
Tras el éxito del regreso del Kryptoniano, James Gunn ha dado un giro inesperado a la continuación: colaborar frente a un peligro que supera cualquier rencor. La propuesta rompe con el choque frontal clásico y abre la puerta a una dinámica más tensa y estratégica entre ambos.
El proyecto avanza con calendario definido: el rodaje está previsto para abril de 2026 y la llegada a los cines de Estados Unidos figura en la agenda para el 9 de julio de 2027. Gunn insiste en que no se trata de una alianza idílica, sino de una cooperación “hasta cierto punto” motivada por una amenaza de mayor escala.
Qué ha dicho James Gunn
En su charla con Howard Stern, el cineasta dejó claro el enfoque: será tanto una película de Lex como de Superman, con la relación entre ambos como eje del relato. Lejos de un simple “enemigos íntimos”, la historia pondrá a prueba sus límites personales y su visión del mundo.
Gunn describió la premisa como “una historia en la que Lex Luthor y Superman tienen que trabajar juntos, hasta cierto punto, contra una amenaza mucho mayor”, matizando que “es más complejo que eso”.
El director también destacó su experiencia con el reparto y su interés por explorar a Luthor desde dentro: aseguró que disfrutó trabajando con Nicholas Hoult y que se siente, en parte, identificado con la mente brillante y metódica del villano.
Fechas de rodaje y estreno
Los planes de producción sitúan el inicio de filmación en abril de 2026, con un estreno en salas estadounidenses fijado para el 9 de julio de 2027. Son hitos que encajan con el mapa del nuevo Universo DC en cine y televisión que orquesta el propio Gunn.
La primera entrega dejó el listón comercial alto con más de 600 millones de dólares de recaudación, consolidando a David Corenswet y Nicholas Hoult como las nuevas caras del héroe y su antagonista. La secuela buscará capitalizar esa inercia, pero cambiando las reglas del juego.
Reparto y química en pantalla
Regresan David Corenswet (Clark/Superman) y Nicholas Hoult (Lex Luthor), una dupla cuya interacción fue uno de los focos de la anterior película. Gunn ha subrayado la química entre ambos y el potencial dramático de llevarla a un terreno de cooperación forzada.
En el ecosistema DC de Gunn, el filme convivirá con otros proyectos ya avanzados, como Supergirl: Woman of Tomorrow con Milly Alcock o la segunda temporada de Peacemaker, señalados por el director como piezas conectadas dentro de su hoja de ruta.
Villano y la armadura de Lex
Gunn no ha revelado la identidad del gran antagonista, aunque la conversación entre fans apunta a Brainiac como candidato recurrente. De momento, solo es especulación; el enfoque oficial se limita a hablar de una amenaza “mucho mayor”.
Las imágenes compartidas sugieren el posible uso de la armadura de Luthor (Warsuit), un recurso clásico que iguala fuerzas cuando la tecnología intenta ponerse a la altura del poder kryptoniano. Todo apunta a que esa herramienta no se usaría contra Superman, sino como respuesta al enemigo común.
Inspiración en los cómics y tono
La idea de una colaboración incómoda tiene amplios precedentes en las viñetas: de Crisis en Tierras Infinitas a Forever Evil, pasando por la etapa de Geoff Johns en Justice League, hemos visto a Luthor sumar esfuerzos cuando el mal común aprieta.
Ese patrón no implica amistad: Superman actúa por altruismo mientras Luthor se mueve por conveniencia, una fricción que añade capas a su vínculo. Relatos como All-Star Superman exploraron bien cómo, en circunstancias extremas, ambos pueden coincidir sin dejar de ser quienes son.
Gunn ha deslizado, además, su aprecio por el reparto del universo que coordina, alabando a Milly Alcock en Supergirl y bromeando con el poder de Linterna Verde. Son pinceladas que sitúan a Man of Tomorrow en un lienzo mayor, sin robar protagonismo a la dupla central.
Con el rodaje fijado para abril de 2026 y una fecha de estreno en el horizonte, Man of Tomorrow perfila una historia centrada en la tensión creativa entre Superman y Lex Luthor: una colaboración táctica, una amenaza de gran escala y un enfoque que reparte el foco entre héroe y némesis para explorar, con más matices, hasta dónde llega cada uno cuando el mundo está en juego.




