Watchmen continĂşa avanzando con su particular historia y nos plantea un cuarto episodio con nuevos personajes, historias (o medio historias, mejor dicho) que desconocĂamos y con alguna que otra polĂ©mica incluida. Es el momento de que repasemos todo con calma. Adelante.
Aviso: este artĂculo contine spoilers sobre el cuarto episodio de la temporada 1 de Watchmen. LĂ©elo bajo tu responsabilidad.
Watchmen 1×04: If You Don’t Like My Story, Write Your Own
La serie creada por Damon Lindelof titula su cuarto capĂtulo con la expresiĂłn «si no te gusta mi historia, escribe la tuya» y en cierta manera se trata de una frase muy premonitoria de lo que se descubre en el episodio: historias, de nuevos personajes, de otros que ya conocemos, pero a fin de cuentas relatos importantes de las vidas de los protagonistas, que no dudamos que tendrán trascendencia en los prĂłximos cinco capĂtulos que quedan de la temporada.
Empezamos, cĂłmo no, con el plato fuerte: la apariciĂłn de Lady Trieu. Esta mujer de familia vietnamita se presenta en escena haciendo un terrible chantaje emocional a una familia que ya nos deja ver que de escrĂşpulos anda mas bien escasa. TambiĂ©n descubrirnos su enorme poder, econĂłmico y cientĂfico, siendo capaz de concebir artificialmente un bebĂ© a partir de una pareja infĂ©rtil, por no hablar del la poderosa compañĂa que parece tener montada en la que construye la prĂłxima «primera maravilla del nuevo mundo».

Lady Trieu es tremendamente misteriosa. Sabemos que su familia es de Vietnam, que tiene una hija (que, por cierto, duerme por las noches conectada a algo y tiene pesadillas que podrĂan ser recurrentes) y que admira enormemente a Adrian Veidt, alias Ozymandias, hasta el punto de tener una estatua suya en tu empresa/casa.
TambiĂ©n que es dueña del dron gigantesco que se llevĂł el coche de Angela Abar con su abuelo dentro, quien, sorpresa, no solo no necesita ya silla de ruedas; trama algo con Trieu que ocurrirá «dentro de tres dĂas».

TambiĂ©n este capĂtulo sirve para conocer un poco mejor la vida del Detective Wade Tillman a.k.a Looking Glass. El policĂa enmascarado vive en una especie de bĂşnker, completamente asilado del mundo y está convencido que el jefe Judd Crawford escondĂa de algo. Por ello no duda en guardar el traje de Ku Klux Klan de este y ayudar a Angela, de la que descubrimos que no es tan ingenia respecto a Crawford como pensábamos y tambiĂ©n se huele algo.
Y hablando de Angela, tambiĂ©n tenemos novedades. Para empezar comprobamos que ya se muestra más colaborativa con Laurie Brake (no le queda otra). Sabemos, además, que guarda sentimientos encontrados respecto a su abuelo, y que a su marido, Cal, lo conociĂł en Vietnam -quĂ© casualidad que Lady Trieu sea de allĂ, Âżverdad? Posdata: ehhh, no– en extrañas circunstancias.
Cal por cierto protagoniza una escena bastante llamativa casi al principio del capĂtulo que no deja de demostrar el sello tan personal de Damon Lindelof. Me refiero al momento en el que habla con sus hijas y les dice que el cielo no existe. Lindelof siempre ha tratado el tema de la muerte y la creencia divina en sus series (Lost, The Leftovers) y aquĂ vuelve a plantear un dilema que divide de manera casi visceral a la humanidad.

En cuanto al particular Adrian Veidt, ahora todo está más claro que nunca: nuestro Oxymandias lleva cuatro años encerrado en ese particular retiro y lo que está tramando es cĂłmo escapar de allĂ. Para ello utiliza, como sabes, clones del Sr. Phillips y la Sra. Cropckshanks con los que realiza experimentos de todo tipo. ÂżY de dĂłnde salen estos? Pues del fondo de un lago. En un momento dado vemos cĂłmo Veidt saca del agua unas especies de ánforas o cestas en las que se guardan fetos de bebĂ©s. Tras descartar algunos, elige a dos que deposita en una máquina en la que en pocos minutos son convertidos en adultos. El realismo de los fetos es sorprendente y puede llegar a resultar hasta incĂłmodo para algunas personas.
De hecho las escenas no han pasado desapercibidas en redes sociales, donde ha generado cierta polémica por el «mal rollo» que dan y la crudeza que pueden transmitir las imágenes, demasiado reales e incómodas para algunos. Cuestión de gustos… y estómagos.
Ver oferta en AmazonNuevas preguntas y observaciones que quedan en el aire:
- ¿Quién demonios es el hombre enmascarado que se embadurna de vaselina para colarse por una alcantarilla cuando Angela lo persigue?
- ¿Por qué Lady Trieu quiere comprar la casa de la humilde familia Clark?
- La pareja con la que Trieu trata al inicio del capĂtulo, como apuntamos, se llama de apellido Clark, tiene una granja y no puede tener hijos. Sin embargo, Trieu aparece con un bebĂ© para que lo adopten ya mientras en el exterior una especie de meteorito cae desde el cielo. ÂżA alguien más le ha sonado a guiño a Superman?
- ÂżFue Will, el abuelo de Angela, un vigilante?
Y para cerrar, el avance del prĂłximo capĂtulo. Entramos en el ecuador de la temporada y esto no hace más que complicarse: