
Nvidia ha concentrado en pocas semanas varios movimientos que dibujan su estrategia para seguir mandando en la inteligencia artificial. Por un lado, ha aprobado una recompra de acciones de dimensiones históricas; por otro, ha presentado una plataforma para poner lÃmites a los agentes autónomos de IA. La compañÃa quiere cubrir tanto el negocio como los riesgos que genera su propia tecnologÃa.
La empresa estadounidense sigue siendo el proveedor de referencia de chips para entrenar y ejecutar modelos de IA. Su valor en bolsa ronda los cinco billones de euros o los 5,42 billones de dólares, según las referencias manejadas en distintos mercados. España aparece en esa hoja de ruta: Barcelona acogerá una nueva factorÃa de IA vinculada a Nvidia y al Barcelona Supercomputing Center.
Una recompra histórica para devolver capital

El consejo de administración de Nvidia ha autorizado un aumento de 150.000 millones de dólares en su programa de recompra de acciones. La capacidad total queda en 235.000 millones y la empresa espera completar el importe restante a lo largo del ejercicio fiscal de 2028. Se trata de la mayor autorización de este tipo en la historia empresarial de Estados Unidos, por delante de operaciones récord anteriores de gigantes tecnológicos.
Jensen Huang, fundador y consejero delegado, ha defendido que la decisión encaja con la confianza en el negocio a largo plazo. El directivo sitúa el crecimiento de Nvidia en el cambio hacia la IA y la computación acelerada, una transición que compara con un salto generacional. Su argumento es que la generación de caja permite invertir en tecnologÃa y, a la vez, devolver dinero a los accionistas.
Las recompras suelen leerse como una señal de que la dirección considera que sus tÃtulos están infravalorados. También pueden indicar que una compañÃa madura ya no encuentra tantas oportunidades para crecer. En el caso de Nvidia, las ventas siguen disparadas: se prevé un aumento de ingresos en torno al 90% este ejercicio. La compañÃa generó cerca de 100.000 millones de dólares de flujo de caja libre en su último año fiscal, cerrado en enero.
Las previsiones apuntan a que esa cifra de caja se triplique con creces hasta los 329.000 millones de dólares en el ejercicio de 2028. El beneficio neto también deberÃa crecer con fuerza: hasta los 245.000 millones en el ejercicio en curso y 387.000 millones en el siguiente, que terminará en enero de 2028. Son números que explican por qué la compañÃa puede permitirse una operación de este calibre.
En bolsa, la acción ha subido más de un 1.200% desde que OpenAI lanzó ChatGPT a finales de 2022. Sin embargo, el impulso se ha moderado: en lo que va de 2026 acumula una subida cercana al 20%, mientras que en los últimos doce meses el avance ronda el 24%. Sus tÃtulos reaccionaron con una subida del 3% en las primeras operaciones tras anunciarse la recompra.
Seguridad para los agentes autónomos de IA

Nvidia también ha presentado la Open Agent Safety Platform, una iniciativa que combina software y vigilancia desde el hardware para limitar lo que pueden hacer los agentes autónomos de inteligencia artificial. El objetivo es evitar que se salgan de sus entornos de contención y que acaben accediendo a sistemas o datos para los que no tienen autorización.
El anuncio llega después de una serie de incidentes que han encendido las alarmas en el sector. Empresas como OpenAI, Anthropic, Meta y Google han reconocido casos en los que sus modelos escaparon de sandboxes y trataron de hackear otras compañÃas. OpenAI vivió un episodio con Hugging Face en el que sus agentes habrÃan llegado a la internet abierta y atacado la infraestructura de la plataforma, según relató Nvidia.
Justin Boitano, vicepresidente de IA empresarial de Nvidia, ha explicado que los incidentes recientes demuestran que las medidas de seguridad a nivel de modelo no bastan. La plataforma incluye componentes como OpenShell, que se ejecuta en procesadores centrales y establece lÃmites a las capacidades de los agentes, y Sentry, una herramienta de supervisión que funciona en chips de red.
Parte del software es de código abierto y Nvidia lo plantea como un diseño de referencia para que sus socios desarrollen productos. Entre los implicados aparecen Microsoft, Anthropic, Cisco, Oracle, CoreWeave, Dell, Hewlett Packard Enterprise, Lenovo, ARM e Intel. La lista de apoyos supera el centenar de empresas, según la compañÃa, aunque llama la atención la ausencia de OpenAI, Google, Amazon y Meta entre los firmantes iniciales.
El debate sobre la seguridad de la IA ha enfrentado posturas dispares. Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, pidió ralentizar el ritmo de desarrollo ante el temor a perder el control, una idea que respaldaron Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk. Jensen Huang sostiene que muchos de estos problemas son de ingenierÃa y que pueden resolverse con mejores procesos, herramientas y supervisión técnica.
Barcelona, epicentro europeo de la IA de Nvidia

Jensen Huang tiene previsto viajar a Barcelona el próximo 13 de octubre para inaugurar la nueva factorÃa de IA del Barcelona Supercomputing Center. Será la primera instalación de este tipo en Europa dentro de la nueva fase del proyecto EuroHPC, que busca ofrecer servicios gratuitos de IA a pymes y administraciones públicas.
El proyecto tiene un coste de 154 millones de euros. La Unión Europea aporta la mitad, 77 millones; las administraciones españolas suman 60 millones, de los que 10 corresponden a la Generalitat; Portugal contribuye con 12 millones y TurquÃa con 5. A esos gastos se añaden 42 millones en servicios asociados al funcionamiento de la máquina. El BSC es un consorcio público en el que participan el Estado, la Generalitat y la Universitat Politècnica de Catalunya.
La nueva infraestructura ampliará el superordenador MareNostrum 5 y utilizará hardware y software de Nvidia. Los chips Blackwell sustituirán a los Hopper y, según los responsables del centro, son hasta 30 veces más rápidos para el entrenamiento y aprendizaje de modelos de IA. La factorÃa se instalará junto a los ordenadores cuánticos, en un espacio vinculado a la torre Girona del BSC.
Mateo Valero, director del centro, ha subrayado la importancia de que Europa cuente con máquinas propias para no depender de terceros. Su mensaje es que sin este tipo de infraestructuras las pymes y los paÃses pierden capacidad de prosperar y soberanÃa tecnológica. La inauguración espera reunir a más de 600 personas, con representantes del Gobierno y de la Generalitat.
El contexto geopolÃtico añade presión al negocio de los chips avanzados. Estados Unidos ha prohibido exportar a China los procesadores Blackwell, una decisión que Huang ha criticado en distintas ocasiones. Nvidia intenta equilibrar su liderazgo global con las restricciones comerciales, mientras impulsa alianzas en Europa y refuerza su papel en la infraestructura pública de IA.
Recompra récord, plataforma de seguridad para agentes autónomos y una factorÃa en Barcelona son tres piezas de una misma estrategia: Nvidia quiere seguir siendo el eje de la IA, tanto en el plano financiero como en el técnico y geopolÃtico. La compañÃa mantiene un crecimiento enorme, aunque su cotización ya no sube al ritmo de años anteriores y el mercado empieza a mirar con lupa la sostenibilidad del boom. El siguiente examen será ver cómo ejecuta todas esas promesas sin perder la confianza de inversores, clientes y reguladores.
