Así se crean los sonidos de pisadas para películas del cine

Así se crean los sonidos de pisadas para películas del cine

José Luis Sanz

Dicen que el cine es magia pero lo cierto es que para conseguirla antes hay que trabajar duro para que el director pueda plasmar eso que imaginó al comenzar el rodaje. Y uno de los procesos más laboriosos es el de la postproducción, donde no solo entra eso de componer los efectos digitales 3D, sino también sonorizar esas partes que el micrófono no llegó a recoger correctamente durante los días de filmación en estudio o exteriores.

No dejes de escuchar nada

Como os decimos, el arte de sonorizar una película, ya sea modesta o la más taquillera de todos los tiempos, es uno de los más buscados y valorados por los profesionales de la industria porque sirve para darle cuerpo a la narración y percibir lo que está ocurriendo en pantalla como un todo que acompaña a la propia imagen. Disparos, caídas, movimientos de ropa, coches derrapando y, por supuesto pisadas. Las que se hacen sobre asfalto, tierra, grava, césped, madera, tarima o el trotar de un caballo que ya nos mostró Los Caballeros de la Mesa cuadrada cómo era posible recrearlos con cáscaras de coco y reducir así el presupuesto.

El caso es que la profesión de sonorizador de películas viene de lejos, pero mucho, y es un arte que ha ido pasando de generación en generación. Ahora, hemos podido conocer el trabajo de Stephan Fraticelli, un artista de efectos de sala que se encarga de poner pasos a las secuencias de películas que se ruedan en Hollywood y prácticamente todo el mundo. Allí donde es necesario reproducir cómo un niño se acerca a sus padres corriendo, por ejemplo, está el saber de este profesional con décadas a sus espaldas y que ahora ha desvelado alguno de sus secretos.

Ha sido en un trabajo de Laughing Squid donde hemos podido profundizar en el mundo de la sonorización de esos pasos que se hace necesario en muchas ocasiones, ya que lo grabado durante el rodaje hay ocasiones en que debe ser rehecho. Los micrófonos en el set son capaces de captarlo todo pero hay veces en las que cuando se escuchan en el montaje, se descubre que no tienen la carga dramática que necesita la película, por lo que hay que grabarlos de nuevo en un estudio. ¿O como creéis si no que es posible conseguir que un paso sobre un suelo de madera que cruje suene en el momento indicado que pide el director?

Las técnicas más locas

En el vídeo podemos ver cómo Stefan es capaz de conseguir que los pasos sean tan reconocibles como espera la audiencia cuando el protagonista corre sobre asfalto mojado o por el campo. Para conseguirlo, prácticamente cualquier objeto es válido, desde unas ramas que hace crujir al paso del actor, hasta una bolsa con piedras que hacen las veces de gravilla o un líquido pegajoso en el suelo para dar la impresión de que cuesta andar. Eso, más la previsualización de la escena para comprobar cuál es la cadencia de los pasos que debe dar, hacen que la magia del cine salga a adelante.

Es curioso ver cómo el especialista tiene en su estudio todo tipo de superficies para pisar sobre ellas, así como distintos tipos de calzado con suelas más duras o blandas. De ahí lo concienzudo de un trabajo que, antes de dar un solo paso, debe concretar qué combinación de superficies y zapatos debe ponerse para, más tarde, grabar el sonido que podremos escuchar cuando vayamos a las salas de cine. El objetivo, al final, es que los pasos no sean los que te arruinen la película.