Netflix y la reproducción a velocidad variable: ¿una nefasta idea?

Netflix y la reproducción a velocidad variable: ¿una nefasta idea?

Pedro Santamaría

Netflix está probando la posibilidad de reproducir sus contenidos a velocidad variable a través de su aplicación móvil. Una costumbre que se ha ido generalizando últimamente y que, lógicamente, genera posturas enfrentadas. Para algunos es una opción muy interesantes y para otros un auténtico atentado contra los creadores del contenido.

Netflix y las prisas

Por ahora es sólo una prueba y no implica que vaya a convertirse en una funcionalidad permanente, aunque hay muchas probabilidades de que acabe ocurriendo, Netflix ya da opción de reproducir contenido a velocidad variable a través de su app móvil. Es decir, como usuario tendrás la capacidad de reproducir de forma más lenta (0,5x) o más rápida (1,5x) el contenido con respecto al original.

Estamos experimentando nuevas formas de ayudar a los usuarios a utilizar Netflix de forma constante. Esta prueba hace posible variar la velocidad a la que la gente ve los contenidos disponibles en la plataforma a través de sus smartphones. Como cualquier prueba, no tiene por que acabar siendo una función permanente.

Así es como un portavoz de Netflix confirmaba que sí, que en la app móvil están probando dicha opción. Y claro, acto seguido, llegaron las reacciones de los usuarios y algún que otro personaje importante de la industria.

Si se tiene en cuenta que cada usuario es libre de ver el contenido como quiera, no debería haber problema alguno. Es algo parecido al debate entre si el cine hay que verlo en el cine o si en un smartphone o tablet también se puede disfrutar de una buena película. Pero aquí hay algo que, tal vez, muchos no están considerando.

Otros reproductores o plataformas como YouTube, que llevan mucho tiempo ofreciendo esta opción de velocidad variable, han permitido a muchos usuarios la posibilidad de consumir más en menos tiempo. Para algunos es clave, porque así pueden ver ese capítulo antes de llegar a la oficina.

Netflix

El problema es que ver más en menos tiempo no siempre es una buena idea, en general nunca es una buena idea. Cuando modificas la velocidad de reproducción puedes obtener esa sensación de estar aprovechando más el tiempo, pero estás modificando una de las narrativas más importantes de cualquier contenido audiovisual: el tempo de las escenas.

Ese o esos segundos de pausa que parecen molestar y de ahí la necesidad de avanzar rápido, están puestos a conciencia. El director o persona encargada del montaje decidió que era el ritmo adecuado para poder meterte más en la historia, para asimilar detalles de lo que está ocurriendo en cada escena. Por eso, modificar el tempo puede estar bien (tal vez) para un podcast o un vídeo con una receta de cocina. Pero en series y películas, no. Y entiendo perfectamente por qué muchos piensan que es tan mala idea.

De todos modos, nadie puede elegir por otra persona. Al final es una opción más que si quieres usas o no. Si me preguntas a mi te diré que no, que no lo hagas.