
La noticia llevaba tiempo flotando en el ambiente de Hollywood, pero ahora parece definitiva: Gal Gadot no volverá a enfundarse el traje de Wonder Woman en el renovado Universo DC. El anuncio, que ha pillado a muchos por sorpresa, deja claro que el próximo capítulo de la heroína amazona será por completo distinto, sin la actriz israelí que la hizo famosa en todo el mundo. La decisión forma parte de la estrategia de James Gunn para dar un cambio radical a la franquicia, muy en la línea de lo que ya ocurrió con Henry Cavill y Superman.
Mientras los fans digieren la noticia, conviene echar la vista atrás para entender lo que supone la marcha de Gadot. No solo es que Wonder Woman se haya convertido en un icono por méritos propios, sino que el éxito comercial de la primera película en solitario marcó un punto de inflexión dentro del género de superhéroes. La respuesta del público y la recaudación fueron de récord, algo que sentó muy bien a la actriz de origen israelí y que consolidó a la heroína como un pilar básico de la factoría de cómics.
Un cambio de rumbo total en la gran pantalla
El propio James Gunn, máximo responsable artístico de DC, ya había adelantado que el universo de superhéroes iba a sufrir una transformación profunda. En ese contexto, el papel que durante años ha interpretado Gal Gadot pasa ahora a manos de una nueva actriz que, por el momento, sigue sin estar confirmada. La compañía no tiene cerrado ni el nombre de la intérprete ni el de la directora que se pondrá al frente del proyecto, aunque sí se sabe que Ana Nogueira es la encargada de escribir el guion de esta nueva etapa de la heroína.
El periodista especializado en cultura de la web Inverse pudo entrevistar hace unos días a Tom King, uno de los guionistas más destacados de la editorial. King, que ahora mismo está involucrado en la serie Linternas y en la película de Supergirl, fue consultado sobre este futuro reinicio de Wonder Woman. El propio King confesó que, aunque ha trabajado como una especie de asesor, no había sido parte de este proyecto en particular. Aún así, se mostró optimista y ha querido lanzar un consejo: “Que sean fieles al alma del personaje, porque es una de las mejores superheroínas jamás creadas”.
Las expectativas son enormes. No en vano, la franquicia Wonder Woman ha demostrado que tiene potencial para arrasar en taquilla y en la crítica. La película estrenada en 2017 ya consiguió un dato que nadie esperaba: la mayor apertura de una cinta dirigida por una mujer, con más de 100 millones de dólares en solo tres días en Estados Unidos y Canadá. Este hito supuso un antes y un después para la visibilidad de las mujeres en la industria del cine.

Un legado imborrable en la historia del cine
Gadot no llegó al papel por casualidad. Antes de ser una estrella de cine, la intérprete israelí ya se había dado a conocer de una manera muy distinta. Con solo 19 años consiguió el título de Miss Israel en 2004, y a partir de ahí dio el salto al mundo de la actuación. Su debut fue en la saga de Rápidos y Furiosos, donde participó en varias entregas, y aunque no era un personaje principal, fue suficiente para que la productora se diera cuenta de que tenía carisma y presencia física para grandes producciones.
La primera vez que encarnó a la princesa amazona fue en Batman vs Superman, en 2016, y el año siguiente llegó la película en solitario dirigida por Patty Jenkins. El éxito de la cinta no solo la convirtió en un fenómeno global, sino que también rompió un molde que parecía imposible en la industria: la de una directora liderando un blockbuster de 100 millones en el primer fin de semana. Esos números marcaron un antes y un después, y de paso consolidaron a Gadot como una de las actrices más reconocibles de la década.
Además, su presencia en redes sociales siempre fue un punto de mira, incluso antes de la fama absoluta. No es raro que, años después, algunos de sus vídeos antiguos se viralizaran en TikTok y otras plataformas, aunque ella ya no sea una desconocida. En uno de ellos se la veía haciendo fonomímica de una canción, demostrando que ya tenían en esa época la energía y la vis cómica que luego la hicieron traspasar la pantalla.
Tras esos logros, la noticia de que no continuará el rol en el nuevo DC ha sentado como un jarro de agua fría para muchos fans que la adoran. Sin embargo, hay cierta lógica en la estrategia de una compañía que quiere renovar su universo por completo, sin ataduras con el pasado. El tiempo dirá si la apuesta sale bien o no, aunque, como confesó King, lo mejor para cualquier historia es no olvidar de dónde viene y a quién.
Así que la diosa de Themyscira se despide por ahora, pero no desaparece. Lo que viene es una reencarnación con otros ojos y otra forma de entender el mito. Las listas de posibles actrices ya están circulando por internet, y el estudio no termina de decidir. Lo que está claro es que, sea cual sea la próxima intérprete, lleva una mochila muy pesada a las espaldas. Quienes ya esperamos que la historia mantenga la grandeza que necesita, y que el personaje siga siendo, como dijo el propio King, “absolutamente brillante”.