El mundo del espectĂ¡culo se ha quedado helado tras conocerse la noticia del fallecimiento del veterano actor Paul Avery y su esposa Sheila en circunstancias realmente dramĂ¡ticas. La pareja, que llevaba dĂ©cadas compartiendo su vida, no pudo escapar de un virulento incendio que devorĂ³ su residencia habitual en la localidad de Blairstown, situada en el estado de Nueva Jersey, durante la madrugada del pasado martes 16 de junio.
Aunque los servicios de emergencia actuaron con la mayor celeridad posible tras recibir el aviso, el desenlace ha sido el mĂ¡s amargo para la familia y los seguidores del intĂ©rprete. Los agentes de la policĂa estatal y los bomberos locales se toparon con una escena dantesca al llegar a la calle Mohican Road, donde las llamas ya se habĂan adueñado por completo de la estructura de la casa, complicando enormemente las labores de rescate iniciales.
Detalles del siniestro en Blairstown

SegĂºn los informes proporcionados por las autoridades y medios locales como el Ridge View Echo, las alarmas saltaron pasadas las doce y media de la noche. Al entrar en la vivienda, los equipos de salvamento lograron localizar al matrimonio inconsciente y en estado crĂtico debido a la inhalaciĂ³n de humo y las quemaduras. A pesar de que se les practicaron maniobras de reanimaciĂ³n cardiopulmonar allĂ mismo y fueron evacuados de urgencia, ambos perdieron la vida poco despuĂ©s de llegar al centro hospitalario.
La investigaciĂ³n sobre quĂ© pudo originar semejante desastre sigue su curso, ya que por el momento no se han determinado las causas exactas que iniciaron el fuego en la planta baja. La comunidad de vecinos se encuentra consternada, ya que el matrimonio era muy querido en la zona por su cercanĂa y por la intensa actividad que Avery mantenĂa en la vida pĂºblica del municipio incluso tras alejarse de los focos de la televisiĂ³n.
Sus tres hijos estĂ¡n pasando por un momento durĂsimo, y ha sido una de ellas, Kyle Avery, la encargada de confirmar la triste noticia a travĂ©s de las redes sociales. En un mensaje cargado de emociĂ³n, destacĂ³ que sus padres se querĂan muchĂsimo y que el vacĂo que dejan es incalculable, aprovechando tambiĂ©n para agradecer el enorme esfuerzo de los bomberos que intentaron salvarles la vida en mitad de aquel infierno de llamas.
Una trayectoria mĂtica entre Superman y la televisiĂ³n
Paul Avery, que contaba con 81 años en el momento del accidente, siempre serĂ¡ recordado por los aficionados al cine por su pequeña pero icĂ³nica apariciĂ³n en la pelĂcula Superman de 1978, dirigida por Richard Donner. En aquella cinta, que marcĂ³ un antes y un despuĂ©s en el gĂ©nero de superhĂ©roes, el intĂ©rprete se puso en la piel de un cĂ¡mara de televisiĂ³n, compartiendo universo con el inolvidable Christopher Reeve.
Sin embargo, su mayor reconocimiento popular le llegĂ³ a travĂ©s de la pequeña pantalla gracias a la longeva serie Todos mis hijos (All My Children). Durante mĂ¡s de una dĂ©cada en los años 80, Avery interpretĂ³ a Hughie, el carismĂ¡tico camarero del bar Foxy’s, un personaje que se ganĂ³ el afecto de la audiencia estadounidense en una producciĂ³n que superĂ³ los 10.000 episodios a lo largo de su historia.
AdemĂ¡s de estos hitos, su rostro apareciĂ³ en otras producciones de culto que tambiĂ©n llegaron a nuestras pantallas en Europa, como las comedias Apartamento para tres o la surrealista Enredo. Tampoco podemos olvidar sus incursiones en el gĂ©nero de misterio con Historias del mĂ¡s allĂ¡, demostrando que era un actor secundario de esos que, con solo unos minutos en escena, conseguĂan dotar de autenticidad a cualquier guion que se le pusiera por delante.
Un hombre de mil facetas y gran corazĂ³n
Lo que mucha gente desconocĂa es que Paul Avery tuvo una vida fuera de los platĂ³s que bien podrĂa haber servido para una pelĂcula de aventuras. Fue un orgulloso veterano de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, habiendo servido en la guerra de Vietnam, y sentĂa una autĂ©ntica pasiĂ³n por el aire, siendo piloto y paracaidista experto durante gran parte de su juventud.
Tras decidir que su etapa en Hollywood habĂa llegado a su fin, el actor no se quedĂ³ de brazos cruzados y dio el salto al mundo de la comunicaciĂ³n. TrabajĂ³ para cabeceras de prestigio como el New York Times antes de lanzarse a la aventura de fundar su propio medio, el Ridge View Echo, donde ejerciĂ³ como editor ejecutivo. Esta faceta periodĂstica le permitiĂ³ mantenerse conectado con la realidad de su comunidad y ayudar a sus vecinos a travĂ©s de la informaciĂ³n de proximidad.
En los Ăºltimos años, su vida dio un giro hacia la entrega absoluta por su familia. Desde 2018, Paul se habĂa convertido en el cuidador a tiempo completo de su esposa Sheila despuĂ©s de que ella sufriera un grave derrame cerebral. Sus allegados coinciden en que esa devociĂ³n era el reflejo de un matrimonio sĂ³lido de mĂ¡s de 40 años que, lamentablemente, ha encontrado un final conjunto en este terrible accidente domĂ©stico.
El vacĂo que deja en la comunidad

La pĂ©rdida de esta pareja no solo afecta al mundo del cine, sino que ha dejado un hueco muy difĂcil de llenar en los pueblos de los alrededores de Blairstown. Amigos cercanos y antiguos compañeros de trabajo, como Joe Phalon, han descrito a Avery como el hombre mĂ¡s interesante del mundo, recordando su increĂble capacidad para reinventarse constantemente, ya fuera saltando de un aviĂ³n, actuando en una superproducciĂ³n o escribiendo una editorial para su periĂ³dico local.
Las muestras de cariño no han dejado de sucederse desde que saltĂ³ la noticia, con cientos de mensajes de apoyo hacia sus hijos y nietos. Se espera que en los prĂ³ximos dĂas se den a conocer los detalles sobre el funeral, mientras las autoridades terminan de recabar pruebas en el lugar donde se encontraba el domicilio familiar para cerrar definitivamente el expediente de este suceso que ha conmocionado a medio paĂs.

El adiĂ³s de Paul Avery y su mujer marca el cierre de una etapa para quienes crecieron viendo sus actuaciones o leyendo sus crĂ³nicas. Su legado queda repartido entre las escenas mĂticas de la televisiĂ³n de los 80, su servicio militar y el diario que fundĂ³ con tanto esfuerzo, pero sobre todo en el recuerdo de una vida intensa marcada por el amor y la polivalencia profesional que pocos logran alcanzar con tanto Ă©xito.

