¿’Black Mirror: Bandersnatch’ sacando fotos en secreto con Kinect?

La manera en la que Black Mirror: Bandersnatch rompe la cuarta pared es increíble. El poder interactuar con el contenido para definir los próximos sucesos es algo que se desarrolla de una manera muy natural, pero parece que el episodio ha guardado otros secretos que muchos están empezando a descubrir.

Black Mirror y Kinect

Black Mirror Kinect

Si has visto el capítulo desde una Xbox One con Kinect conectado, es posible que te llevaras una sorpresa si aguantaste hasta los créditos. Tal y como ha informado un usuario en twitter, el episodio Bandersnatch detecta si tienes conectado el periférico en la consola para sacar alguna que otra foto de los espectadores mientras disfrutan del capítulo, una manera de poder hacerles ver la posición de privilegio que tenían al poder actuar como dioses en esos momentos.

Nadie lo confirma por que casi nadie utiliza Kinect

Lo curioso de la situación es que por ahora no hay pruebas que lo confirmen, ya que la primera persona que alertó del suceso sentía demasiada vergüenza para compartir las fotos que Kinect tomo de él mientras veía el capítulo (al parecer estaba en ropa interior). Como por ahora nadie más lo ha confirmado (actualmente casi nadie tiene una unidad de Kinect en su casa, y en caso de tenerlo, lo desconectaron hace mucho tiempo), la historia se mantiene bajo una dudosa etiqueta de leyenda urbana.

El periférico de Microsoft empezó con mal pie desde su lanzamiento, sacrificando el precio de la consola colocándola 100 dólares más cara que la PS4, algo que asustó a los consumidores de inmediato, que prefirieron apostar por la consola de Sony. Para colmo, el apoyo de los desarrolladores con Kinect fue nulo, por lo que el periférico acabó desapareciendo en lo más profundo de los almacenes hasta caer completamente en el olvido.

Aunque visto lo visto, parece que en Netflix no se han olvidado de él, y han introducido las instrucciones necesarias para que la Xbox One realice una fotografía mientras reproduce el capítulo. Sea una historia real o no, parece que la anécdota se mantendrá por ahora con ese halo de misterio y leyenda urbana muy propia de la saga Black Mirror, al menos hasta que alguien decida comprobarlo por su cuenta armado con un Kinect.

Actualización: Netflix ha confirmado que toda la historia es una broma del tuitero protagonista, así tranquilo, no hay ningún Kinect que te esté espiando.