El papel de burbujas del futuro mola, pero no va a evitar que el contenido se rompa

Los millones de paquetes que se envían diariamente producen un consumo de plástico y cartón descomunal. El problema radica en la falta de eficiencia a la hora de envolver productos, ya que en muchas ocasiones se envían cajas y envoltorios más grandes de lo que en realidad se necesita. Pues bien, Scotch parece haber dado con una solución.

El papel de burbujas que se amolda a tus necesidades

Papel burbujas 3M

Scotch ha creado el rollo de envolver Flex & Seal, un envoltorio basado en el papel de burbujas que cuenta con una capa autoadhesiva que nos permitirá crear paquetes con tamaños personalizados en cuestión de segundos. La idea no es otra que envolver el producto con este papel especial y colocar directamente la etiqueta de envío sobre él. No nos hará falta cajas adicionales ni protecciones extra, ya que el papel se hará cargo de proteger el producto.

El fabricante recomienda que el contenido no supere los 1,3 kilos, algo que podría limitar su uso, aunque aseguran que el 60% de los envíos que se realizan no superan este peso. Los rollos están disponibles en versiones de 3, 6, 15 y 60 metros, todos con una anchura de 38 centímetros, y los precios comienzan en los 10 dólares para la versión de menor longitud.

¿Adiós a las cajas de cartón?

Una de las ventajas del producto es que el proceso de envolver el envío se reduce en un 50%. La tarea se reduce a cubrir con el material el paquete y unir las caras interiores de color gris para que queden perfectamente adheridas una con otra. De esta manera el paquete estará perfectamente cerrado y sólo tendremos que finalizar el proceso colocando la etiqueta correspondiente de envío. Aparentemente es bastante práctico, pero nos cuesta mucho imaginar usar este producto con envíos frágiles y que requieran especial cuidado en el transporte.

¿Significa esto que podremos envolver piezas frágiles sin miedo a que se rompan? Pues obviamente no. El problema del transporte, golpes y la incorrecta manipulación seguirá existiendo, así que este maravilloso papel no va a hacer desaparecer uno de los mayores miedos de hoy en día: el cuidado de los paquetes por parte de los mensajeros. Otro aspecto negativo que le vemos es que su reutilización estará bastante limitada, ya que dependerá de cómo se abra el paquete (sin desperdiciar demasiado envoltorio) y de que el nuevo producto a enviar entre de nuevo en el hueco que nos quede.

Eso sí, al menos reduciremos el consumo innecesario de papel y plásticos, aunque es importante saber que una vez usado, habrá que depositarlo en zonas de reciclaje para que puedan proceder a su tratamiento.