
Samsung ha vuelto a agitar el mercado de los plegables con el Galaxy Z Fold8. El terminal se presentó durante el Galaxy Unpacked de julio y lo hizo acompañado por dos hermanos: el Galaxy Z Fold8 Ultra y el Galaxy Z Flip8. La compañía coreana mantiene así su apuesta por los móviles flexibles, pero cambia las reglas en el modelo estándar. Ya no hablamos de un plegable tipo libro al uso, sino de un dispositivo con un enfoque distinto, pensado para llevarlo encima sin que pese como un ladrillo.
La clave está en su formato tipo pasaporte. Es más corto y más ancho que las generaciones anteriores, de manera que plegado se maneja con una sola mano y desplegado recuerda a una tableta pequeña. La pantalla exterior sube hasta las 5,5 pulgadas y la interior se queda en 7,6 pulgadas con una relación de aspecto 4:3. Ese cambio busca que ver vídeos, leer documentos o navegar resulte más cómodo, aunque no elimina del todo las franjas negras en algunos contenidos panorámicos.
Un plegable más ligero y con titanio flexible

Uno de los datos que más se repite en los análisis es su peso: 201 gramos. Para ponerlo en contexto, el Galaxy Z Fold5 pesaba 253 gramos, el Fold6 239 y el Fold7 215. El nuevo modelo recorta otros 14 gramos respecto a su predecesor directo y se coloca por debajo de muchos móviles convencionales. Samsung lo define como el Galaxy Z Fold más ligero hasta la fecha, y la cifra tiene mérito si tenemos en cuenta que hablamos de un aparato que se convierte en una pantalla de 7,6 pulgadas.
Las medidas también acompañan. Plegado se queda en 9,7 milímetros de grosor y desplegado baja hasta los 4,5 milímetros. El conjunto mide 123,9 milímetros de alto por 81,9 de ancho, unas dimensiones que recuerdan a la ergonomía de un pasaporte. Esa forma permite meterlo en el bolsillo del pantalón con mucha más facilidad que un plegable tipo libro tradicional, aunque también obliga a acostumbrarse a una sujeción más ancha.
Para conseguir ese adelgazamiento, Samsung ha tirado de Flex Titanium, una solución de titanio flexible que combina una película de aleación y placas de soporte. La idea es reducir el protagonismo de la bisagra, mejorar la resistencia y mantener la finura sin sacrificar la pantalla. Es un material que la marca ya ha presentado como uno de los pilares de esta generación y que también aparece en el Fold8 Ultra y en el Flip8.
Pantallas, potencia y autonomía

La pantalla interior es uno de los puntos fuertes. Hablamos de un panel AMOLED de 7,6 pulgadas con frecuencia adaptativa de 1 a 120 Hz, brillo de hasta 3.000 nits y tratamiento antirreflejos. La exterior, de 5,5 pulgadas, comparte esas mismas virtudes y sirve para responder mensajes sin necesidad de abrir el teléfono. El resultado es una experiencia multimedia bastante completa, aunque las franjas negras siguen apareciendo en algunos vídeos horizontales.
En el apartado de rendimiento, el Fold8 monta el Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy. Se trata del mismo chip que utiliza el Fold8 Ultra y viene acompañado de 12 o 16 GB de RAM, además de almacenamiento de 256 GB, 512 GB o 1 TB. Con esa combinación, el teléfono puede con tareas de edición, videojuegos exigentes y funciones de inteligencia artificial sin problemas.
La batería también ha dado un paso adelante. El Fold8 incorpora una celda de 4.800 mAh que, según Samsung, permite superar las 26 horas de reproducción de vídeo. En el día a día, las pruebas apuntan a que se puede llegar a la noche con margen, algo que no siempre ocurría en plegables anteriores. El sistema operativo que gestiona todo es One UI 9.0, con la capa Galaxy AI como gran protagonista.
La familia se completa con el Galaxy Z Fold8 Ultra, que apuesta por una pantalla de 8 pulgadas y una batería de 5.000 mAh. En el otro extremo, el Galaxy Z Flip8 se mantiene como la opción más compacta y volcada en la creación de contenido. Son tres formas distintas de entender un móvil plegable dentro de la misma generación.
Cámaras y funciones de Galaxy AI

El apartado fotográfico está liderado por un sensor principal de 50 megapíxeles con estabilización óptica y un ultra gran angular de 50 megapíxeles con 120 grados de campo de visión. A ello se suman dos cámaras de 10 megapíxeles para selfies, una en la pantalla exterior y otra en la interior. El Fold8 Ultra, en cambio, sube hasta los 200 megapíxeles en su cámara principal, por lo que el modelo estándar se queda un escalón por debajo en este terreno.
Donde no hay diferencias es en la apuesta por la inteligencia artificial. Galaxy AI se integra en funciones como Now Brief, que resume la actividad y la agenda del usuario, o Now Nudge, que sugiere acciones según lo que aparece en pantalla. También hay herramientas de traducción simultánea y transcripción de grabaciones o llamadas, algo que resulta especialmente útil cuando se trabaja con varios idiomas o se necesita pasar una conversación a texto.
Otra función que ha llamado la atención es My FanCam, capaz de mantener a una persona centrada en el encuadre aunque se mueva. Está pensada para grabar actuaciones, competiciones deportivas o celebraciones familiares sin tener que estar pendiente del zoom. Además, One UI 9.0 es la capa de personalización que acompaña al terminal y centraliza buena parte de las novedades de software.
Precio, colores y disponibilidad

El Samsung Galaxy Z Fold8 está disponible en varios acabados. Los colores confirmados incluyen grafito, crema, lavanda y pistacho, aunque el tono pistacho se comercializa en exclusiva a través de la tienda online de Samsung. Son opciones bastante sobrias, con un enfoque más clásico que llamativo, algo que encaja con el público profesional al que parece dirigido este plegable.
El precio de partida es de 1.999 euros para la versión con 256 GB de almacenamiento. Es una cifra alta, en línea con lo que suelen costar los móviles plegables de gama alta, y que sitúa al Fold8 como un producto aspiracional más que masivo. La versión Ultra es todavía más cara, mientras que el Flip8 se queda en un escalón inferior dentro de la misma familia.
El terminal ya se puede encontrar en los canales habituales de Samsung. Como suele ocurrir en este tipo de lanzamientos, es probable que aparezcan promociones y descuentos con el paso de las semanas, sobre todo en las configuraciones de mayor capacidad. Conviene comparar precios antes de comprar, porque las diferencias entre tiendas pueden ser notables.
El Galaxy Z Fold8 llega con una propuesta diferente: menos peso, un formato más manejable y una pantalla interior que se acerca a la de una tableta pequeña. Mantiene la potencia del Snapdragon 8 Elite Gen 5, mejora la autonomía hasta los 4.800 mAh y añade funciones de Galaxy AI que buscan simplificar tareas cotidianas. Su cámara principal de 50 megapíxeles y su precio de 1.999 euros lo colocan como un plegable premium, con opciones de color que van desde el grafito hasta el pistacho exclusivo online. Quien busque un móvil flexible para llevar en el bolsillo y disfrutar de contenido tiene aquí una de las alternativas más completas del mercado, siempre que esté dispuesto a pagar lo que cuesta la tecnología plegable.