Adidas no sabe qué hacer con la enorme montaña de zapatillas Yeezy que no ha vendido y lo está pagando muy caro

Cajas de zapatillas Yeezy

A finales del año pasado, Adidas tomó una drástica (pero acertada) decisión: romper su relación con el polémico cantante Kanye West después de 9 años de contrato. ¿La razón? La última salida de tiesto del músico con claras connotaciones racistas. Ya entonces la firma alemana anunció que esto le acarrearía graves pérdidas económicas, pero digamos que ahora se ha tenido que enfrentar a la realidad y a todos esos millones que se están yendo por el retrete. Por no hablar, claro, de la ingente cantidad de stock que acumula de las zapatillas Yeezy.

Un divorcio necesario

A pesar de llevar años de relación laboral, la empresa alemana de zapatillas Adidas decidió, en noviembre del 2022, anunciar que su contrato con el cantante Kanye West llegaba a su fin. El artista había pasado la línea -bueno, en realidad, ya lo había hecho varias veces con sus comentarios antisemitas- presentándose en un evento en el que llevaba una camiseta en la que se leía «Las vidas blancas importan». Este mensaje era una clara mofa del lema «Las vidas negras importan» que tanto se ha popularizado en los últimos años por la escandalosa discriminación que sigue sufriendo la población de color en EEUU.

Lo peor de todo es que el evento en sí era un desfile sorpresa de Adidas, para promocionar su gama de zapatillas Yeezy, que se había organizado durante la gran semana de la moda en París, por lo que absolutamente todos los focos de la prensa estaban allí para retratar semejante momento. Esta fue la gota que colmó el vaso para que la firma de ropa deportiva decidiera cortar por lo sano con West, algo que, estimaba, le acarrearía pérdidas de más de 250 millones para el siguiente trimestre.

Reunión de zapatillas alrededor de una alfombra

Nada que ver con las cantidades que ahora se subrayan en rojo en las oficinas de la marca. La compañía sostiene ahora mismo una caída interanual de 441 millones de dólares y teme que pudiera alcanzar los 635 millones de dólares. Y esto sin contar los 500 millones en acciones de Yeezy que están sin vender.

Y una montaña de zapatillas en el almacén

Además de las escandalosas cifras de la compañía -no han visto algo así en más de 30 años de ejercicio-, Adidas se enfrenta a otro problema: no sabe qué demonios hacer con la gran cantidad de stock que acumula de la familia Yeezy. El valor del conjunto se estima en 500 millones de dólares y aún se busca qué destino darle:

«Podríamos vender el producto al costo… Podríamos venderlo con un pequeño margen y regalar el margen para diferentes donaciones… El objetivo que tenemos es hacer lo que sea probable que nos dañe lo mínimo, y que hagamos algo bueno«, apunta Bjørn Gulden, anterior CEO de Puma y actualmente máximo directivo de Adidas.

Adidas x Yeezy

Donar a la caridad tampoco es una opción, ya que se corre el riesgo de que acabe en manos equivocadas y revendiéndose en el mercado de segunda mano para sacar beneficios. Sí que se ha planteado «desfigurar» las zapatillas antes de donarlas para evitar malas prácticas, pero claro, esto llevaría un coste adicional y Adidas no está como para añadir gastos extras…

Menuda papeleta.