John Wayne, considerado por muchos como uno de los actores más influyentes de la historia del cine, dejó un legado imborrable. Su carrera, marcada por el western y el cine bélico, lo convirtió en un icono. Sin embargo, una de sus anécdotas más curiosas ocurrió al final de su vida, cuando predijo el futuro de un joven actor llamado Christopher Reeve.
La historia se remonta a la ceremonia de los Oscar de 1979, donde Wayne hizo su última aparición pública. Allí, tras anunciar el premio a Mejor Película, se encontró con Reeve y le dedicó unas palabras proféticas. Este encuentro, que ha sido relatado en varias publicaciones, revela la admiración que el veterano actor sentía por el intérprete de Superman.
El encuentro en los Oscar de 1979
John Wayne, que falleció ese mismo año a causa de un cáncer de estómago, acudió a la gala para entregar el premio a la mejor película, que recayó en ‘El cazador’. El público le ovacionó de pie. Según relató Ability Magazine, en el backstage, Wayne conversó brevemente con Christopher Reeve y después se giró hacia Cary Grant para decirle: ‘Este es nuestro nuevo líder. Va a tomar el relevo’.
Esta anécdota cobra especial relevancia porque el propio hijo de Wayne, Patrick, había estado a punto de interpretar a Superman. Sin embargo, renunció al papel porque su padre había sido diagnosticado de cáncer y necesitaba cuidados. Así que la profecía de Wayne sobre Reeve tiene un trasfondo personal.

La conexión con Superman
Christopher Reeve, nacido en 1952, se convirtió en una estrella mundial gracias a la película ‘Superman’ de 1978. Su interpretación de Clark Kent y del héroe fue aclamada, y el eslogan ‘Creerás que un hombre puede volar’ se hizo realidad. Reeve repitió el papel en tres secuelas más, aunque la última, ‘Superman IV’, no tuvo tanto éxito.
A pesar de su éxito, Reeve quedó encasillado durante un tiempo en el personaje. Luego intentó diversificar su carrera con otros proyectos, pero su vida cambió trágicamente en 1995, cuando un accidente de equitación le dejó paralítico. A pesar de ello, se convirtió en un símbolo de superación y activismo.
El legado de dos iconos
John Wayne, que nació en 1907, ostenta el récord de haber interpretado la mayor cantidad de papeles protagonistas en la historia del cine. Su figura sigue siendo referente del western. Por su parte, Reeve, aunque falleció en 2004, dejó una huella imborrable en la cultura popular.
La historia de cómo John Wayne alabó a Christopher Reeve es un testimonio de la grandeza de ambos. Wayne, en sus últimos días, supo reconocer el talento de un joven que marcaría a toda una generación. Y Reeve, a pesar de las adversidades, demostró que el verdadero heroísmo va más allá de la pantalla.
