Anthropic planea una salida a Bolsa histórica con la vista puesta en 2026

  • Anthropic trabaja con Wilson Sonsini y grandes bancos para preparar una OPV que podría llegar en 2026.
  • La compañía negocia una ronda privada que la situaría por encima de los 300.000 millones de dólares de valoración.
  • Microsoft, Nvidia, Amazon y Google figuran entre los grandes socios e inversores estratégicos de la firma.
  • La eventual OPV de Anthropic mediría el apetito del mercado por las empresas de IA en pérdidas en plena posible burbuja del sector.

Anthropic salida a Bolsa

Anthropic, la firma de inteligencia artificial que ha ganado notoriedad por el desarrollo del chatbot Claude, se ha colocado en el centro del debate bursátil mundial al preparar una posible salida a Bolsa de dimensiones históricas. La compañía, fundada por exempleados de OpenAI y convertida en uno de los grandes referentes del sector, está moviendo ficha para dar el salto a los mercados públicos en los próximos años.

Los planes aún no son definitivos, pero los pasos dados hasta ahora apuntan a un debut en el parqué que podría producirse en torno a 2026. De materializarse con las cifras que se manejan, la operación se situaría entre las mayores OPV tecnológicas de la historia y serviría para medir el apetito de los inversores por las empresas de IA en plena discusión sobre una posible burbuja en este ámbito.

Preparativos legales y contactos con la banca de inversión

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Para avanzar en este proceso, Anthropic ha elegido al despacho estadounidense Wilson Sonsini Goodrich & Rosati, uno de los bufetes más veteranos en salidas a Bolsa tecnológicas. Este equipo legal ya colaboraba con la compañía desde 2022 en operaciones corporativas relevantes, incluida la gran inversión de Amazon, y en el pasado ha asesorado estrenos bursátiles tan conocidos como los de Google, LinkedIn o Lyft.

Además del frente jurídico, la empresa ha iniciado conversaciones preliminares con algunos de los principales bancos de inversión. Las reuniones, descritas por distintas fuentes como informales y en una fase todavía temprana, buscan explorar las condiciones de una eventual Oferta Pública de Venta (OPV) y sondear qué entidades podrían convertirse en futuras aseguradoras de la operación.

Estas gestiones no implican una decisión cerrada, pero sí muestran que Anthropic trabaja internamente como si estuviera preparando una cotización en Bolsa. En paralelo, la compañía ha reforzado su estructura incorporando a perfiles con experiencia directa en procesos similares, como el exdirectivo de Airbnb Krishna Rao, que desempeñó un papel clave en la OPV de la plataforma de alojamientos en 2020 y ahora ejerce como director financiero de Anthropic.

Desde la empresa se insiste en que no hay calendario firme. Un portavoz ha explicado en varias ocasiones que es habitual que compañías de este tamaño y nivel de ingresos funcionen prácticamente como si ya cotizaran en un mercado regulado, manteniendo estándares de transparencia y gobierno corporativo propios de una cotizada, aunque sin haber tomado aún una decisión definitiva sobre si darán el paso ni cuándo.

Valoraciones récord y ronda privada en marcha

En paralelo a los preparativos bursátiles, Anthropic está negociando una nueva ronda de financiación privada de gran tamaño. Las distintas informaciones coinciden en que esta captación de capital podría situar la valoración de la empresa por encima de los 300.000 millones de dólares, e incluso acercarse a un rango de entre 300.000 y 350.000 millones (unos 258.000 a 301.000 millones de euros).

Estas cifras suponen un salto considerable respecto a valoraciones anteriores. A comienzos de septiembre, la compañía cerró una ronda Serie F por 13.000 millones de dólares, en la que se la valoró en unos 183.000 millones. Aquella operación estuvo liderada por ICONIQ y contó con la participación de una larga lista de grandes nombres del capital institucional: Fidelity, Lightspeed, Altimeter, Baillie Gifford, fondos de BlackRock y Blackstone, Coatue, D1 Capital, General Atlantic, General Catalyst, GIC, Goldman Sachs, Insight Partners, Jane Street, el fondo de pensiones de los docentes de Ontario, la Autoridad de Inversiones de Catar (QIA), TPG, T. Rowe Price, WCM y XN, entre otros.

A esa base de inversores se han sumado compromisos recientes de socios estratégicos del sector tecnológico. Microsoft y Nvidia anunciaron hace pocas semanas un compromiso conjunto de inversión de hasta 15.000 millones de dólares en Anthropic. Según las cifras adelantadas por la prensa económica, Nvidia aportaría aproximadamente 10.000 millones y Microsoft alrededor de 5.000 millones, aunque la estructura definitiva de la operación se integraría dentro de la citada ronda privada.

En algunas estimaciones, esta entrada de capital adicional situó la valoración potencial de Anthropic cerca de los 350.000 millones de dólares, reforzando su posición como uno de los actores más valiosos del ecosistema global de IA generativa y acelerando las expectativas en torno a una futura OPV de dimensiones históricas.

En este contexto, la eventual salida a Bolsa serviría también como mecanismo más eficiente para captar capital a gran escala y dotar a Anthropic de una moneda de cambio en forma de acciones cotizadas, algo clave si la empresa decide abordar adquisiciones de cierto tamaño o alianzas corporativas de largo recorrido, incluidas posibles operaciones en Europa o España en el ámbito empresarial.

Un modelo de negocio en plena expansión

Más allá de los titulares sobre valoraciones, Anthropic está mostrando un ritmo de crecimiento relevante en su actividad. Dirigida por su cofundador y consejero delegado Dario Amodei, la compañía estima que puede más que duplicar o casi triplicar su tasa de ingresos anualizada en el corto plazo, hasta alcanzar alrededor de 26.000 millones de dólares el próximo año.

Este avance se apoya especialmente en su penetración en el mercado corporativo. Anthropic asegura contar ya con más de 300.000 clientes empresariales, que utilizan Claude y otras herramientas de la casa para automatizar tareas, desarrollar asistentes conversacionales, reforzar sistemas internos y mejorar procesos de análisis de datos. Para muchas compañías europeas, incluidas firmas españolas, estas soluciones de IA generativa se han convertido en una pieza más de sus estrategias de digitalización.

El crecimiento se produce además en un entorno de fuerte competencia, donde empresas como OpenAI, respaldada por Microsoft, o las soluciones Gemini de Alphabet, compiten por liderar la nueva ola de inteligencia artificial. En este escenario, la posible salida a Bolsa de Anthropic se interpreta también como una manera de consolidar su posición frente a rivales directos y apuntalar su marca entre los grandes clientes empresariales y los mercados financieros.

La propia estructura de acuerdos con gigantes tecnológicos refleja esa ambición. Anthropic cuenta con el respaldo de Amazon y Google como socios estratégicos, además del citado apoyo financiero de Microsoft y Nvidia. Este entramado de alianzas garantiza tanto acceso a potencia de cálculo en la nube como a chips especializados en IA, un factor crítico en un sector donde el coste de los recursos de cómputo se ha disparado y puede condicionar el ritmo de innovación.

Comparación con OpenAI y el contexto de posible burbuja

El movimiento de Anthropic se produce al mismo tiempo que su principal rival, OpenAI alcanzó los 500.000 millones de dólares, también estudia una eventual OPV. La firma creadora de ChatGPT fue valorada recientemente en torno a 500.000 millones de dólares tras varias operaciones de compraventa de acciones de empleados y rondas de financiación, lo que la situó durante un tiempo como la startup más valiosa del mundo por delante de compañías como SpaceX o ByteDance, matriz de TikTok.

OpenAI ha iniciado una amplia reestructuración interna para mejorar la eficiencia de ChatGPT y mantener el pulso frente a sus competidores. Al mismo tiempo, mantiene acuerdos de gran envergadura con proveedores de hardware y servicios como Nvidia, AMD y Broadcom. Pese a que algunos informes apuntaban a una preparación avanzada para la OPV, su directora financiera, Sarah Friar, ha señalado que una salida a Bolsa no figura entre las prioridades inmediatas.

Tanto el caso de OpenAI como el de Anthropic se enmarcan en una discusión más amplia sobre si el sector de la inteligencia artificial está viviendo una sobrevaloración que recuerde a anteriores burbujas tecnológicas. Los analistas señalan que muchas de estas compañías todavía registran pérdidas significativas, a pesar de las fuertes expectativas de crecimiento, y advierten de la posibilidad de correcciones si las cifras de ingresos o de adopción empresarial no cumplen las previsiones.

En los mercados ya se han visto algunos episodios de castigo a grandes grupos vinculados a la IA o a la nube, como Oracle o SoftBank, cuando sus resultados o previsiones no han encajado con lo que esperaba el mercado. Una eventual OPV de Anthropic, con un tamaño comparable o incluso superior a los mayores estrenos bursátiles históricos, pondría a prueba hasta qué punto sigue intacta la confianza de los inversores en este nuevo ciclo tecnológico.

Una OPV que podría marcar un antes y un después

Si Anthropic saliera a Bolsa con valoraciones cercanas a las que se están manejando, la operación se situaría entre las mayores ofertas públicas de venta jamás registradas. De hecho, los analistas ya comparan de forma recurrente este posible estreno con el de grandes hitos históricos como Saudi Aramco, que captó 25.600 millones de dólares en 2019; Alibaba, con 21.700 millones en 2014; SoftBank en 2018; NTT Docomo; Visa; AIA; o Facebook (actual Meta) y la eléctrica italiana Enel, todas ellas con cifras de captación de capital por encima de los 16.000 millones de dólares.

Para el ecosistema financiero europeo y español, una OPV de esta envergadura tendría un efecto de referencia. Aunque la salida de Anthropic se produciría previsiblemente en un mercado estadounidense, el impacto sobre los flujos globales de inversión en tecnología se dejaría notar también al otro lado del Atlántico. Gestoras, fondos soberanos y grandes inversores institucionales con fuerte presencia en Europa —incluidos algunos de los ya presentes en el capital de Anthropic— podrían aumentar su exposición a la IA generativa, lo que a su vez daría más visibilidad a proyectos europeos emergentes.

Al mismo tiempo, la operación serviría para reforzar el debate regulatorio en la Unión Europea sobre la supervisión de los modelos de IA de propósito general. Una compañía de este tamaño, con productos ampliamente utilizados en empresas europeas, se vería sujeta a un escrutinio más intenso por parte de los reguladores comunitarios en aspectos como la transparencia algorítmica, el tratamiento de datos o los posibles sesgos de sus sistemas.

En el plano corporativo, la disponibilidad de acciones cotizadas facilitaría a Anthropic la opción de cerrar alianzas estratégicas en distintos mercados, incluida la adquisición de startups especializadas en sectores clave para Europa, como la industria manufacturera, la energía o los servicios financieros. De ese modo, la eventual OPV no solo tendría una lectura financiera, sino también geoestratégica, al influir en el mapa global de proveedores de IA que operan en el continente.

La combinación de una valoración potencialmente histórica, el respaldo de gigantes como Microsoft, Nvidia, Amazon y Google, y la rápida expansión de su base de clientes corporativos sitúa a Anthropic en una posición singular: la empresa se ha convertido en uno de los termómetros más claros para medir hasta dónde llega el entusiasmo —y los límites— del mercado por la inteligencia artificial generativa. Lo que ocurra con su salida a Bolsa, si finalmente se confirma y en qué condiciones, será un indicador clave para inversores, reguladores y compañías europeas que están apostando fuerte por esta tecnología.


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