El cineasta británico Ridley Scott, a sus 88 años, sigue demostrando que la edad no es un obstáculo para seguir contando historias. Su nueva película, La constelación del perro, llega a los cines españoles el 26 de agosto, y ya se perfila como uno de los estrenos más esperados del año. Basada en la novela homónima de Peter Heller, publicada en 2012, la cinta nos transporta a un mundo devastado por una pandemia, donde la humanidad lucha por sobrevivir en condiciones extremas.
El director, conocido por clásicos como Alien, Blade Runner o Gladiator, vuelve a sumergirse en el género de la ciencia ficción, pero esta vez con un enfoque más cercano al western. La historia sigue a Hig, un piloto interpretado por Jacob Elordi, que vive aislado en un aeródromo junto a Bangley, un superviviente armado al que da vida Josh Brolin. Cuando Hig capta una misteriosa transmisión de radio, decide emprender un viaje que podría cambiar su destino y el de los pocos que quedan.
Una historia de supervivencia y esperanza
Scott ha explicado en varias entrevistas que lo que le atrajo del proyecto fue la idea de supervivencia, un concepto que considera central en la película. “En 2008 todos nos enfrentamos al abismo financiero por la codicia de los bancos. Si a eso le sumas el covid, la oleada de inmigrantes procedentes del norte de África…”, reflexionó el director durante una rueda de prensa virtual desde Londres. Para él, la película es una advertencia sobre un futuro que ya está ocurriendo: “Gran parte de esto ya está sucediendo, y nosotros simplemente tenemos las anteojeras puestas”.
El director, que se declara “adicto a las noticias”, ve en la cinta un reflejo de la realidad actual, marcada por el cambio climático, las crisis sanitarias y los conflictos sociales. Sin embargo, a pesar de la oscuridad de la premisa, Scott asegura que la película también busca ofrecer un mensaje de esperanza. “La poesía aquí es el lenguaje visual”, afirmó, destacando la importancia de la fotografía en la construcción de la atmósfera.
El reparto y el rodaje en Italia
El elenco está encabezado por Jacob Elordi, quien interpreta a Hig, un mecánico atormentado por la muerte de su mujer y que encuentra consuelo en su perro Jasper. El actor australiano, conocido por Euphoria y Priscilla, ha elogiado la libertad que Scott dio a los intérpretes: “Es un cineasta muy visual, pero nos dio muchísima libertad para hacer lo que quisiéramos”. Junto a él, Josh Brolin da vida a Bangley, un personaje armado y desconfiado, mientras que Guy Pearce interpreta a Pops, un padre sobreprotector. Margaret Qualley completa el reparto como Cima, el interés romántico de Hig.
El rodaje se llevó a cabo en Italia, concretamente en los Dolomitas y en los estudios Cinecittà de Roma. Scott bromeó sobre la elección: “En Canadá había osos y lobos que me daban miedo, y en las Dolomitas se come mejor”. Además, Elordi destacó la experiencia de rodar en Cinecittà, donde aún se conservan decorados de Federico Fellini: “Es imposible olvidar la importancia del cine cuando ruedas en Italia”.

Ridley Scott y su relación con la crítica
Durante la promoción, Scott no dudó en arremeter contra los críticos que en el pasado destrozaron su obra. Recordó la famosa reseña de Pauline Kael sobre Blade Runner, que publicó en The New Yorker y que él mismo enmarcó en su despacho. “Me crucificaron por Blade Runner”, confesó. “Lo que me enseñó fue a no leer lo que dicen de uno, sea bueno o malo”. Esta experiencia le ha llevado a ignorar por completo las opiniones externas y a centrarse únicamente en su trabajo.
El director también habló de su salud y de su negativa a retirarse. “Odio la palabra jubilación, suena como una sentencia de muerte”, declaró en una entrevista reciente. Asegura que se mantendrá activo mientras tenga buena salud, y su próximo proyecto ya está en marcha: una adaptación de La isla del tesoro. Con más de cinco décadas de carrera, Scott sigue demostrando que su pasión por el cine no tiene fecha de caducidad.
La constelación del perro es, en definitiva, una película que combina acción, reflexión y un toque de humor negro. Scott ha logrado crear una obra que, sin renunciar al entretenimiento, invita al espectador a cuestionarse el mundo en el que vivimos. Como él mismo dice: “El entretenimiento también debería desafiarte”. Y esta cinta, sin duda, lo consigue.