Amazon adelanta a Walmart como la empresa con más ingresos del mundo

  • Amazon se sitúa por primera vez por delante de Walmart en ingresos anuales
  • La facturación de Amazon ronda los 717.000 millones de dólares, frente a los 713.000 millones de Walmart
  • El peso de los servicios, especialmente AWS y la nube, impulsa el salto de Amazon
  • El cambio de hábitos de consumo hacia el canal online y los servicios digitales redefine el liderazgo mundial

Amazon supera a Walmart en ingresos

Por primera vez desde su creación, Amazon ha logrado desbancar a Walmart como la compañía con mayor volumen de ingresos del planeta. El relevo en lo más alto del podio empresarial mundial certifica un cambio de época en el que el comercio electrónico, la nube y los servicios digitales pesan más que las grandes superficies tradicionales.

Amazon adelanta a Walmart en ingresos por primera vez

Según las cuentas más recientes, Amazon cerró su último ejercicio con unos ingresos cercanos a los 716.924-717.000 millones de dólares, algo más de 606.000 millones de euros al cambio aproximado. Esto supone un crecimiento en torno al 12,4% frente al año anterior, un ritmo claramente superior al de su principal rival.

Walmart, por su parte, comunicó que su facturación anual alcanzó los 713.163 millones de dólares, algo más de 603.000 millones de euros, con un avance de alrededor del 4,7%-5,1% dependiendo del periodo exacto de referencia. Es decir, la empresa de Bentonville sigue creciendo, pero a un compás mucho más moderado que el de Amazon.

La distancia entre ambas compañías puede parecer pequeña en términos absolutos, pero marca un cambio simbólico muy significativo en el liderazgo mundial. Durante más de trece años, Walmart había sido la referencia indiscutible por volumen de ventas, convirtiéndose en un termómetro en tiempo real del consumo de los hogares estadounidenses.

Este relevo también refleja un movimiento más profundo: el empuje del comercio online y los servicios tecnológicos frente al modelo clásico de hipermercado y tienda física, algo que en Europa y España también se percibe en el auge del comercio electrónico y las plataformas digitales, aunque con matices regulatorios y de competencia propios.

De librería online a conglomerado global de servicios

La compañía con sede en Seattle nació en 1994 como una modesta librería digital impulsada por Jeff Bezos. Tres décadas después, se ha transformado en un enorme ecosistema que abarca comercio electrónico, logística, servicios en la nube, publicidad digital, contenidos audiovisuales y suscripciones.

A lo largo de la última década, Amazon ha multiplicado por más de seis su cifra de negocio. Si se compara con 2006, año en el que la firma lanzó Amazon Web Services (AWS), la facturación total se ha disparado hasta unas 67 veces, un crecimiento difícil de encontrar en empresas tradicionales de distribución.

En el último ejercicio, del total de alrededor de 716.924 millones de dólares ingresados, las ventas de productos representaron unos 296.266 millones, mientras que los servicios aportaron unos 420.658 millones. Es decir, más de la mitad de los ingresos ya no proceden de vender artículos físicos, sino de actividades asociadas de mayor valor añadido.

Ese viraje estratégico se percibe también en Europa y España, donde el marketplace y la logística de Amazon conviven con servicios como Prime Video, publicidad digital y soluciones cloud. Para muchas pymes europeas, la plataforma se ha convertido tanto en escaparate como en infraestructura tecnológica, lo que refuerza la dependencia del ecosistema del grupo.

Dentro del negocio de productos, la empresa mantiene un peso notable del comercio electrónico y del rol de marketplace, en el que actúa como intermediario entre vendedores externos y consumidores finales. A ello se suman activos físicos como la cadena de supermercados Whole Foods en Estados Unidos, que completan un modelo híbrido entre lo digital y lo presencial.

AWS y la nube, el gran motor del sorpasso

Si hay una división que explica el salto definitivo de Amazon sobre Walmart es Amazon Web Services (AWS), el negocio de computación en la nube y servicios tecnológicos lanzado en 2006. En el último ejercicio, AWS registró ingresos de unos 128.725-129.000 millones de dólares, con un crecimiento cercano al 19,7% interanual.

Sin el aporte de AWS, los ingresos de Amazon se habrían situado alrededor de los 588.000 millones de dólares, de modo que el liderazgo global en facturación está estrechamente vinculado a este negocio de infraestructuras digitales y centros de datos, en el que Walmart no compite de forma directa.

La nube de Amazon se ha convertido en una pieza clave de la infraestructura digital mundial, impulsando desde plataformas de streaming y redes sociales hasta soluciones de inteligencia artificial utilizadas por empresas de todos los tamaños, también en Europa. La creciente demanda de capacidad de cálculo para IA y análisis de datos refuerza todavía más ese papel.

Además de AWS, el peso del negocio de publicidad digital y suscripciones se ha ido consolidando. La compañía obtiene ya más de 100.000 millones de dólares entre anuncios en su plataforma, servicios asociados al marketplace y cuotas vinculadas a Prime y a contenidos audiovisuales, un área que compite directamente con operadores europeos de medios y entretenimiento.

Este modelo basado en servicios de alto margen contrasta con el de Walmart, cuyo grueso de la facturación sigue apoyándose en las ventas en tiendas físicas y la distribución minorista tradicional, aunque el grupo de Bentonville está reforzando de forma acelerada su canal online.

Walmart resiste como referente del comercio físico

Aunque ha cedido la primera posición en ingresos, Walmart continúa siendo el minorista físico más grande del mundo, con más de 10.000 tiendas y centros comerciales repartidos a nivel global. Nueve de cada diez dólares que ingresa proceden aún de sus grandes superficies y de la venta directa al consumidor.

En los últimos trimestres, la cadena estadounidense ha acelerado su desarrollo del comercio electrónico y la integración entre tienda física y canal online, un terreno en el que incluso algunos analistas consideran que su avance es más sólido que las incursiones de Amazon en el comercio presencial, pese a la compra de Whole Foods.

Walmart es visto en Estados Unidos como un indicador muy sensible de la situación económica de las familias. El hecho de que sus cifras sigan creciendo muestra que los consumidores, incluidos los hogares de clase media y alta, siguen acudiendo a sus establecimientos en busca de precio y conveniencia, un comportamiento que guarda cierta similitud con la popularidad de las cadenas de descuento en España y el resto de Europa.

La empresa también ha dado pasos relevantes en Bolsa. Superó por primera vez el billón de dólares de capitalización recientemente, convirtiéndose en la primera compañía del sector minorista tradicional en alcanzar esa cota. Se suma así al pequeño grupo de grandes firmas no tecnológicas valoradas en al menos 1 billón de dólares, entre las que figuran Berkshire Hathaway, Saudí Aramco, Petrochina o la farmacéutica Eli Lilly.

Pese a que Amazon le ha adelantado en ingresos y presenta un perfil mucho más tecnológico, la posición de Walmart en el mercado estadounidense sigue siendo muy sólida. El nuevo consejero delegado, John Furner, ha insistido en que la empresa no solo está asumiendo el cambio en los hábitos de consumo, sino que aspira a liderar la transformación del comercio minorista.

Capitalización bursátil y grandes fortunas en juego

En el terreno bursátil, la trayectoria de Amazon también ha sido llamativa. La compañía se convirtió en 2018 en la segunda empresa estadounidense en alcanzar el billón de dólares de capitalización, solo por detrás de Apple. No fue hasta 2024 cuando su valor en Bolsa logró superar la barrera de los 2 billones de dólares.

A diferencia de otros gigantes tecnológicos, Amazon todavía no ha rebasado el umbral de los 3 billones, un nivel que sí han alcanzado otros actores del sector, mientras Nvidia se ha colocado como la empresa más valiosa del mundo, con una capitalización en torno a los 4,5 billones de dólares, muy por encima tanto de Amazon como de Walmart.

Este baile de cifras tiene un reflejo directo en las grandes fortunas. Según los cálculos de índices como el de Bloomberg o la lista en tiempo real de Forbes, Jeff Bezos figura entre las cinco personas más ricas del planeta, con un patrimonio estimado superior a los 219.000-228.000 millones de dólares, apoyado fundamentalmente en su participación en Amazon.

En el caso de Walmart, los herederos de Sam Walton ocupan posiciones destacadas entre las mayores fortunas del mundo, con una riqueza conjunta cercana a los 145.000 millones de dólares. Aunque ya no dirigen directamente la operativa diaria, su influencia en la compañía y en el sector minorista sigue siendo muy relevante.

Ni el liderazgo de Amazon en ingresos ni el volumen de negocio de Walmart garantizan, por sí solos, un mayor atractivo para el inversor. Ser la empresa con más facturación implica una enorme escala y un mayor escrutinio político y regulatorio, pero no necesariamente la mejor rentabilidad en Bolsa, algo que el mercado europeo sigue de cerca a la hora de analizar la expansión de estos gigantes en la región.

Cambio estructural en el consumo y efectos en España y Europa

El sorpasso de Amazon sobre Walmart es la consecuencia directa de un cambio profundo en los hábitos de consumo a nivel global. En Estados Unidos, la desaparición de tiendas en los centros urbanos y el auge de los centros logísticos y las entregas a domicilio son una imagen cada vez más habitual, con recepciones llenas de paquetes y más transportistas en la calle.

En Europa, y en España en particular, la evolución ha sido algo más gradual, pero el patrón es similar: crece el peso del comercio online, la logística de última milla y los servicios digitales vinculados al consumo. Amazon se ha convertido en un actor central en ese proceso, tanto como marketplace como proveedor de infraestructura tecnológica para empresas y administraciones.

El liderazgo mundial en ingresos refuerza la posición negociadora de Amazon frente a proveedores y socios europeos, al tiempo que intensifica el debate sobre regulación, competencia y fiscalidad en la Unión Europea. Bruselas y varios gobiernos, incluido el español, observan con atención el impacto de estos gigantes en el tejido comercial local y en la protección de datos.

Para los consumidores europeos, este cambio se traduce en más oferta, entregas más rápidas y servicios integrados (compras, contenidos audiovisuales, música, almacenamiento en la nube, etc.), pero también en un posible aumento de la dependencia de unas pocas plataformas globales. En paralelo, cadenas españolas y europeas de distribución tratan de reforzar su propio canal online y de mejorar su logística para no quedarse atrás.

La competencia entre modelos —plataformas tecnológicas frente a distribución física tradicional— marca una nueva etapa en la que las fronteras entre comercio, tecnología y servicios se difuminan. El hecho de que AWS, un negocio ajeno al retail clásico, haya sido decisivo para que Amazon supere a Walmart en ingresos ilustra hasta qué punto el sector se ha transformado.

El salto de Amazon al primer puesto por ingresos confirma un giro de fondo en la economía mundial: la escala ya no se mide solo en metros cuadrados de tienda, sino en capacidad tecnológica, datos y servicios digitales. Mientras Walmart consolida su papel como referente del comercio físico y acelera su digitalización, Amazon se afianza como conglomerado global cuyo corazón late en la nube, con implicaciones directas para consumidores, empresas y reguladores en Europa y en España.

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