ParecÃa que la galaxia de Star Wars iba a expandirse con una propuesta narrativa de esas que quitan el hipo, pero los nubarrones se han instalado sobre las oficinas de Quantic Dream. El desarrollo de Star Wars: Eclipse está en boca de todos, y no precisamente por nuevos tráilers o fechas de lanzamiento, sino por una situación interna bastante convulsa que ha hecho saltar todas las alarmas en el sector del videojuego europeo.
La reciente cancelación de Spellcasters Chronicles, apenas tres meses después de su estreno, ha sido el detonante de un efecto dominó que amenaza con llevarse por delante el proyecto más ambicioso del estudio francés. Entre huelgas y rumores de falta de personal, los seguidores de la franquicia temen que el tÃtulo acabe en el cajón de los proyectos olvidados mientras la empresa intenta capear un temporal financiero que parece no tener fin.
Huelgas y recortes de plantilla en el corazón de ParÃs
La situación ha llegado a un punto crÃtico tras conocerse que Quantic Dream planea ejecutar un expediente de regulación de empleo que afectarÃa a unos 115 trabajadores, lo que supone prácticamente una cuarta parte de su plantilla total. Este anuncio no ha sentado nada bien entre los desarrolladores, quienes, organizados por el sindicato STJV, decidieron cruzar los brazos y manifestarse a las puertas de la sede en ParÃs el pasado mes de junio para intentar frenar lo que consideran un desmantelamiento técnico.
Según los propios empleados que han secundado las protestas, la salida de estos compañeros dejarÃa al equipo de Eclipse bajo mÃnimos. No se trata de un simple bache, sino de una pérdida de talento y recursos humanos que, según denuncian desde dentro, harÃa fÃsicamente imposible terminar un videojuego de tal magnitud. Los trabajadores recalcan que no están intentando boicotear el juego, sino precisamente salvarlo de una cancelación que ven cada vez más probable si se ejecutan los recortes previstos.
El mensaje a Lucasfilm y la falta de visión
Curiosamente, la jornada de huelga coincidió con una visita programada de una delegación de Lucasfilm, quienes acudÃan al estudio para comprobar de primera mano cómo avanzaba el proyecto. Los trabajadores aprovecharon el momento para enviar un mensaje directo a los dueños de la marca: con el plan actual de despidos, Eclipse no tiene los mimbres necesarios para salir adelante. Algunos informes que llegan desde medios franceses hablan incluso de una falta de dirección clara y de un progreso excesivamente lento en las oficinas.

Desde que el juego fuera anunciado con aquel espectacular tráiler cinematográfico en 2021, la información oficial ha caÃdo con cuentagotas, lo que siempre suele ser mala señal en esta industria. Se dice que el equipo está operando con una falta de recursos evidente y que el cierre de otros proyectos menores no ha servido para reforzar al equipo principal, sino que ha dejado a muchos profesionales en un limbo laboral que ya suma semanas de inactividad total en la producción.
La versión oficial frente a los temores de los fans
A pesar de todo el ruido externo y las protestas en la calle, la dirección de Quantic Dream ha querido mandar un mensaje de tranquilidad a través de varios comunicados. Aseguran que el desarrollo de Star Wars: Eclipse continúa según lo planeado y que el cierre de Spellcasters Chronicles se debe exclusivamente a las duras condiciones del mercado actual. Según el estudio, cuentan con todo el apoyo financiero de NetEase para llevar el barco a buen puerto y no consideran que los ajustes de plantilla vayan a suponer un obstáculo insalvable.
Incluso Guillaume de Fondaumière, CEO del estudio, ha llegado a sacar pecho de los resultados financieros recientes, afirmando que el catálogo antiguo de la empresa está rindiendo mejor que nunca. Sin embargo, este discurso choca frontalmente con la realidad que describen los sindicatos, quienes aseguran que se está recurriendo al exceso de horas extra para compensar la falta de personal, un modelo que tachan de insostenible a largo plazo para un proyecto que todavÃa podrÃa estar a años de ver la luz.
Lo que está claro es que el camino hacia la Alta República no está siendo precisamente de rosas para los creadores de Detroit: Become Human. La tensión entre la visión optimista de la directiva y la cruda realidad que denuncian sus trabajadores mantiene en vilo a una comunidad que no quiere ver cómo otra aventura de Star Wars se pierde por el camino debido a problemas financieros y laborales. Solo el tiempo dirá si la Fuerza acompaña finalmente a Quantic Dream o si este eclipse acaba siendo total para el estudio parisino.