Artista rusa quema su pasaporte y lo vende como NFT

Quemar un pasaporte no implica necesariamente renunciar a una ciudadanía, pero suele ser una forma llamativa de decir al mundo que no estás de acuerdo con las acciones y decisiones que toma tu país natal. La invasión de Ucrania por parte de las tropas de Putin el pasado jueves 24 de febrero han puesto completamente en jaque al planeta, y, como suele ser habitual en estos casos, los artistas son los primeros que se alzan a favor de la paz. El viral de la semana en el mundo de los NFT lo ha protagonizado Olive Allen, una joven artista rusa que ha decidido protestar por la invasión a Ucrania quemando su pasaporte ruso y poniendo el vídeo a subasta.

A Putin le salen enemigos hasta en la blockchain

La artista rusa Olive Allen lleva ya 11 años viviendo en Estados Unidos. Y, si ya veía complicado volver a Rusia por la gestión de Vladimir Putin, la invasión al país vecino ha sido la gota que ha colmado el vaso. Sin pensárselo dos veces, hace unos días se dirigió al Consulado General de la Federación Rusa en Nueva York y le prendió fuego a su pasaporte. Grabó como lo hacía, y el vídeo fue subido al marketplace de SuperRare en forma de token no fungible.

La subasta se cerró por 3,66 ETH, una cifra cercana a 10.000 dólares. El comprador fue UnicornDAO, un grupo creado por el grupo activista feminista Pussy Riot, conocidas por ser las enemigas públicas número uno del presidente ruso. En febrero de 2012, asaltaron la Catedral de Moscú tras la reelección de Putin. Tras interpretar la canción ‘Madre de Dios, ¡Fuera Putin!’ y grabar un videoclip, las integrantes de la banda punk-rock fueron arrestadas, llegando algunas de sus integrantes incluso a entrar en huelga de hambre.

3,66 ETH y 15 años de prisión

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Olive Allen sabe perfectamente que se ha puesto completamente en riesgo al prender fuego a su pasaporte. Si alguna vez piensa volver a poner un pie sobre su país natal, se enfrentará a una pena de 15 años de prisión. Sin embargo, la joven afirmó que no hizo el gesto por su país, sino por su desprecio a la política de Putin.

Con la acción, Allen intentaba que la opinión pública rusa alzara su voz contra el presidente ruso. Dice estar completamente segura de que la mayoría de los ciudadanos rusos no están de acuerdo con la invasión, y que solo unos pocos a los que se le ha «lavado el cerebro» están a favor de la guerra. Aún así, no se arrepiente en absoluto de lo que ha hecho, y ha defendido firmemente su decisión en varias ocasiones.

Según ha informado Allen en su cuenta de Instagram, todo el dinero recaudado con el NFT será donado al fondo ‘Save the Children’ de Ucrania para apoyar a todos los menores que han sido afectados por la guerra. No es el primer NFT que sirve para recaudar fondos para la guerra. La revista Time anunció el pasado 28 de febrero una colección de tokens diseñados por 59 artistas que servirán también para ayudar a los ciudadanos ucranianos.