El nuevo universo cinematográfico de DC está a la vuelta de la esquina y, entre todos los proyectos anunciados, la pelÃcula de Supergirl parece ser la propuesta más arriesgada y con personalidad propia hasta la fecha. A diferencia de lo que hemos visto en otras épocas de la franquicia, esta cinta se sumerge de lleno en el material editorial para ofrecernos una cara de la kryptoniana que poco tiene que ver con la imagen idealizada y perfecta de su primo. Aquà no busquen el optimismo inquebrantable de Clark Kent, porque nos vamos a topar con una Kara Zor-El mucho más ruda, hastiada y emocionalmente dañada por las circunstancias que le ha tocado vivir.
Bajo la dirección de Craig Gillespie, el largometraje se aleja de las ciudades terrestres para llevarnos de viaje por el cosmos en una especie de ‘road trip’ intergaláctico con tintes de western. La historia nos presenta a una protagonista que, tras haber sido testigo directo de la destrucción total de su hogar mientras flotaba en un pedazo de roca a la deriva, ha forjado un carácter cÃnico y una personalidad notablemente más inestable que la del Superman de David Corenswet. Es, en esencia, la historia de una superviviente que intenta encontrar su lugar en un universo que no siempre es amable con los poderosos.
Un trauma profundo que define a la heroÃna

La gran diferencia entre los dos últimos hijos de Krypton radica en sus recuerdos. Mientras que Superman fue enviado a la Tierra siendo un bebé y creció en el entorno seguro de una granja en Kansas, Kara era ya una niña cuando su mundo saltó por los aires. Esta diferencia vital es lo que James Gunn ha querido resaltar al describir a la protagonista como un auténtico desastre emocional. En pantalla veremos cómo esas cicatrices psicológicas definen sus motivaciones y su particular forma de impartir justicia, alejándose de los valores humanos tradicionales para abrazar una visión mucho más pragmática y violenta del heroÃsmo.
En esta odisea, la joven kryptoniana no está sola, ya que su viaje se cruza con el de Ruthye Marye Knoll, una alienÃgena que busca vengar la muerte de su padre. Juntas emprenden una misión a través de las estrellas que las llevará a enfrentarse a dilemas morales profundos y a peligros que pondrÃan a prueba a cualquiera. La cinta explora cómo Supergirl debe lidiar no solo con villanos espaciales, sino también con un sol verde que envenena sus habilidades, obligándola a confiar en su ingenio y en su pura fuerza de voluntad para salir adelante en los momentos más crÃticos.
Adaptación directa de una obra maestra moderna

La pelÃcula bebe directamente de la novela gráfica escrita por Tom King y dibujada por Bilquis Evely, considerada una de las mejores historias recientes de la editorial. La guionista Ana Nogueira ha sido la encargada de trasladar este relato a una estructura cinematográfica de tres actos, manteniendo ese tono de ciencia ficción espacial que tanto ha gustado a los lectores. La trama arranca cuando Kara decide celebrar su 23 cumpleaños alejándose de la incómoda sombra protectora de su primo, buscando una identidad propia que no dependa de llevar una ‘S’ en el pecho.
El villano de la función es Krem of the Yellow Hills, interpretado por Matthias Schoenaerts, un forajido despiadado que desencadena la trama tras un ataque personal que afecta directamente a la protagonista y a su fiel compañero, Krypto. En esta versión, el perro no es solo una mascota adorable, sino que comparte ese temperamento salvaje y caótico de su dueña. Además, la pelÃcula ha dado la campanada al confirmar la presencia de Jason Momoa como Lobo, el irreverente cazarrecompensas que promete darle ese toque de humor ácido y acción desenfrenada que tanto mola en este tipo de producciones espaciales.
Un puente estratégico en el nuevo calendario de DC

Para los que andan un poco perdidos con el orden de las pelis, hay que aclarar que este filme se sitúa cronológicamente justo después de los eventos de la nueva cinta de Superman. No es una historia aislada, sino un conector estratégico que nos permite ver por primera vez el estado del cosmos y los restos de Krypton bajo la visión de James Gunn. Este enfoque permite que la pelÃcula funcione como una pieza clave para entender el viaje de los kryptonianos y responder preguntas sobre si el envÃo de Kal-El a la Tierra tuvo motivaciones más allá de la simple supervivencia familiar.
Aunque David Corenswet tendrá una aparición especial con sus mallas de Superman, el foco está puesto totalmente en Kara. La idea es mostrar cómo el universo percibe a estos seres superpoderosos desde fuera, ofreciendo una perspectiva fresca y menos centrada en la Tierra. Es una oportunidad de oro para expandir la mitologÃa de la saga y asentar las bases de lo que veremos en Man of Tomorrow. El curro que han hecho para que cada pelÃcula parezca una novela gráfica independiente es, según el director Craig Gillespie, lo que le dio la libertad necesaria para no sentirse atado por las fórmulas habituales del género.
El legado fÃsico de Christopher Reeve en la gran pantalla

Uno de los detalles más bonitos y que más ha dado que hablar entre los más frikis del lugar es la conexión fÃsica con el pasado de la franquicia. Milly Alcock soltó en una entrevista que su capa no es un trozo de tela cualquiera, sino que fue confeccionada utilizando material original de la capa de Christopher Reeve. Al parecer, el equipo de producción localizó unos 16 metros de aquel tejido de 1978 y decidió integrarlo en el nuevo uniforme. Es un gesto precioso hacia la herencia cinematográfica del personaje que, aunque no afecte a la trama, le da un valor sentimental enorme a cada escena en la que vemos la capa ondear.
Curiosamente, la diseñadora de vestuario de aquella mÃtica pelÃcula de Richard Donner fue Ivonne Blake, una figura muy querida en España que llegó a presidir la Academia de Cine. Que parte de su trabajo vuelva a lucir en el cine casi cincuenta años después es un puntazo que demuestra el respeto que James Gunn tiene por los clásicos. Al final, estos detalles son los que marcan la diferencia para los fans de toda la vida, creando una continuidad emocional que va más allá de los guiones y que conecta a diferentes generaciones de espectadores bajo un mismo sÃmbolo rojo y amarillo.
Expectativas y futuro de la Chica de Acero

El estreno en España está fijado para el próximo 26 de junio y las previsiones de taquilla ya empiezan a ser bastante optimistas. Aunque se aleje del tono cómico de Guardianes de la Galaxia, la mezcla de aventura espacial cruda con el carisma de Alcock parece ser la receta perfecta para enganchar al público. La actriz ha sabido captar esa esencia de nobleza herida que ya mostró en sus anteriores trabajos, algo fundamental para una Kara que no busca ser una heroÃna ejemplar, sino simplemente hacer lo correcto en un mundo que se le antoja extraño y hostil.
Acompañando a las protagonistas, el reparto se completa con nombres como David Krumholtz y Emily Beecham, quienes interpretan a los padres de Kara en los flashbacks de Krypton. La intención del estudio es que Supergirl deje de ser percibida como ‘la prima de’ para sostener su propia mitologÃa espacial. Con la confirmación de que cada pelÃcula del DCU tendrá su propio estilo visual, podemos esperar paisajes extraterrestres majestuosos que repliquen el espectacular arte de las viñetas originales, llevando la experiencia del espectador a otro nivel de inmersión galáctica.

Toda la información disponible apunta a que estamos ante una de las adaptaciones más fieles y ambiciosas del mundo del cómic, centrada en un viaje de redención y justicia que rompe con los estereotipos habituales. Con la inclusión de personajes icónicos como Lobo y un traje que esconde pedazos de la historia del cine, el filme promete ser un punto de inflexión para entender hacia dónde se dirige la franquicia. Kara Zor-El regresa para demostrar que su fuerza no proviene solo de sus poderes, sino de su capacidad para superar un pasado traumático mientras recorre los rincones más oscuros del cosmos en busca de su propia identidad.