Se cumplen 33 años de la peor idea de la historia de Cleveland: lanzar un millón y medio de globos al cielo

Lo de intentar colarse en los Guinness World Records se te puede terminar yendo de las manos y si no lo crees, solo tienes que conocer la historia del millón y medio de globos de Cleveland y cómo intentar batir el récord del mayor número de globos soltados al cielo terminó convirtiéndose en una pesadilla para la ciudad -con la muerte incluso de dos personas. De locos.

El millón de globos de Cleveland

El próximo 27 de septiembre se cumplirán 33 años de uno de los momentos más surrealistas y trágicos de la historia reciente de la ciudad de Cleveland (Ohio, EEUU). Tal día de 1986, United Way of Cleveland, una organización sin ánimo de lucro, llevó a cabo un evento mutitudinario (destinado a recaudar fondos con fines benéficos) en el que se pretendía batir el récord mundial del mayor número de globos soltados de manera simultánea al cielo.

La idea no podía ser más llamativa: albergar en una red gigantesca nada menos que 1 millón y medio de globos de helio de colores que iban a ser soltados a la vez para recreación de todos -y de paso, claro, colarse en el, por entonces llamado, Libro Guinness de los Récords.

El bautizado como Ballonfest ’86 nos regaló a todos imágenes increíblemente bellas e irrepetibles -esto segundo sobre todo, ejem- que han pasado a la historia: después de horas y horas de inflado por parte de cientos de voluntarios, los globos comenzaron a ascender como si de una bandada gigantesca de pájaros se tratara, dibujando una estampa increíble de la ciudad con numerosos puntos de colores que sobrevolaban los edificios -especialmente la Terminal Tower. Las fotografías son, hoy en día, un increíble documento gráfico digno de contemplar.

El problema es que este momento inicial de alegría ante la ejecución de la hazaña, se vio pronto torcido por las condiciones atmosféricas. Una fuerte tormenta con lluvia y rachas de viento considerables provocó que los globos no pudieran dispersarse, cayendo rápidamente de nuevo a la ciudad, algo que, evidentemente, no estaba contemplado. Además del colapso que supuso en las calles, con una cantidad ingente de globos que costó semanas de limpieza, una buena cantidad de ellos cayeron también al lago Erie, con una consecuencia trágica: su entorpecimiento en las labores de rescate de dos personas.

Al parecer, dos pescadores que andaban navegando por el lago volcaron y cayeron al agua, necesitando de la ayuda de los equipos de rescate. Como la zona estaba infestada por globos, ni el helicóptero de rescate ni salvamento marítimo pudieron operar debidamente y a tiempo, y una vez alcanzado el lago, la cantidad de globos depositados en el agua imposibilitaban la correcta visualización. Como consecuencia, los dos pescadores fallecieron (fueron encontrados días más tarde en la costa).

La mujer de uno de los fallecidos en el bote demandó a United Way of Cleveland por una cantidad millonaria y no fue la única. También Louise Nowakowsk, una mujer propietaria de un campo a las afueras, acusó a la organización de los daños que sufrieron sus caballos árabes, que resultaron heridos al agitarse, asustados de la cantidad de globos que cayeron en su área.

La gente de The Atlantic realizó un breve documental sobre el Ballonfest que puede verse de manera gratuita en YouTube (apenas dura 6 minutos). Está en inglés pero cuenta con subtítulos, de manera que te ayudará a transportarte a la ciudad y a aquel momento, haciéndote una mejor idea de lo que significó el evento y de la envergadura de semejante locura. No tiene desperdicio.