El mayor espectáculo de drones de España ilumina el cielo de Bilbao

  • Cerca de 1.500 drones realizaron una coreografía aérea histórica sobre la ría de Bilbao.
  • El evento celebró los 125 años de Iberdrola con energía 100% renovable y tecnología 3D.
  • La jornada incluyó conciertos gratuitos de artistas como Juanes, Rigoberta Bandini y Antonio Orozco.
  • Se desplegó un dispositivo especial de seguridad y transporte para acoger a miles de asistentes.

Drones iluminando el cielo nocturno

Para celebrar una cifra tan redonda como un siglo y cuarto de historia, la ciudad de Bilbao se ha vestido de gala con una propuesta visual que ha dejado a todo el mundo con la boca abierta. El cielo nocturno se convirtió en un lienzo tecnológico donde más de mil quinientas aeronaves no tripuladas se sincronizaron para ofrecer un despliegue de luces y formas que difícilmente se olvidará en la capital vizcaína.

La cita no fue una cualquiera, ya que se trataba de poner el broche de oro al 125 aniversario de Iberdrola, una empresa con raíces muy profundas en la zona. Desde las inmediaciones de la ría y los puntos más altos de la ciudad, los vecinos pudieron contemplar cómo la tecnología punta se ponía al servicio del arte para narrar una trayectoria empresarial y social mediante figuras que flotaban sobre la emblemática torre de la compañía.

Una coreografía de luces y energía renovable

Formaciones luminosas con drones

El despliegue técnico fue sencillamente colosal, utilizando un enjambre de 1.500 drones que dibujaron siluetas tanto en dos como en tres dimensiones. Durante unos veinte minutos de auténtico infarto, los asistentes vieron desfilar sobre sus cabezas desde el año de fundación, aquel lejano 1901, hasta representaciones modernas de parques eólicos y coches eléctricos. Fue un repaso visual muy potente que, además, tuvo el detalle de realizarse utilizando exclusivamente fuentes de energía cien por cien renovables, manteniendo la coherencia con el mensaje de sostenibilidad que se quería transmitir.

Los momentos más emotivos llegaron cuando los drones formaron el mapamundi y la silueta de los edificios más icónicos de Bilbao. Hubo un silencio casi místico mientras los dispositivos trazaban los flujos del agua y centrales hidroeléctricas, recordando los orígenes de la empresa antes de fundirse en un aplauso cerrado cuando apareció el mensaje conmemorativo de los 125 años luz. La precisión de las máquinas fue tal que incluso se pudieron ver los logotipos corporativos con sus colores originales flotando con una nitidez que parecía sacada de una película de ciencia ficción.

Música y logística para una jornada multitudinaria

Enjambre de drones en formación aérea

Pero la noche no solo fue cosa de luces en el cielo, ya que la fiesta empezó mucho antes en el parque de Doña Casilda. Desde media tarde, artistas de la talla de Juanes, Rigoberta Bandini y Antonio Orozco se encargaron de caldear el ambiente con conciertos gratuitos que atrajeron a miles de personas. Para que nadie se perdiera ni un detalle de las actuaciones, la organización instaló siete pantallas gigantes en puntos estratégicos, permitiendo que el ambiente festivo se extendiera por todo el recinto sin aglomeraciones excesivas.

Manejar a tanta gente requiere un plan de movilidad a la altura, y por eso se habilitaron servicios especiales y se cortaron varias calles al tráfico rodado. Hubo recomendaciones constantes para utilizar el transporte público y acudir con tiempo, ya que puntos como el monte Artxanda o la avenida de las Universidades se llenaron rápidamente de curiosos que buscaban la mejor perspectiva. Además, se instalaron áreas de asistencia, puntos violeta y zonas adaptadas para que cualquier persona, sin importar su movilidad, pudiera disfrutar de este hito tecnológico con total seguridad y comodidad.

Este evento ha marcado un antes y un después en la organización de actos al aire libre en nuestro país, demostrando que la combinación de música en directo y tecnología de vanguardia tiene un tirón impresionante. La estampa de los drones sobre la ría, mezclada con la banda sonora diseñada para la ocasión, ha servido no solo para celebrar una efeméride, sino para situar a la ciudad como un referente en eventos de gran escala y alta complejidad técnica. Tras el apagado de luces y el restablecimiento del tráfico, queda el recuerdo de una noche donde el futuro y la historia se dieron la mano bajo las estrellas.


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