Esta mascarilla N95 lucha contra el coronavirus y otro absurdo problema del primer mundo

La crisis del coronavirus ha aumentado el consumo de mascarillas en todo el mundo. Con la idea de evitar contagios externos, son muchas las personas las que hacen uso de este tipo de protecciones en lugares públicos para evitar posibles problemas de la manera más sencilla posible, sin embargo, algo tan sencillo como una protección facial es capaz de generar un problema secundario tan absurdo que podrías no haber imaginado. ¿Sabes a qué nos referimos?

El problema de FaceID

mascarilla faceid proteccion

Efectivamente, todos aquellos teléfonos con reconocimiento facial dejan de funcionar (o mejor dicho, no permiten el desbloqueo rápido) cuando llevamos la máscara puesta por razones más que obvias, y es que la protección no permite al teléfono revisar quién está exactamente frente a la cámara.

Sensores como FaceID de Apple se encargan de analizar el rostro al completo para comprobar que la persona que se encuentra frente a la pantalla es exactamente el propietario del teléfono. Al tener la cara cubierta, el teléfono no puede trabajar, por lo que el reconocimiento facial queda completamente anulado por un simple trozo de papel. La pregunta ahora es, ¿accedes a tu teléfono y te contagias o te quedas sin hablar por WhatsApp por seguridad? (Entiende el dramatismo exagerado de nuestro dilema).

Mascarillas con tu cara

Tranquilidad, por suerte alguien ha ideado las Resting Risk Face, una mascarilla personalizada que incluirá una imagen de la parte de tu rostro que la mascarilla se encarga de ocultar. El resultado es cuando menos gracioso, ya que puestas no dejan de ser un accesorio bastante peculiar. Pero lo interesante es que funciona, o al menos eso es lo que asegura su creadora, Danielle Baskin, quien pretende llevarlas a producción próximamente.

Hacerte con una de estas mascarillas será bastante fácil, ya que sólo tendremos que subir una fotografía a través de la web oficial y completar el pedido. Cada mascarilla tendrá un precio de unos 40 dólares, y serán modelos estándar de tipo N95, las típicas que protegen vía aérea ante cualquier tipo de contagio.

El producto nos genera varias dudas. Una a la hora de la creación, y es que las imágenes subidas a la aplicación web deberán de reunir unas determinadas condiciones para que la mascarilla resultante quede perfectamente mimetizada en nuestro rostro.

Apple Face ID

Por otro lado, sistemas complejos como FaceID requieren una lectura de profundidad que compara el mapa original de nuestro rostro con el mapa obtenido en la lectura del momento, algo que podría verse afectado igualmente al llevar mascarilla puesta. Y es que como bien ha demostrado Apple, su sistema de seguridad no se ve afectado al a hora de plantar una foto delante de la cámara, por lo que tendríamos que ver si este caso de media cara y media foto pasaría el test (su creadora no parece mostrar dudas sobre ello).

Sea como sea nos parece una idea muy original que llega en el momento más oportuno, y es que no hay nada como un sufrir un problema para sacar tajada de ello de la manera más brillante.