El Museo de Auschwitz te recuerda por qué no debes hacer el mono en ciertos monumentos

La era de las redes sociales y el postureo ha provocado que estemos 24 horas al día documentando todo lo que hacemos, especialmente cuando nos vamos de vacaciones. Los poses junto a monumentos conmemorativos no escapan a las cámaras, incluso cuando estos recuerdan algún acontecimiento tan espantoso como el Holocausto judío, algo que ha querido poner ahora evidencia el Museo de Auschwitz poniendo directamente como ejemplo fotos de turistas de visita. Sin paños calientes, oye. Echa un ojo y toma nota… para no hacer lo mismo.

Poniendo en evidencia a los visitantes en Twitter

El Museo estatal de Auschwitz-Birkneau es sin duda uno de los puntos calientes de los turistas que visitan Polonia. Este museo público, ubicado en la ciudad de Oświęcim y creado por el gobierno polaco en 1947, está dedicado a la memoria de las víctimas de los campos de concentración Auschwitz I y Auschwitz-Birkenau que allí existieron, además de tener la tarea de conservar el propio espacio y los objetos históricos que hay en él. En 1979 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y en 2016, según señalan en su web oficial, superó su propio récord de visitantes, recibiendo más de dos millones de personas.

Con semejante magnitud de personas pasando por allí y por la importancia que este lugar tiene, la organización del recinto se encuentra muy atenta a todo lo que ocurre en las 191 hectáreas que comprende este museo y ha creído conveniente hacer un duro recordatorio a sus seguidores en redes sociales de cara a futuras visitas.

La plataforma elegida ha sido Twitter, de forma que a través de su cuenta oficial, el Museo de Auschwitz ha recordado qué no debes hacer cuando vayas. Específicamente se ha referido a las personas que aprovechan semejante localización para sus posados, recordando que lo que para ellos es un escenario más que subir a Instagram o Facebook -concretamente aquí se habla de unas vías de tren-, para otros cientos de miles deportados, hace no tantos años, fue el camino que seguían hacia su muerte. La organización no se corta a la hora de mostrar además imágenes de ejemplo de gente que ha estado allí y ha hecho justo lo que no deben:

Te lo traducimos a continuación:

Cuando venga a @AuschwitzMuseum, recuerde que está en el sitio donde murieron más de 1 millón de personas. Respeta su memoria. Hay mejores lugares para aprender a caminar sobre una barra de equilibrio que el sitio que simboliza la deportación de cientos de miles de personas a su muerte.

No es la primera vez que se pone en evidencia la falta de empatía de los visitantes en ciertos lugares. De nuevo el Holocausto fue el motivo central del bautizado como proyecto Yolocaust, del artista israelí y ascendencia judía Shahak Shapira. En él, Shapira recopilaba fotos de turistas posando de manera divertida en el Monumento al Holocausto de Berlín y las retocaba con incómodas y duras imágenes de los campos de exterminación nazis.

Yolocaust

El resultado, como puedes sobre estas líneas, habla por sí solo y nos hace reflexionar bastante sobre nuestra actitud en ciertas localizaciones y la profunda falta de respecto que puede suponer para algunas personas nuestra ansia por conseguir la mejor foto que subir después a nuestras redes sociales. En la web de Yolocaust puedes comprobar que Shapira explica que la página del proyecto fue visitada por más de 2,5 millones de personas, entre las que se encontraban los protagonistas de las fotos. Según el artista «casi todos entendieron el mensaje, se disculparon y decidieron eliminar sus selfies de sus perfiles personales de Facebook e Instagram». Las fotos con sus montajes fueron borradas también de la web poco después.