómeno bautizado como āel efecto Fast & Furiousā.
De las carreras callejeras al fenómeno global

La saga dio un giro decisivo a partir de āFast Fiveā (2011), cuando abandonó las carreras ilegales para adentrarse en el mundo de los atracos y el espionaje. Ese cambio de registro multiplicó su alcance comercial sin renunciar a su ADN: los coches siguieron siendo el eje, aunque ahora compartieran protagonismo con tanques, submarinos e incluso misiones espaciales. La capacidad de reinventarse sin perder la esencia explica en gran parte su longevidad.
Las cifras hablan por sĆ solas. Las once pelĆculas de la franquicia han recaudado mĆ”s de 7.000 millones de dólares en todo el mundo, lo que la convierte en una de las sagas mĆ”s exitosas de la historia del cine. Y el fenómeno no se limita a la taquilla: la saga ha influido en la moda, la mĆŗsica y hasta en la forma de entender el automóvil en la cultura popular.
EspaƱa tambiĆ©n ha tenido su papel en esta historia. La sexta entrega, āFast & Furious 6ā, se rodó parcialmente en Tenerife entre septiembre y octubre de 2012. El equipo se desplazó a la isla con mĆ”s de 400 personas y un centenar de vehĆculos, incluidos tres tanques de guerra. Las persecuciones por carreteras canarias, especialmente entre Adeje y Santiago del Teide, se convirtieron en algunas de las escenas mĆ”s espectaculares de la pelĆcula. El rodaje dejó en la isla unos ingresos de ocho millones de euros, segĆŗn Turismo de Tenerife.
El legado de Paul Walker y el futuro de la saga
El reestreno tiene un componente emocional inevitable por la presencia de Paul Walker, fallecido en 2013 en un accidente de trĆ”fico mientras rodaba āFast & Furious 7ā. Su muerte conmocionó a los seguidores y convirtió la saga en parte de su legado. El equipo completó su despedida con recreación digital y la ayuda de sus hermanos, y el resultado se convirtió en un homenaje que trascendió la propia pelĆcula. Vin Diesel ha repetido en numerosas ocasiones que la continuidad de la saga se debe, en parte, a una promesa hecha a su compaƱero fallecido.
Mientras tanto, la franquicia afronta su recta final. La próxima entrega, āFast Foreverā, tiene previsto su estreno para el 17 de marzo de 2028 y contarĆ” con Vin Diesel, Michelle Rodriguez y, segĆŗn se ha anunciado, el futbolista Cristiano Ronaldo. Se espera que Jason Statham y Dwayne Johnson tambiĆ©n retomen sus papeles. Vin Diesel ha asegurado que el guion, escrito por Michael Lesslie, es āel mejor que he leĆdo en dĆ©cadasā y que la pelĆcula serĆ” un final digno para los seguidores.
Antes de esa despedida, el reestreno de āA todo gasā permite comprobar cómo una pelĆcula modesta sobre carreras callejeras cambió la forma en que el cine mira al automóvil. Ya no como un simple objeto, sino como un personaje con memoria propia. Veinticinco aƱos despuĆ©s, la frase que cerraba aquella primera pelĆcula, āVivir la vida a un cuarto de milla cada vezā, sigue siendo para varias generaciones la definición mĆ”s precisa de lo que significa amar un coche.

La nostalgia se mezcla con la expectación. El regreso a las salas no es solo un viaje al pasado, sino una celebración de todo lo que la saga ha significado. Desde las carreras clandestinas de Los Ćngeles hasta las misiones imposibles en todo el mundo, Fast & Furious ha demostrado que la familia, la lealtad y la velocidad pueden ser un cóctel imbatible. Ahora, con el final a la vista, toca disfrutar del camino recorrido y prepararse para la Ćŗltima vuelta.
