La subida de precios en Netflix para usuarios ya registrados se hace realidad: te contamos cuándo te afectará

Hace no mucho Netflix nos dio el susto que en el fondo todos llevábamos tiempo esperando: una subida de precio en sus tarifas. Lo aplicó eso sí solo a nuevos usuarios, concediendo una pequeña prórroga a los que ya estaban suscritos. Pues bien, ese margen ya ha acabado y Netflix ha anunciado cuándo pasará a ser efectivo el aumento de cuota para todos. Sin excepción.

Los nuevos precios de Netflix

Después de mucho tiempo temiendo una subida en los precios de Netflix, nuestra peor pesadilla se hizo realidad a finales de junio. Netflix anunció al fin un aumento en sus cuotas, aunque regaló un pequeño margen de tiempo (y respiro) a todos aquellos que ya estaban suscritos. De esta forma, la suscripción sólo cambió de precio para altas nuevas, mientras que el resto debía esperar a que en algún momento Netflix les comunicara que en el plazo de un mes, su tarifa cambiaría -dando así opción al cliente “antiguo” a cancelar a tiempo si no le interesaban los nuevos planes.

Dicho y hecho. La plataforma de contenidos bajo demanda ha empezado ya a enviar su correo informativo a todos sus suscriptores, notificándoles que su actual cuota de suscripción sufrirá un cambio a partir del mes que viene. Será el próximo miércoles 4 de septiembre cuando el nuevo plan se haga efectivo y los precios de los paquetes Estándar y Premium cambien.

De esta forma, el plan Estándar (que ofrece resolución HD y conexión simultánea y descarga para dos dispositivos) pasara de costar 10,99 euros a suponer un desembolso de 11,99 euros al mes. El plan Premium, por su parte, (con cuatro dispositivos simultáneos, resolución en HD y Ultra HD y descarga de vídeos en cuatro equipos) pasa de los 13,99 euros que cuesta actualmente a 15,99 euros mensuales. El plan Básico permanece invariable, con un coste de 7,99 euros al mes y la posibilidad de ver los contenidos y descargarlos en solo un equipo.

Precios Netflix

Netflix ya explicó hace tiempo la razón de esta subida. Según la compañía, con un aumento de los precios se pueden permitir seguir creando más y más contenidos originales de gran calidad, para ofrecer así a los usuarios un catálogo más variado. Es probable que la caída en sus ganancias también tenga algo que ver con esta historia. En el último trimestre, la empresa facturó 614,7 millones de dólares, lo que supone un 8,8% menos que el mismo periodo en el 2018, recogen en Blupper. Y es que el número de clientes solo alcanzó la mitad de lo que se había calculado, provocando así un desajuste que incluso influyó en su cotización en bolsa (donde cayó un 12%).

A falta de un volumen más grande y con proyectos tan ambiciosos sobre la mesa, a Netflix no le queda otra que subir los precios para compensar. Eso sí, será mejor que no estiren demasiado el chicle, porque la oferta de contenidos bajo demanda cada vez es mayor (y más agresiva) y Netflix podría terminar sufriendo una estampida si sus precios acaban resultando demasiado caros para el consumidor final.